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El actor en su laberinto

El actor en su laberinto
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Para gran parte de la generación del llamado “under” montevideano de los noventa César Troncoso era parte del dúo Suárez-Troncoso, conformado junto a Roberto Suárez. Además de actuar en boliches como La Tramoya o Juntacadáveres, el dúo solía presentarse en recitales de La Tabaré, generando una tensión en el público que iba de la perplejidad incrédula hasta la ovación. El dúo, que ganaría una de las primeras muestras de Teatro Joven comenzando la década del 90, basaba su propuesta en algunas ideas que gente como Batato Barea, Alejandro Urdapilleta o Humberto Tortonese presentaban en el Parakultural de Buenos Aires, pero en realidad a partir de reseñas y comentarios, ya que, como afirma Roberto Suárez: “ni él (Troncoso) ni yo habíamos visto nunca una obra de la escena alternativa bonaerense. Era nuestra interpretación delirante de aquel mundo, con nuestro propio imaginario”. Las palabras de Suárez son extraídas del libro Oficio de alto riesgo, del crítico de cine Diego Faraone, en donde se realiza “un recorrido por la vida y la obra de César Troncoso”.

Suárez-Troncoso fue un mojón en la carrera teatral del actor, pero su popularidad trascendió de forma masiva a partir de encarnar al personaje principal del filme El baño del papa (2007), de César Charlone y Enrique Fernández. Fue con esa película que el actor viajó por festivales como el de San Sebastián, Cannes (“un festival clasista, para hacer negocios” indica el actor) y hasta el de Dubái, en donde una almuerzo puede costar doscientos dólares.

Más allá del anecdotario, la característica más relevante, para quien escribe, de Oficio de alto riesgo es la capacidad de mostrar el trabajo humano concreto detrás del resultado artístico de una obra de teatro o de una película. Mostrar un trabajo creativo, pero que también está sometido a dinámicas burocráticas y administrativas, y que solo a veces reditúa económicamente. Faraone se detiene más en detalle en el cine que en el teatro, algo entendible no solo por la especialidad del periodista sino porque Troncoso es el actor cinematográfico más importante de nuestro país. Y es particularmente interesante escudriñar, gracias al trabajo del periodista, sobre las dinámicas de trabajo de varias de las películas en que trabajó el actor. El enorme esfuerzo físico que significó el rodaje de El baño del papa, incluyendo alguna dificultad de convivencia en una de las locaciones, contrasta notablemente con las facilidades que ofrecían los Estudios Globo, a donde llegó para trabajar en la novela Flor del Caribe, y en donde descubrirá cómo se edificaban ciudades para rodar algunas escenas. Pero las facilidades que encuentra el actor en este caso contrastan con las dificultades del esposo y padre, que debe permanecer alejado de su familia durante meses. Nuevamente, una de las principales virtudes del libro es ir relacionando la carrera del actor con la vida junto a su familia, sus éxitos cinematográficos junto a las dudas laborales, su solvencia como actor junto al olvido de alguna letra en una función teatral. Así emerge un Troncoso que construye su carrera, sus personajes, de forma artesanal, en donde se combinan intuiciones y un evidente talento con trabajo y reflexión sobre el rol del actor, diferenciando claramente el trabajo en el teatro del trabajo para el cine o la TV.

El libro comienza con un relato familiar, la llegada a nuestro país de dos familias gallegas que se cruzarán y desde las que nacerá el actor. El contexto familiar y barrial es en sí interesante, porque permite ver la evolución de parte de la ciudad, en particular de la zona del Reducto y la Aguada, zona límite entre el centro y la periferia. Almacenes familiares, escuela pública, juegos en las calles y cines de barrio son en gran medida el telón de fondo de una historia en donde el futuro actor no parecía encajar del todo, buscando tanto en la lectura como en el dibujo una forma de evadirse. Luego aparecerán, cuando no, Cinemateca primero y Teatro Uno después, espacios desde los cuales se formará inicialmente (en un lugar como espectador, en el otro como actor) y que lo impulsarán a una carrera artística en ascenso.

El propio Faraone escribe cerca del final: “Es probable que al día de hoy la trayectoria cinematográfica de César Troncoso no haya llegado siquiera a la mitad de su recorrido, y como el promedio de producciones anuales en las que participa es abultado (…) seguramente, las mejores anécdotas aún estar por venir”. Es probable que Faraone acierte en cuando a las anécdotas, pero repetimos que el valor del libro no pasa por el anecdotario, sino por cómo el autor pone ese anecdotario en relación a nuestra ciudad y nuestra historia reciente, y cómo nos deja entrever lo mucho de riesgo y poco de aventura que tiene el oficio de César, un oficio, sin embargo, imprescindible para que podamos tanto cuestionar nuestro entorno como evadirnos de él cuando sea necesario.

Oficio de alto riesgo. Un recorrido por la vida y la obra de César Troncoso. Autor: Diego Faraone. Montevideo, Estuario editora, 2020.

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Leonardo Flamia Periodista, ejerce la crítica teatral en el semanario Voces y la docencia en educación media. Cursa Economía y Filosofía en la UDELAR y Matemáticas en el IPA. Ha realizado cursos y talleres de crítica cinematográfica y teatral con Manuel Martínez Carril, Miguel Lagorio, Guillermo Zapiola, Javier Porta Fouz y Jorge Dubatti. También ha participado en seminarios y conferencias sobre teatro, música y artes visuales coordinados por gente como Hans-Thies Lehmann, Coriún Aharonián, Gabriel Peluffo, Luis Ferreira y Lucía Pittaluga. Entre 1998 y 2005 forma parte del colectivo que gestiona la radio comunitaria Alternativa FM y es colaborador del suplemento Puro Rock del diario La República y de la revista Bonus Track. Entre 2006 y 2010 se desempeña como editor de la revista Guía del Ocio. Desde el 2010 hasta la actualidad es colaborador del semanario Voces. En 2016 y 2017 ha dado participado dando charlas sobre crítica teatral y dramaturgia uruguaya contemporánea en la Especialización en Historia del Arte y Patrimonio realizado en el Instituto Universitario CLAEH.