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El ejemplo de Haití

El ejemplo de Haití
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Luis Pereyra 

En pocos días Haití dejará de ser noticia en Uruguay: regresan las tropas de la Minustah, aun no ha comenzado la temporada ciclónica, no ha habido terremotos. Vale la pena intentar un breve balance, no tanto de su situación interna como del significado que tiene en el concierto mundial. Una de las referencias que tomamos son las valoraciones de Ricardo Seitenfus, brasileño, representante especial de la OEA en Haití, destituido a raíz de sus severas críticas a la política de las Naciones Unidas y de los organismos internacionales[i].

 

  1. Penados por su mal ejemplo
  • Escribía Galeano en el 2012: “Consulte usted cualquier enciclopedia. Pregunte cuál fue el primer país libre en América. Recibirá siempre la misma respuesta: Estados Unidos. Pero Estados Unidos declaró su independencia cuando era una nación con 650 mil esclavos, que siguieron siendo esclavos durante un siglo, y en su primera Constitución estableció que un negro equivalía a las tres quintas partes de una persona.

Y si a cualquier enciclopedia pregunta usted cuál fue el primer país que abolió la esclavitud, recibirá siempre la misma respuesta: Inglaterra. Pero el primer país que abolió la esclavitud no fue Inglaterra sino Haití, que todavía sigue expiando el pecado de su dignidad.

Los negros esclavos de Haití habían derrotado al glorioso ejército de Napoleón Bonaparte, y Europa nunca perdonó esa humillación. Haití pagó a Francia, durante un siglo y medio, una indemnización gigantesca, por ser culpable de su libertad, pero ni eso alcanzó. Aquella insolencia negra sigue doliendo a los blancos amos del mundo.”[ii]

  • También escribió Galeano: “A lo largo de todo el siglo XIX, el ejemplo de Haití constituyó una amenaza para la seguridad de los países que continuaban practicando la esclavitud. Ya lo había dicho Thomas Jefferson, presidente estadounidense (1801-1809): de Haití proviene la peste de la rebelión”
  • En 1816 el jefe de Estado haitiano Alexandre Pétion ayudó a Simón Bolívar y Miranda con armas, municiones y hombres para obtener la victoria final contra los españoles.
  • Los primeros presidentes haitianos, aunque realizaron reformas agrarias, también contribuyeron a mantener la situación de exclusión de los antiguos esclavos (o nuevos libres). Solo el primer jefe de Estado Jean-Jacques Dessalines tuvo el valor de decretar que todas las propiedades (sobre todo las tierras) de los colonos franceses pertenecían al Estado haitiano, a menos que sus propietarios pudieran comprobar sus títulos de propiedad.
  • En la lucha por la independencia derrotaron a españoles y franceses sufriendo miles de muertos; en 1915 se rebelaron contra la expropiación de sus tierras por los ocupantes norteamericanos y fueron masacrados entre 15.000 y 30.000 haitianos; diversas fuentes estiman que durante las dictaduras duvalieristas fueron asesinados de 40 mil a 60 mil civiles haitianos.[iii] Los enfrentamientos internos en los últimos años dejan en claro que es un pueblo que pelea por sus derechos contra las distintas formas de sometimiento tanto de la oligarquía nativa como de los extranjeros que la saquean.
  • El 29 de febrero de 2004, el presidente electo de Haití Jean-Bertrand Aristide, fue obligado a abandonar su país en el marco de la política estadounidense de “acotar” a los regímenes populistas”. Miles de haitianos salieron a las calles de para exigir su regreso. Los países de la Comunidad del Caribe (Caricom) y la Unión Africana desconocieron al gobierno de facto. La respuesta de la comunidad internacional fue la ocupación del país por la MINUSTAH.
  • Un país desestructurado, permanentemente jaqueado y manejado por potencias extranjeras, que igualmente levanta cabeza y resiste, no es algo soportable para los imperialistas. El mal ejemplo no debe extenderse –dicen- en particular hacia naciones vecinas de ascendencia afro.

 

  1. Víctima de las sectas norteamericanas
  • El 14 de agosto de 1791, en reunión liderada por el cimarrón jamaicano Boukman se sacrifica un cerdo criollo y su sangre es distribuida a los esclavos que en ella participan. Se forja así la alianza de sangre por la independencia. Boukman requiere de todos el Juramento: “Dios que creó la Tierra; que creó el Sol que nos da la luz; nuestro Dios que nos escucha, observa como los blancos nos hacen sufrir. El Dios del hombre blanco ordena cometer crímenes. Nuestro Dios que es bueno y justo nos ordena venganza. Él dirigirá nuestra lucha y nos llevará a la victoria…”

La inclusión de “alianzas de sangre” en sus ritos y creencias no es exclusiva del vudú ni de las religiones afro… también, aunque sublimada, es propia del cristianismo.

  • Nuestro occidente cristiano y civilizado no podía tolerar esta situación. El Vudú pasó a ser considerada una expresión religiosa demoníaca propia de una sociedad animista atrasada. Al igual que distintas expresiones religiosas afro, debía ser vilipendiada, prohibida y -en lo posible- Pero tuvo la inteligencia de mimetizarse en la religión del conquistador y continuó existiendo.
  • Describe Seitenfus: “A partir del sismo, una invasión silenciosa de congregaciones, sectas y grupos supuestamente religiosos… desembarca en Haití. Desde mediados de 2010, no hay vuelo llegado de Estados Unidos que no descargue su tanda de turistas de Jesús… La embajada de Estados Unidos en Puerto Príncipe calcula en cerca de 200.000 el número de sus nacionales que llegan anualmente a Haití. Entre estos, la gran mayoría se compone de jóvenes turistas de la fe… Las voces haitianas que protestan son pocas. Sucede que junto a los rezos y cánticos, los evangélicos aportan medicamentos y alimentos… por un lado, los evangélicos se autoconceden una buena conciencia y aportan bienes reales indispensables. Por el otro, los haitianos dan aparentes demostraciones de abandono de su creencia secular…”. Ironizando sobre el tema un obispo haitiano decía que sus compatriotas eran un 50% católicos, un 45% evangelistas y un 90% vudú.
  • La invasión de sectas no es ni un fenómeno nuevo ni exclusivo de América Latina. En Medio Oriente, en la “primavera árabe”, el extremismo religioso, la utilización de la religión con fines políticos, se convirtió en uno de los elementos importantes de la geopolítica, al demonizar al Islam y crear focos de enfrentamientos. Su presencia organizada en Brasil, su fuerte presencia en países como Guatemala incluye la pretendida evangelización y el planteo de posiciones profundamente conservadoras.

Promoviendo una espiritualidad muy simple -todo lo que está mal, o el mismo terremoto, es consecuencia del alejamiento de la palabra dios- se insertan con mucha fuerza en los países y regiones más desprotegidas, con escasa presencia estatal, con mensajes dirigidos a sublimar situaciones trágicas e impedir la búsqueda de las reales causas de su situación. En el caso de Haití, su inserción entre los campesinos pobres y en los barrios golpeados por el hambre y la miseria pero con largas tradiciones de lucha contra la opresión, los convierte en factores de importancia en estrategias contrainsurgentes.

 

  1. La imposición de un modelo.
  • Decía Seitenfus:El modelo (para Haití) descarta la necesidad de un Gobierno eficaz, ya que los consejeros extranjeros, financiados por la renta, son los encargados de administrarla. El Gobierno dispone de una fuente segura de recursos, los países donadores recuperan la casi totalidad de las donaciones, la élite haitiana recibe protección y, finalmente, la burocracia de las organizaciones internacionales se beneficia de ventajas salariales y remuneratorias, dado que supuestamente actúa en una región considerada de alta conflictividad. Para garantizar la perpetuidad del paradigma haitiano resulta indispensable que los problemas aparentemente enfrentados perduren… De tal lógica resulta que el pueblo haitiano debe ser condenado a perpetuarse en su indigna e injusta condición.”
  • A partir de 1970 la responsabilidad fundamental de hacerse cargo de los excluidos del sistema no recae en las instituciones gubernamentales -desmanteladas o inexistentes por la deserción o desorganización organizada del Estado- sino en la llamada sociedad civil, a través de la acción privada y de instituciones no gubernamentales. Como señala Seitenfus “Hay una relación perversa o maléfica entre la fuerza de las organizaciones no gubernamentales y la debilidad del Estado haitiano. Algunas ONG solo existen a causa de la desgracia de Haití… Aquí el ‘bien’ es privado -gracias a los médicos, hospitales, escuelas, comida que llega de todo el mundo- pero el ‘mal’ es público porque el Estado sólo está presente con la Policía”.
  • Menos del 5% de los fondos destinados para beneficio del país después del terremoto de 2010 son administrados por el Estado haitiano”, reclamó Michaelle Jean, ex gobernador general de Canadá y corresponsal de la Unesco en Haití. En un informe publicado en junio de 2011, el enviado especial adjunto de las Naciones Unidas para Haití, Paul Farmer, denunció la marginación de las instituciones haitianas en la gestión de la ayuda. “El hecho de que el 99% del financiamiento de emergencia ignore las instituciones públicas de Haití hace que el liderazgo del gobierno sea mucho más difícil”.[iv]
  • Y lo peor aún es que Estados Unidos da la ayuda a las ONG estadounidenses, los canadienses a las canadienses y los españoles a las españolas y así sucesivamente. La mayoría de ellas son ‘cajas negras’ que nadie supervisa. Hemos intentado saber cuáles son las organizaciones no gubernamentales serias y no hay ningún estudio sobre esto. Es imposible saberlo”, comenta Seitenfus.
  • Es la situación ideal para la aplicación actualizada de la doctrina Monroe (1823) y su Corolario de Roosevelt (1904). La Doctrina Monroe, sintetizada en la frase «América para los americanos», fue complementada por el presidente Roosevelt luego de que varias potencias europeas realizaran un bloqueo naval a Venezuela.[v] Roosevelt consideraba que los desórdenes internos de las repúblicas latinoamericanas constituían un problema para el funcionamiento de las compañías comerciales estadounidenses establecidas en dichos países, y que en consecuencia los Estados Unidos debían atribuirse la potestad de “restablecer el orden”. En los hechos, todo fue una carta blanca para su intervención en América Latina y el Caribe, más conocida como política del Gran Garrote o Big Stick[vi]. Este hilo conductor de la política norteamericana ha sido reforzado tanto por la política macartista desarrollada durante la Guerra Fría como por su política hacia países como Cuba, Venezuela y en su momento, Nicaragua, ejemplos cuya propagación en la región intenta impedir. Y Haití es un lugar ideal para “contagiar”, más aún con el alto concepto que tienen los haitianos de la desinteresada y continua colaboración humanitaria cubana.

 

  1. ¿Es posible un cambio?

 

¡No hay alternativa! proclamaba Margaret Thatcher.

 

¿Qué hacer ante la humillación, el saqueo, el despliegue de poder extranjero? Dirigir la mirada hacia la experiencia de los pueblos, sus luchas, sus trabajos y sus logros; sus nuevas formas de organización. Atender las enseñanzas del Congreso de los Pueblos Oprimidos, la Conferencia de Bandung, el Movimiento de Países no Alineados, el CAME, el ALBA, la CELAC…

Si bien estamos en un momento de reflujo, es imprescindible analizar caminos ya andados, preservar experiencias, rescatar procesos que dejaron sus huellas.

Son múltiples las experiencias de organización de los países subdesarrollados. En todas ellas se destacan y reiteran tres conceptos: no existen salidas individuales; es imprescindible organizarse para enfrentar los problemas comunes; sólo un nuevo orden internacional basado en la colaboración entre Estados hará posible un desarrollo justo y equitativo.

En 1927 el Congreso de los pueblos oprimidos (Bruselas) reúne a representantes de 136 organizaciones de países de Asia, África y América Latina. Entre otros participantes figuraron Nehru y Ho Chi Minh. Fue uno de los primeros foros donde se planteó la lucha por la descolonización, contra el racismo y permitió profundizar las relaciones entre las organizaciones de los países oprimidos por el colonialismo.

La Conferencia de Bandung (Indonesia, 1955) reunió 29 jefes de Estado, entre ellos la primera generación postcolonial de líderes de países de África y Asia, con el objetivo de llevar adelante de manera conjunta políticas en defensa de los países subdesarrollados y crear una organización que les permitiera actuar coordinadamente.

En 1961 se reúne en Belgrado la 1ª Conferencia Cumbre[vii] del Movimiento de Países no Alineados: países de la periferia del capitalismo, recientemente independizados y con experiencias similares de explotación, comenzaban a organizarse y delinear posiciones conjuntas fortaleciendo los procesos de descolonización y autodeterminación de los pueblos, en un mundo esquemáticamente dividido en dos bloques antagónicos que ponía en peligro la paz mundial. En las sucesivas reuniones quedaron en evidencia las características de las nuevas formas del colonialismo (el neocolonialismo): los recursos nacionales que se creían protegidos por la independencia estaban en manos de las corporaciones transnacionales y los nuevos países políticamente independientes no eran más que eslabones en la división internacional del trabajo impuesta por el imperialismo.

El CAME y el ALBA son dos experiencias que, más allá de su carácter regional o particular, requieren ser tenidas muy en cuenta.

Del CAME, experiencia desarrollada por los países socialistas, corresponde destacar el tratamiento de las asimetrías entre sus miembros. Como ya señalara en un artículo anterior:[viii] “Partiendo de la existencia de desigualdades entre los países- fruto de las relaciones de explotación capitalista- se adoptaron, para su superación a la interna del CAME, una serie de medidas para los tres países de menor desarrollo relativo (Mongolia, Cuba y Vietnam), entre ellas:

  • Conjugar la especialización internacional de la producción con el desarrollo económico integral de cada país.
  • Trabajar hacia la equiparación gradual de los niveles de desarrollo económico y científico-técnico de estos países.
  • Dar un tratamiento preferencial a las relaciones económicas de estos países con los integrantes del CAME y en especial con la URSS, mediante la concesión de créditos blandos y evitando el deterioro de los términos de intercambio.

Es decir, al revés del contenido de los tratados de integración capitalistas, los acuerdos del CAME se sustentaban en la no reciprocidad de tratamiento y se prestaba atención relevante a la política de nivelación entre países.”

En el caso de Cuba, el CAME le dio el oxígeno necesario para elevar su calidad de vida, desarrollar su defensa, formar científicos y técnicos, crear las infraestructuras que hoy hacen posible sus logros científicos en diferentes planos.

 

Más allá de lo anecdótico, poco se ha mencionado el ALBA[ix] en nuestro país. “El ALBA se fundamenta en la creación de mecanismos que aprovechen las ventajas cooperativas entre las diferentes naciones asociadas para compensar las asimetrías entre esos países”.

Para ello propone

  • El desarrollo de la soberanía y seguridad alimentaria de los países miembros para garantizar una alimentación con cantidad y calidad social e integral para nuestros pueblos
  • Ejecución de inversiones conjuntas en materia comercial que puedan adoptar la forma de empresas grannacionales. La asociación de empresas estatales de diferentes países para impulsar un desarrollo soberano y de beneficio mutuo.”

Los 11 países miembros reúnen unos 75 millones de habitantes, lo que permite evaluar algunos resultados: casi 4 millones fueron alfabetizados utilizando el método cubano “Yo sí puedo”; más de 3 millones de personas recuperaron la visión gratuitamente, gracias a la “Operación Milagro”. Paralelamente, el acuerdo de cooperación energética Petrocaribe, propuesta solidaria del Gobierno Bolivariano de Venezuela, se basa en la eliminación de intermediarios para resolver las asimetrías en el acceso a los recursos energéticos.

Países beneficiarios de Petrocaribe

 

En 2012 el Fondo Monetario Internacional informó que el financiamiento de Venezuela a Nicaragua llegó a representar el 7% de su PBI y más del 4% del de Haití, Belice y Guyana. Por su parte, entre los años 2005 y 2014, un 32% de la demanda petrolera de los países miembros fue abastecida a través de Petrocaribe, significando esto un financiamiento de casi $28.000 millones.

La CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) fue creada en 2011 en Caracas. Se la define como un “mecanismo representativo de concertación política, cooperación e integración de los Estados latinoamericanos y caribeños y como un espacio común que garantice la unidad e integración de nuestra región”[x]. 33 países, con una población global de 550 millones de habitantes y sin la presencia de EEUU y Canadá, la CELAC surge como alternativa al modelo de la OEA.

 

Todas estas organizaciones –surgidas a contracorriente del sistema capitalista- están sujetas a los vaivenes de la correlación mundial de fuerzas. Todas son expresiones de los países subdesarrollados por sacudirse el yugo imperialista, y como tales debemos rescatar experiencias para un nuevo orden mundial. Solo en este contexto es que nuestros países  –y Haití en ellos-  podrán construir su futuro.

 

[i] Semanario Le Temps de Suiza, 20-12-2010

[ii] http:www.80grados.net/haiti-pais-ocupado/  Tomado de Brecha

[iii] En el marco de la Guerra Fría, EEUU apoyó y prohijó a dictadores de la talla de los Duvalier (Haití), Trujillo (Rep.Dominicana), Batista (Cuba), Stroessner (Paraguay), Somoza (Nicaragua). Suman decenas de miles los asesinados en este período y en estos países, muchos de ellos militantes víctimas del macartismo impulsados por los EEU.

[iv] P. Farmer. “Qué cambió con la ayuda? Remesas de ayuda a Haití antes y después del terremoto”.

[v] Venezuela, sumergida en sangrientos conflictos internos, anunció la suspensión temporal del pago de sus deudas con Alemania, Inglaterra e Italia. La respuesta de estos fue el ingreso de barcos de guerra a puertos venezolanos. En esa época EEUU había derrotado a España, inmiscuyéndose en la lucha de patriotas cubanos por la independencia y tomando el control de Cuba y Puerto Rico, islas de gran valor estratégico para el control del Mar Caribe.

[vi] “Habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos “ (proverbio africano). EEUU primero presionaba a los dirigentes locales con las ventajas que representaba gozar de su apoyo político y económico (hablar de manera suave), para finalmente recurrir a la intervención armada (el “Gran Garrote” o “Big Stick”) en caso de no obtener resultados favorables.

[vii] En setiembre de 2016 los 120 países miembros y 15 observadores se reunieron en la XVII Cumbre.

[viii] ¿Por qué Cuba pudo?, VOCES Nº 544, 24-11-2016

[ix] Fundada en 2004, surgió en oposición al proyecto norteamericano ALCA

[x] http://www.sela.org/celac/quienes-somos/que-es-la-celac-creacion/

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