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                             Aquellas cartas…que se fueron

                             Aquellas cartas…que se fueron
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 La primera noticia fue publicada por Infobae y casi sobre el día del remate apareció en medios gráficos montevideanos.

Una serie de cartas desconocidas de Carlos Gardel a su representante y amigo José Razzano (Pepe el Oriental) desde España y Francia.

Si no sos gardeliano y el tango para vos “ni fú ni fá”, si no crees en la nacionalidad uruguaya de el Mago, si  nunca fuiste al museo dedicado solo a el en Valle Edén (Tacuarembó), entonces quedate por aquí y buscá  las columnas y entrevistas y opiniones tan interesantes que encontrás semana a semana aquí mismo, en Voces.

Pero si sos de los que dicen que los argentinos se quieren quedar con lo nuestro (el dulce de leche, La Cumparsita, el chivito,  Gardel), entonces quedate conmigo, porque tenés razón.

¿Sabés quienes son los responsables? Pues vos, yo, todos, los uruguayos en general que no hacemos nada, no movemos un dedo para que eso cambie, le restamos importancia a todo, menos al fútbol, claro.

Dejá que te cuente cosas que quizá no sepas, pero que vale la pena conocer.

En el mismo momento de la publicación en Infobae, el presidente de la Fundación Industrias Culturales Argentinas (FICA) se comunicó con el martillero Eduardo Corbo haciéndole conocer su interés por las cartas que remataría dado que FICA tiene el resto del archivo de Razzano y lo que saldría a la venta es lo que les faltaba.

Es bueno decirles que esa Fundación posee más de 4.500 elementos sobre Gardel (entre documentos y objetos personales).

Si hubo alguna comunicación de parte del Ministerio de Cultura, no lo sé. Lo que sí sé es que dos o tres días previos al remate (cuando tuve esa información) envié un mensaje a las personas que tenían la obligación de estar en ese remate y pujar con los otros interesados hasta ganar. Mi mensaje terminaba diciendo “no permitamos que se las lleven los argentinos”, porque ellos, salvo honrosas excepciones no defienden la nacionalidad argentina de Gardel, sino la francesa. Es como aquella frase cargada de un machismo intolerable: “serás mía o de nadie”. Entonces para ellos Gardel será  francés o de nadie.

Las cartas (ocho en total) fueron enviadas a Razzano desde Europa durante su primera gira en 1923 hasta que terminó de filmar en 1933.

Según la información recogida, estas cartas pertenecieron a un coleccionista uruguayo, ya fallecido.

Pero, hete aquí que otro coleccionista, gardeliano el, amigo personal de una de las hijas de Razzano el, declaró que esa hija le contó que esas cartas le fueron robadas cuando las entregó en calidad de préstamo para que las copiara, al coleccionista uruguayo.

Lo único cierto y comprobable es que el argentino se llevó siete de las ocho cartas pagando por una de ellas el valor más alto: 2.650 dólares. La octava carta no le interesó dado que no estaba firmada por Gardel. El certificado de buena conducta con la firma y la impresión digital del cantor expedido a su pedido para poder gestionar la ciudadanía argentina, quedó, no sé si en espera de otra oportunidad o en poder de algún compatriota gardeliano.

Después de esta demostración de desinterés por quienes debieron estar pujando y marcharse con las preciadas cartas para los museos correspondientes, basta de lamentos queridos compatriotas. Lo mejor que se puede hacer es ir a llorar al cuartito.

Ah, un saludo y un aplauso al maragato que la peleó duro y se tuvo que conformar con la carta sin firma por la que pagó menos que el comprador argentino.

Hasta la próxima. Que seas feliz. 

Cristina Moran

En 1948 comienza su actividad en CX 16 Radio Carve. En el año 1956 forma parte del grupo de pioneros que da inicio a las transmisiones de Televisión en Uruguay, a través de Saeta TV Canal 10. En 1968 comienza en Canal 10 su programa Domingos Continuados que cierra el ciclo 20 años más tarde. En los ´80 se integra a los movimientos de mujeres y participa en el congreso “La situación de la Mujer en América Latina y el Caribe” celebrado en Cuba y en 1987 viaja a la entonces Unión Soviética junto a 23 compatriotas convocadas por el Congreso Mundial de Mujeres. En teatro actuó en varias obras como: “Mi suegra es una fiera”. “ El Avaro”, “¿Dónde está Miusoff?”, “La pecera”, “Homu Calvus”, “Estimada señorita Consuelo” ,“Los cálices vacíos”, “Ocho mujeres”, “Jardín de otoño”, “Candombe al sur”, “Mujeres en el armario”, “Orinoco”, “A la deriva”, “Steel magnolias”, “Sus ojos se cerraron ”, “Las preciosas ridículas”, “La dulce historia de Florinda Flores”, “La Morán se confiesa”. Es colaboradora de Semanario Voces con su columna Rememorando.