Home Política Argentina por Juan Martín Posadas
0

Argentina por Juan Martín Posadas

Argentina por Juan Martín Posadas
0
0

El Diputado Sánchez por un lado y el Ministro Murro (el del exceso de democracia) por el otro han incorporado a su discurso preelectoral un elemento novedoso; dicen: cuidado que si el Frente pierde las próximas elecciones al Uruguay le va a pasar lo que está sucediendo en la Argentina de Macri. No advierten que ese discurso amenazador y simplón se neutraliza rápidamente con una sonsera paralela,  si no sacamos al Frente del gobierno al Uruguay le va a suceder lo que está pasando en Venezuela.

También La Diaria incursiona en la comparación con Argentina para insinuar la misma amenaza (Editorial del sábado 1º de setiembre). Hay un plateresco reconocimiento de que “el oficialismo local enfrenta la dificultad de recrear entusiasmos tras el desgaste de tres períodos consecutivos de gobierno y con un desempeño en el actual que no ha producido demasiados logros nuevos”…El desgaste atribuido a tres períodos de gobierno es un desfachatado eufemismo para no decir ANCAP, PLUNA. FONDES, ASSE, diploma, etc. Después de ese sinuoso reconocimiento viene la misma comparación-advertencia con Argentina.

La Argentina, país tan próximo a nosotros y cuyos menores movimientos inexorablemente nos afectan, es, con todo, un país muy distinto al Uruguay: más de lo que parece. Voy a trasladarle al sacrificado lector algunas opiniones al respecto que he recogido y me resultaron interesantes.

Acaba de morir este año el escritor V.S. Naipaul, premio Nobel de literatura, que escribió interesantísimos libros de viaje, entre ellos dos incluyen ensayos sobre la Argentina, país que visitó varias veces entre 1972 y 1991. Uno se titula “The writer and the World” y el otro “The return of Eva Peron”.

Naipaul dice que la Argentina es un país creado y sustentado por la convicción generalizada de ser un país inmensamente rico. La colosal extensión y fertilidad de la pampa da a todos los argentinos una convicción de vivir en un país indestructiblemente rico, aún a los argentinos del Norte, racial y culturalmente más próximos a Bolivia que a Buenos Aires. (Observa con cruel picardía en otro pasaje el autor que “el máximo temor de los argentinos es que en otros países piensen que Argentina es un país de indígenas”).

Para Naipaul la convicción de vivir en un país enormemente rico sustenta la actitud básica, histórica y permanente, del argentino que es la del pillaje o saqueo (plunder en el original). Es decir: hay que tomar la riqueza que existe, no hay que producirla-trabajarla. Agrega: “La política refleja siempre a una sociedad y a una tierra. Argentina es tierra de saqueo, una tierra nueva, poblada virtualmente en este siglo. Su política es política de pillaje y saqueo; todo el mundo entiende y acepta esto”. “Argentina donde las realidades políticas de pillaje y de las animadversiones generadas por el pillaje han sido, durante tanto tiempo, encubiertas por la retórica. La retórica no engaña a nadie, pero en un país donde el gobierno ha sido siempre oscuro y con poco recursos intelectuales, lo único que queda para explicar y justificar un régimen es la retórica”. “La política se ha convertido no en confrontación de propuestas sino de consignas, no hay discurso político sino jerga (jargon en el original) y cuando una jerga política termina compitiendo con otra jerga la gente se queda sin causa, solo tiene enemigos, solo los enemigos son algo real”.

Agrego otra visión sobre Argentina desde otra perspectiva. En el trabajo titulado “Modernidad y Poder en el Rio de la Plata” (S. Mallo, R. Paternain, M. Serna, Fac. de Ciencias Sociales, Universidad de la República, 1995) se expone que la vida política argentina no ha sido construida sobre un diálogo entre las diversas fuerzas sino en base a monólogos sucesivos. Prevaleció desde el principio el designio de excluir a la oposición del espacio público. Las distintas épocas de la historia argentina fueron protagonizadas siempre por un actor político (persona o partido) con las siguientes características: cargó exclusivamente sobre sus hombros la tarea de creación política y de gestión gubernamental; no otorgó nada a la oposición, ni siquiera legitimidad práctica; la consideró un obstáculo, no para su gestión sino para la salud del país, empezó cada vez de cero, sin acumulaciones, sin reconocer gestiones anteriores. Así funcionó Rosas, así los conservadores, así el radicalismo de Yrigoyen, así los gobiernos de Campo de Mayo, así Perón, así Menem. Este trabajo es de 1995: si fuera de hoy los autores habrían incluido sin vacilar el nombre del matrimonio Kirchner-Fernandez.

La vida política de la Argentina es muy particular y no se puede, hablando en serio, comparar con la uruguaya. De todos modos de esas diferencias, tomadas sin pasión y con ánimo de entender y aprender, se pueden extraer reflexiones interesantes y, en último término, útiles para mejor entender la vida política uruguaya. No estamos exentos de peligros y acechanzas y debemos estar atentos a ello. Pero no es mirando hacia el otro margen del Plata que vamos a poder descifrar mejor nuestras carencias o encontrarles remedio.

 

Semanario Voces Simplemente Voces. Nos interesa el debate de ideas. Ser capaces de generar nuevas líneas de pensamiento para perfeccionar la democracia uruguaya. Somos intransigentes defensores de la libertad de expresión y opinión. No tememos la lucha ideológica, por el contrario nos motiva a aprender más, a estudiar más y a no considerarnos dueños de la verdad.