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“Doctor Sueño”: ¿Por qué es mejor que El Resplandor”?

“Doctor Sueño”: ¿Por qué es mejor que El Resplandor”?
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KING-KUBRICK. El dicho popular “las comparaciones son odiosas” encierra una realidad incontrastable, pero detenerse en Doctor Sueño resulta imposible sin remitirse al clásico de terror de Stanley Kubrick El resplandor. Nada mejor que explicar por qué, para asombro de sus fans, soy un hereje que cataloga a El resplandor como el peor film en la obra de Kubrick. Eso se debe a que si un film de horror no asusta es vergonzoso, pero cuando el responsable de eso es Kubrick, el fracaso adquiere dimensiones cuyas causas merecen ser examinadas con mucha atención.

Seguramente sobren en la novela páginas y efectismos, pero si hay algo que reconocerle al King de su primera etapa literaria es la capacidad para crear personajes verosímiles y situarlos en situaciones extraordinarias. El libro se tomaba su tiempo para detallar la evolución de Jack Torrance, profesor alcohólico, frustrado en su vocación de novelista y expulsado de su cátedra por haber golpeado a un alumno. En él iba surgiendo de a poco un costado oscuro y violento, bajo el influjo de ciertas fuerzas malignas que gobernaban el Overlook Hotel. Pues bien, el primero de los varios errores del film de Kubrick fue haber eliminado toda información referida a los antecedentes del personaje antes de su llegada al hotel, y enloquecerlo de inmediato apenas ponía los pies en él. Tal como estaba, no había crecimiento dramático en la locura de Torrance, no había un conflicto entre sus impulsos homicidas y el amor a su familia. Cuando transcurrida buena parte del metraje su esposa leía fragmentos de la novela que presuntamente estaba escribiendo su marido, y descubría que el texto era una sola frase repetida mil veces, la revelación carecía de fuerza porque el espectador sabía desde mucho tiempo antes que el pobre Jack Nicholson estaba para enchalecar.

A pesar de eso, podía pedírsele a la película que funcionase como historia de terror, pero el tratamiento gélido con que Kubrick trató a sus criaturas, eliminando cualquier mecanismo de identificación con el espectador, frustraba incluso esa posibilidad. Otra falla grave de El resplandor fue la falta de respeto por la coherencia interna de la historia: un coleccionista de errores de libreto podría anotar algunos bochornosos, como la del fantasma que liberaba a Nicholson de una despensa donde estaba encerrado, pero dos minutos después era incapaz de ayudarle a hallar al niño en el laberinto. La enorme “metida de pata” de Kubrick que tanto molestó (con razón) a Stephen King fue haberse empeñado en que el espectador supiera que no estaba viendo una película de terror cualquiera, sino “una de Kubrick”. Para ello aplicó un estilo ampuloso, subrayado por el desborde de música clásica y la incapacidad para controlar las morisquetas y pavadas de Nicholson, que nunca estuvo más ridículo que aquí. Por eso, como kubrickiano de ley que fui y siempre seré (2001 es mi película favorita), desde 1980 he pensado que era mejor olvidarse de El resplandor… o quizá ponerse a soñar con la adaptación que de esa novela pudo haber hecho Roman Polanski.

KING-FLANAGAN. Lo primero que debe decirse a favor de Doctor Sueño tiene que ver con su director Mike Flanagan. Aunque no he visto sus films anteriores (Oculus, Somnia: antes de despertar, Ouija: el origen del mal), colegas jóvenes destacan su buen hacer para el terror, género que en la actualidad luce exitoso en la taquilla pero devaluado en su creatividad. Al respecto debe destacarse que, al revés que Kubrick, para Doctor Sueño Flanagan se arropó en una bienvenida humildad y llevó a cabo “una de terror”, aunque en verdad lo que prima en este film es el suspenso. El ex niño Dan Torrance, ahora adulto (Ewan McGregor), todavía está marcado por el trauma que vivió en su infancia en el Overlook Hotel, y lucha por encontrar la paz y salir del alcoholismo. Pero todo se hace pedazos cuando conoce a Abra (Kyliegh Curran), una adolescente con poderosos dones extrasensoriales. La chica lo reconoce como su igual y lo busca para que la ayude contra la despiadada banda de Rosa la Chistera (Rebecca Ferguson), una suerte de extraños vampiros diurnos que se alimentan del resplandor de los inocentes para de esa forma obtener el don de la inmortalidad.

Un segundo gran punto a favor de Doctor Sueño, además de la humildad del director, es que coquetea con el terror para hablar de la falta de esperanza de un mundo que lucha desesperadamente por hallar redención, y para ello viste a los personajes de una notable tridimensionalidad. Aquí hay un libreto férreo que apela a los efectos especiales sólo cuando son estrictamente necesarios, y nunca pierde de vista las motivaciones de los protagonistas ni tampoco se deshilacha ante la multiplicidad anecdótica, que parecía un factor muy riesgoso en lo previo. Se da el lujo además de crear unos villanos a los que adopta de adecuado espesor dramático, y con los cuales crea una mitología tan macabra como efectiva. Hay que decir también que estamos ante una película que dura dos horas y media, y en ningún momento nos vemos obligados a mirar el reloj, lo cual habla del acertado pulso narrativo que Flanagan confiere a la empresa. También el elenco aporta lo suyo, con un muy sobrio Ewan McGregor en eficaz contraste con la intensa Kyliegh Curran y la desorbitada villanía de Rebecca Ferguson.

Flanagan redondea una muy buena adaptación de la novela-secuela de King (incluso se arriesga a cambiar el final, y también ahí acierta) y culmina la historia como se debe, en el Overlook Hotel, tratando junto a Stephen King de homenajear al libro original y a la vez reparar los descalabros de Kubrick en su vistosa pero fracasada versión de 1980. Mejor imposible.

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Amilcar Nochetti Tiene 58 años. Ha sido colaborador del suplemento Cultural de El País y que desde 1977 ha estado vinculado de muy diversas formas a Cinemateca Uruguaya. Tiene publicado el libro "Un viaje en celuloide: los andenes de mi memoria" (Ediciones de la Plaza) y en breve va a publicar su segundo libro, "Seis rostros para matar: una historia de James Bond".