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El disfrute del hecho estético por Alejandra Waltes

El disfrute del hecho estético  por Alejandra Waltes
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Desde tiempos prehistóricos el ser humano hace arte abstracto, aunque como corriente aparece recién en el siglo XX. En este tipo de arte, el protagonismo lo tienen los elementos plásticos en sí, sobre los cuales se carga todo el peso significante. La línea, el punto, el color, el plano, la geometría (plana o espacial), el material y la composición son el foco de interés del artista, y no meros recursos para referir elementos externos a la obra.

Gracias a la generación postimpresionista del último tercio del siglo XIX, el arte comenzó a registrar en aquella época una tendencia hacia la síntesis figurativa, que centraba la atención en los modos de interpretación de la realidad.                                                                                                                           El impulso final lo habrían dado movimientos como el Expresionismo y el Fauvismo por un lado, y la vanguardia cubista por el otro, lo que dio origen a dos tipos de Abstraccionismo: la Abstracción Lírica y la Abstracción Geométrica respectivamente.                                                                                                                                           A fines del S XIX las formas de expresión de otras culturas se volvieron accesibles a los artistas europeos, revelándoles nuevas maneras de describir experiencias visuales.                                                                                 Lo abstracto es lo que se aleja de la figuración. Usa un lenguaje visual de forma, color y línea para crear una composición que pueda existir con independencia de referencias visuales del mundo real. Más aún, la obra abstracta entendida en su grado más radical no puede hacer referencia a algo exterior a la obra en sí misma.                                                                                                                                                           Uno de los primeros cuadros abstractos se debió al pintor ruso Vasili Kandinski (1866-1944), en 1910. Otro abstraccionista ruso, Kasimir Malevich (1878-1935) dio a su pintura el nombre de Suprematismo (del francés «supreme», lo que no tiene superior en su línea). Pronto el Abstraccionismo surgió en Francia (Delaunay) y en Holanda (grupo «De Styl»), 1917, representado por Piet Mondrian, Theo Van Doesburg y otros.                                                                                                                                                                El Arte Abstracto reúne un conjunto de movimientos diferentes entre sí. Aun así, podemos resumir algunas características fundamentales compartidas por todos, como la renuncia por completo al Figurativismo, el protagonismo de los elementos plásticos, la promoción de un espíritu contemplativo ante las formas artísticas en sí mismas, y una contemplación capaz de apreciar y acoger la dimensión estética de la obra como un valor autosuficiente.                                                                                                                                                                  Al renunciar a la representación de objetos, el Abstraccionismo libera al arte de la subordinación al tema. Con ello, afirma la posibilidad de que sea valorado con absoluta autonomía.  Este enfoque favorece la originalidad y la libertad absoluta de los artistas en materia de composición plástica. Por ello, el Abstraccionismo agrupa tendencias totalmente diferenciables entre sí que, además, han logrado impactar en la cultura visual contemporánea.                                                                                                         Dentro del Abstraccionismo coexisten distintas corrientes. La Abstracción Lírica o Cromática es la que utiliza la función expresiva y simbólica de los colores y del ritmo producido por la relación entre ellos para manifestar procesos emocionales. Sus representantes más destacados son Kandinsky y Delaunay.                                                        Entre los movimientos más conocidos de esta corriente podemos mencionar: el Rayonismo, el Action painting, el Expresionismo abstracto, el Neoexpresionismo y la Pintura Salvaje.                                         La Abstracción Geométrica utiliza la simplificación y el rigor matemático de las formas y los colores en un ritmo estricto y una ordenación calculada. Sus máximos representantes son Malevich y Mondrian. Abarca movimientos como el Constructivismo, el Suprematismo, el Neoplasticismo, el Arte Óptico, el Cinetismo, el Minimalismo y el Neogeometrismo.                                                                                                                    Se llama Abstracción-Creación al grupo de artistas, herederos de las ideas del movimiento «Cercle et Carré» que surge en París en 1931, teniendo como finalidad el fomentar un arte no objetivo. Este apareció como consecuencia del análisis de los fracasos de Cercle et Carré y Art Concret. Se creó a partir de un ideario claro y preciso con el que se pretendió evitar la confusión en la que habían caído aquellos movimientos.                                                                                                                                                                       Los artistas interesados en la estética abstracta se agruparon sucesivamente en tres movimientos: Cercle et Carré (1929), Art Concret (1930) y Abstraction-Création (1931-1936) unidos por un doble motivo: exhibirse como una fuerza internacional resistiendo a un público ostentosamente hostil, y plantear un debate estético al Surrealismo, movimiento con el que discrepaban frontalmente. Sus principio e ideas, fueron retomados, tras la Segunda Guerra Mundial, por el Salón des Realités Nouvelles.                     Después de la Segunda Guerra Mundial, el arte abstracto floreció en muchos países burgueses, sobre todo en los EE.UU. como parte de la reconstrucción post guerra. De esta forma surgió el movimiento artístico llamado Expresionismo Abstracto. Sus bases se encontraban en el Surrealismo, combinando diferentes técnicas en una misma obra. Una técnica que se popularizó dentro de este movimiento fue el collage, que utiliza mezclas de diferentes materiales o elementos. El Arte Abstracto, rupturista y complejo, sería una de las vanguardias más importantes del siglo XX y su influencia resulta ineludible aun en nuestros días.

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