Home Rememorando Dos mujeres, dos historias por Cristina Morán
0

Dos mujeres, dos historias por Cristina Morán

Dos mujeres, dos historias por Cristina Morán
0

 Va a haber más Nebios, más hombres que

nos recuerden lo que hizo aquella juventud

que buscó un mundo mejor.

                                               Luisa Cuesta

 

Luchó y luchó desde todas las trincheras abiertas buscando incesantemente los restos del único hijo que había traído al mundo en el mismo departamento donde ella nació en un mes de mayo de 1920.

Luisa Cuesta fue siempre una luchadora, una trabajadora que hasta 1973 trabajó en un taller de chapa y pintura y que se terminó el día que golpearon su puerta y cuando abrió se la llevaron aquel 28 de junio, al día siguiente del golpe de estado, y la retuvieron en el Batallón de Infantería nro.5 de Mercedes hasta el 31 de enero de 1974. Al año siguiente, el hijo se exilió    

en la Argentina con su esposa e hija. Fue secuestrado y desaparecido en 1976.

Entonces Luisa Cuesta inició el largo camino de la búsqueda del hijo de 32 años que no cesó cuando también buscó en el exilio la seguridad para ella y su familia.

El 20 de mayo de cada año la veíamos en la marcha silenciosa del colectivo Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos-Desaparecidos. En cada una de sus apariciones el dolor y la impotencia iban dejando nuevas huellas en su rostro, pero nunca la vimos perder el control, así como se afirmaba más y más en su búsqueda.

Fue Dra. Honoris Causa, título otorgado por la Universidad de la República, por su “aporte a la formación de valores y la Defensa de los Derechos Humanos; fue nombrada Ciudadana Ilustre por la Intendencia de Montevideo que también designó Luisa Cuesta al Centro Cívico del Municipio D ubicado en la ex policlínica de Casavalle y el Correo uruguayo emitió un sello en su homenaje para preservar su imagen en la memoria de la sociedad uruguaya.

La batalla de Luisa Cuesta llegó a si fin. No lo encontró. Se fue llena de luz. La luz que iluminó su largo e infructuoso camino Que su alma descanse en paz.

 

-Otra mujer fue noticia, muy buena noticia y al igual que Luisa ha superado los 90 años, (95 cumplidos el 2 de noviembre) lo que no es un impedimento para que siga tan activa y tan lúcida como si tuviera 30 y continúe recibiendo premios.

Los penúltimos (¡jamás últimos!) fueron dos: uno en España, el premio Cervantes (que hasta el momento lo recibieron 40 hombres, entre ellos el uruguayo Juan Carlos Onetti, y solo cinco mujeres, ella, precisamente, es la quinta) y días después viajó a México, su país del exilio, (antes estuvo presente en la Feria del Libro de Maldonado) para participar de la Feria del Libro de Guadalajara, el mayor mercado mundial de publicaciones en español. Allí fue galardonada con el premio FIL de Literatura en Lenguas Romances.

Ida Vitale, tal vez última representante de la Generación del 45 que integraron, entre otros, Onetti, Idea Vilariño Ángel Rama, Carlos Maggi, Liber Falco, Benedetti viajará en abril a España a recibir el Cervantes que junto al FIL se unen a los otros galardones con nombre y apellido tales como Max Jacobs, García Lorca, Reina Sofía, Alfonso Reyes y Octavio Paz.

Luego de su primer matrimonio con Ángel Rama del que quedaron dos hijos, unió su vida a la del también poeta Enrique Fierro unión que solo la muerte quebró.

Vamos a celebrar a estas dos mujeres uruguayas con un poema de quien, afortunadamente, está entre nosotros.

 

                                                             “Se elige”

 

                                                              Diezmada,

                                                              Desgarrada

                                                              Cortada en tantas partes

                                                              Como sueños, quiero, no obstante

                                                              Esta y no otra manera

                                                              De estar viva;

                                                             Esta y no otra manera de morir;

                                                             Este sobresalto

                                                             Y no más la duermevela.

                                                            Como una sombra de uno mismo

                                                            O como incendiado fósforo violento.

                                                            No hay otra alternativa,

                                                            Ni más signo de identificación.

                                                            No otra muerte.

                                                            No mayor vida.

                                                                                                  Ida Vitale

 

Hasta la próxima. Que seas feliz.

Cristina Moran En 1948 comienza su actividad en CX 16 Radio Carve. En el año 1956 forma parte del grupo de pioneros que da inicio a las transmisiones de Televisión en Uruguay, a través de Saeta TV Canal 10. En 1968 comienza en Canal 10 su programa Domingos Continuados que cierra el ciclo 20 años más tarde. En los ´80 se integra a los movimientos de mujeres y participa en el congreso “La situación de la Mujer en América Latina y el Caribe” celebrado en Cuba y en 1987 viaja a la entonces Unión Soviética junto a 23 compatriotas convocadas por el Congreso Mundial de Mujeres. En teatro actuó en varias obras como: “Mi suegra es una fiera”. “ El Avaro”, “¿Dónde está Miusoff?”, “La pecera”, “Homu Calvus”, “Estimada señorita Consuelo” ,“Los cálices vacíos”, “Ocho mujeres”, “Jardín de otoño”, “Candombe al sur”, “Mujeres en el armario”, “Orinoco”, “A la deriva”, “Steel magnolias”, “Sus ojos se cerraron ”, “Las preciosas ridículas”, “La dulce historia de Florinda Flores”, “La Morán se confiesa”. Es colaboradora de Semanario Voces con su columna Rememorando.