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Jóvenes políticos: Nosotros somos hijos de la democracia

Jóvenes políticos: Nosotros somos hijos de la democracia
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En tiempos borrascosos por la cercanía del proceso electoral, donde se escuchan tantos agravios, mentiras, y pululan los fachos y las focas junto con las fake news hay una luz de esperanza.  En este país de viejos vinagres que no quieren largar su silla y se sienten omnipotentes hay un abajo adolescente que se mueve. En esta comunidad de espíritu llamada Uruguay hay un movimiento grande que pisa fuerte y tiene cara juvenil. Esto cuatro botijas son la prueba fehaciente que tenemos un futuro republicano por muchos años más. Y con su actitud de vida nos garantizan que los dinosaurios van a desaparecer.

Por Jorge Lauro y Alfredo García / Fotos Rodrigo López

 

PERFILES

Maximiliano Campo.  Montevideano de 24 años, le quedan unas materias para recibirse de escribano. Es hijo único, vive solo. Hace política desde los quince años  en el Partido Colorado. Es edil en Tacuarembó y hace un año es Prosecretario de la Juventud del Partido. Su familia es de tradición frentista.

Nerena Bárcena. Tiene 19 años y es de Colonia. Vino hace dos años a estudiar a Montevideo y está en Facultad de Economía en la UDELAR. Vive con su hermana. Milita en Asamblea Uruguay.

Armando Castaingdebat. Es de Flores, y actualmente edil por ese departamento y presidente de la Juventud del Partido Nacional. Estudia veterinaria y le queda poco para recibirse. Trabaja en un escritorio rural en el departamento de Flores, y en una empresa familiar con su padre en el campo. Milita en política desde el año 2005 y pertenece al sector Todos, liderado por Luis Lacalle Pou.

Melisa Freiría. Tiene 25 años, es licenciada en Economía. Está en pareja y vive con sus padres. Hace un par de años se sumó al Partido Independiente. Su familia no tiene tradición política.

 

 ¿Cuándo surge la iniciativa de coordinar las juventudes políticas intepartidarias?

Armando: Surge de una invitación que la Juventud del Partido Nacional les hace a todos los partidos políticos con representación parlamentaria, con el fin de juntarnos y tratar de formar una mesa de trabajo que esté por encima de cualquier bandera política. Sentarnos y hablar de los problemas de la juventud. La primera reunión que tuvimos fue en setiembre en la Casa del Partido Nacional con la juventud del Partido Colorado, la del Partido Independiente y la del Partido Nacional. Allí se sugirió formar una mesa interpartidaria. La invitación fue enviada a todos, pero no fueron ni Unidad Popular ni el Frente Amplio, ni el Partido de la Gente, que también fue invitado a esa primera reunión. Después se siguieron coordinando reuniones, y la idea es ir rotando las sedes. En la segunda reunión que hicimos, en la Casa del Partido Colorado, ya se sumó el Frente Amplio, cosa que nos alegró mucho porque era la idea, porque una reunión sin la presencia del partido de gobierno habría sido algo diferente. Unidad Popular tampoco asistió a esta segunda instancia, y se decidió que el Partido de la Gente no fuera convocado. La idea que tenía el Partido Nacional, a priori, es poder trazar tres o cuatro líneas programáticas que sean de común acuerdo y representativas de la juventud, de modo de encontrar algunos consensos y presentarlos en un plan de gobierno juvenil a todos los candidatos en la elección interna. A eso aspirábamos cuando invitábamos a la primera reunión. Después, obviamente, se habla de distintas cosas, como el tema del acto.

¿La ausencia del Partido de la Gente no rompe un poco con ese propósito que se plantea?

Armando:Fue invitado a la primera reunión, e incluso tuve contacto con un joven del Partido de la Gente. No estuvieron porque ellos no quisieron ir. No sé cómo funcionan a nivel juvenil. La voluntad nuestra estuvo desde el principio, pero no fue recíproca.

Melisa: Teníamos que definir algún criterio para ver a quién invitábamos, porque también hay otros partidos además del Partido de la Gente. El criterio que tomamos fue el de la Corte Electoral, en cuanto a si tienen o no representación parlamentaria. Tenemos ciertos objetivos, y creo que el Partido de la Gente rompe con eso. No sé cómo se hubiesen dado las reuniones en el caso de haber participado ellos. Nosotros sacamos un par de declaraciones reivindicando los valores democráticos y el diálogo, y creo que ellos se salen un poco de esa línea, y no sé si hoy estaríamos hablando de esos temas. El principal referente de ellos estaba festejando la victoria de una persona como Bolsonaro; eso te da la pauta de que no entrarían en este esquema. Pero en principio lo que tomamos fue el criterio de la Corte.

¿Le fue difícil al Frente el integrarse? A la primera reunión no fueron.

Nerena: Desde el Frente hay una coordinación de juventudes y las decisiones no son tomadas por un solo sector. Llevamos la carta a la coordinación de juventudes, y eso estuvo un tiempo decidiéndose. Además, estábamos con otros temas, como el lanzamiento de la escuela de formación, y con otras temáticas que requerían más tiempo y que veíamos como más primordiales. Posteriormente se resolvió asistir a la reunión en la Casa del Partido Colorado. Habíamos respondido la primera carta preguntando si se podía correr la fecha, lo cual no se logró. Habíamos pedido, también, que fuera en un lugar neutro como la casa del INJU. A esto nos contestaron que las reuniones iban a ser en las diferentes casas de los partidos, y nos pareció que estaba bien. Pero no llegamos a la primera fecha, y posteriormente asistimos a la reunión en la Casa del Partido Colorado.

Los colorados aceptaron de una. Cualquier espacio sirve.

Maximiliano: No es que cualquier espacio sirva. Es que este espacio, en particular, es fundamental. Para el Partido Colorado es importante el diálogo. En campaña se habla mucho del diálogo en políticas de Estado. Nosotros con esto estamos dando una señal que el sistema político no da habitualmente. Ahora convocamos un acto entre todos juntos, rememorando un hito de la democracia. Nosotros, que somos hijos de la democracia, quizás no le damos el valor necesario al hecho de vivir en democracia. Como juventudes políticas tenemos la responsabilidad de defender la democracia y demostrar que el diálogo y la unión de las banderas son posibles, aunque tengamos mil diferencias. En las reuniones todo el tiempo dejamos las diferencias de lado. Me acuerdo de la reunión en la Casa del Partido Colorado, cuando estaba latente el tema de Bolsonaro y del coronel del Centro Militar que había pedido la vuelta de los militares. En eso no entramos, entramos en lo que nos une: somos todos democráticos y lo reafirmamos, y nos preguntamos qué podemos hacer para que esto no se quede encerrado entre cuatro paredes y tenga repercusión en la ciudadanía, para que vean que las juventudes políticas son responsables.

Este también es un espacio para mostrar que hay mucha gente joven trabajando, y también para mostrarle a la juventud en general que los partidos políticos son el canal para la militancia por las ideas, y que los partidos no están viejos y que no es que no sirvan más. Hoy vemos cómo la juventud milita en las marchas y organizaciones sociales por determinadas causas, pero sin embanderarse con ningún partido. Ese es el desafío nuestro: usar estos espacios para que los jóvenes se encaucen adentro de los partidos, porque la democracia se defiende con partidos fuertes. Cuando los partidos empiezan a debilitarse y el descreimiento empieza a crecer, ahí es que se viene lo otro, que es lo que ninguno acá quiere, algo que no vivimos ni queremos vivir.

¿Qué autonomía tienen ustedes como delegados para poder definir? ¿Tienen que consultar cualquier determinación con sus respectivos grupos?

Armando: En la Juventud del Partido Nacional nosotros nos manejamos con cierta independencia. Obviamente que uno no puede escaparse a la orgánica de un partido; nosotros integramos el Directorio del partido y todas las decisiones que tomamos y las actividades que vayamos a hacer son informadas. Yo informo, pero no voy a pedir permiso para hacer tal o cual cosa. Tenemos cierta autonomía e independencia. Lo que no tenemos todavía es autonomía financiera, una bandera interna de la juventud del Partido Nacional, lo mismo que lograr tener representación en el Directorio con voz y voto. Tenemos muy buena relación con Beatriz Argimón y lo vamos a lograr. Sin ánimo de ofender a ningún otro partido, tenemos una de las juventudes que mejor funciona en ese sentido.

Melisa: Nosotros este año tuvimos un proceso de conformar una estructura, una orgánica, algo que hasta ahora no había en el Partido Independiente. Comenzamos haciendo elecciones internas de jóvenes para elegir una comisión de juventud que fuese representativa a nivel nacional. Eso fue en setiembre. La integramos tres jóvenes, y esta comisión integra, además, la mesa ejecutiva nacional del partido. Próximamente lo que vamos a buscar es tener voto y no solamente voz. No tenemos agrupaciones ni sectores, lo cual nos permite, por ahora, funcionar de manera bastante fluida, al estar todos nucleados en la misma comisión.

Nerena: Nosotros tenemos la coordinación de juventudes, que agrupa diferentes miembros de sectores. Mandamos informes de las reuniones e incluso rotamos para ir a las interpartidarias a determinadas reuniones, porque conocemos lo que se está haciendo, en conjunto, y en lo otro confiamos en el compañero. Tenemos cierta autonomía de decisión en base a que todos seguimos la misma línea y tenemos seguridad en lo que el otro está diciendo. Tenemos un lineamiento ideológico básico dentro del Frente y es en base a eso que nos movemos. Además se pasan informes constantes sobre lo que se está haciendo. También rotamos en las entrevistas.

Maximiliano: Digo lo mismo que Armando. Nosotros recibimos la carta y se comunicó a la orgánica juvenil y a la coordinadora nacional de juventud. Decidimos ir. Después de la primera reunión informamos que la segunda iba a ser en la casa del Partido Colorado. El lunes pasado estuve con la presidenta de la coordinadora, informando sobre lo que veníamos haciendo. Autonomía total no vamos a decir que haya, porque naturalmente que uno responde a sus mayores y la política en parte es jerárquica. Pero sí hay mucha libertad en este tipo de cosas. La gente quedó muy contenta cuando informamos que íbamos a ir, y obviamente esperando a ver qué iba a pasar. Los frutos han sido muy buenos.

Hablabas de que intentan hacer hincapié en las cosas que los unen. ¿Son muchas? ¿Cuáles son?

Maximiliano: Nos unen muchas cosas. Tenemos una raíz cívica que solamente tiene el Uruguay en Latinoamérica, y que es la que nos permite que los ex presidentes se sienten con el presidente de la República para tratar el tema del petróleo, o que los partidos compartan mesas, como en el tema de la seguridad. Esa raíz cívica está ahí, pero se va perdiendo. Ese civismo, ese convencimiento de que los canales son los partidos, es lo que nos va uniendo. No son comunes en la región los partidos fuertes que tenemos en Uruguay. En Argentina el PRO es gobierno y tiene diez años. Bolsonaro tiene un partido de la nada. También el partido de Piñera es nuevo, o el de Uribe que gobierna ahora en Colombia. Todo el mundo tiene partidos nuevos, mientras que en Uruguay seguimos con tres partidos tradicionales, dos de los cuales son fundacionales, y uno que no lo es pero que ya lleva tres gobiernos. Creemos en ese civismo y en los partidos políticos. Creemos en la República y en la defensa irrestricta de esto. Todos compartimos ese sistema, y nadie acá se plantea cambiar el sistema democrático. Eso nos une y es muchísimo.

Nerena: Creo que hay algo muy importante que nos une y es la importancia que creemos tener como jóvenes. Como decía Maxi, muchas veces no se les da importancia a los jóvenes en los partidos. Es importante tener una interpartidaria de jóvenes, marcando una línea y un rumbo de unidad que muchas veces no se ve, que todos los jóvenes defendemos con nuestra posición. Se trata de la importancia de la juventud más allá de la ideología política.

Armando: Creo que también esta mesa interpartidaria es una muestra de algo que nos une: la voluntad de sentarnos a conversar con el que piensa ideológicamente distinto. Esto habla muy bien de las juventudes. Si bien acá somos cuatro, estamos representando a muchísimos jóvenes por fuera de las orgánicas de cada uno. En el Partido Nacional esto ha sido muy apoyado por gente que capaz no está en ninguna departamental. Hay problemas que todos los jóvenes enfrentamos día a día, como pueden ser el trabajo o la vivienda juvenil, o la inserción de los jóvenes del interior en Montevideo. Son cosas que nos unen en el pensamiento, aunque tengamos distintas formas de encararlo. Esta mesa es para buscar el camino del medio en cosas en que sabemos que tenemos el mismo fin.

Melisa: Creo que aparte no es tan trivial el tema de defender la democracia y sentarte a dialogar entre diferentes partidos. Quizás si miramos a la interna de cada uno de nuestros partidos, o si vemos lo que se refleja en las encuestas, no parece tan trivial el hecho de sentarse a hablar con otros partidos que a veces pueden estar en las antípodas de lo que uno piensa. Creo que demostrando que esto funciona, y con acciones concretas revindicamos eso, el diálogo y la discusión para encontrar las diferencias, y sin que eso sea mal visto o que es hacerle el juego a alguien, sino como algo que eleva la calidad democrática de nuestro país.

Maximiliano: Una cosa que nos une a todos es la defensa de la buena política, de creer en la política como herramienta de cambio. Todos acá creemos en eso, hoy que la política está tan desprestigiada en el mundo. Es una defensa que tenemos que dar los jóvenes, dando la señal de la defensa de la política como actividad noble, de servicio, base de la democracia.

Acaba de conocerse en Latinbarómetro que en Uruguay bajó de 69 a 60% el número de gente que apoya la democracia. Los partidos políticos, junto con los sindicatos, están abajo del todo, por debajo de los militares y la policía. ¿No hay una contradicción entre lo que ustedes están planteando y la realidad?

Nerena: Muy por el contrario. La realidad nos muestra algo, y tiene que existir esa preocupación y reacción frente a eso. Nosotros sí creemos en esto, y como decía Maxi, es algo que nos une, el creer en la política como herramienta de cambio y el mostrar que se puede dar un enfrentamiento sano sin aislarse en las ideologías ni impidiendo el compartir con el otro. Compartir ideas y opiniones genera una mejor democracia y un mejor sistema político, en el que confiamos y creemos. Sí nos tiene que preocupar la situación y sí es importante saber qué piensa la población. Nuestra respuesta está clara, y ese es el camino por el cual queremos seguir trabajando.

Melisa: En Uruguay tenemos instituciones fuertes. Ese porcentaje de gente que se muestra descreída con el sistema democrático, o al que no le es demasiado relevante la democracia, igual después va y vota. O no milita, pero te critica y se mantiene al tanto. De una forma u otra está metido en la política. Eso es algo que nos distingue como país. Si bien hoy le esté dando lo mismo vivir o no en democracia, creo que el interés por la política siempre estuvo en el uruguayo. Somos un país bastante politizado.

Armando: Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice Maxi. Vemos que hay un gran descreimiento en el sistema político, sobre todo en los jóvenes. No tendría que ser así, porque todo pasa por la política. Nosotros vamos a hacer los grandes cambios desde adentro. A veces hablo con amigos que me dicen que ni en pedo se meten en política, pero que te dan clase de cómo hacerla. Es así. La única forma de cambiar las cosas es con la política, y hay un doble compromiso en tratar de convencer al otro de que es desde adentro como se cambian las cosas. Los grandes cambios se hacen desde adentro y lo que queremos es que los jóvenes, que es a quienes tratamos de representar, se metan y defiendan esta actividad. La vocación de servicio nace en uno, y en eso no se puede obligar a nadie, pero es lo que tratamos de hacer: defender los partidos políticos y la democracia.

Maximiliano: No solamente los números son una señal, sino también el nacimiento y el crecimiento de la antipolítica, de los outsiders negativos que lo único que hacen es criticar el sistema político sin proponer absolutamente nada. Eso es un indicio claro de un problema en la democracia, y no solamente en el Uruguay, sino en todo el mundo. Es por esto que surgen Trumps, Santiagos Abascal en España, Le Pens o Bolsonaros, y los que hay en Uruguay, a los que no les vamos a dar publicidad gratis.

¿Talvi?

Maximiliano: No, Talvi es un outsider positivo, como Macron. Es nuevo en política pero es un defensor de la actividad política. No creo que la gente tenga que estar en la política toda la vida. Macron y Talvi son tipos que vienen de la actividad privada y que vienen a la política a sumar. Talvi siempre dice que es nuevo en política pero que no la desprecia, porque es una actividad noble y de servicio. Es algo muy distinto a la gente que viene a criticar constantemente y decir que los políticos lo único que quieren es quedarse en la silla, y a imponer discursos mentirosos que lo único que buscan es beneficio para ellos mismos.

Nerena: Lo fundamental de todo esto, más allá de los años en política que se tengan o no, es saberse seres políticos desde el inicio. Todos somos seres políticos, participando o no de la política. El saberte parte de la sociedad ayuda a que todos formemos algo mejor. El estar por fuera y decir que no te interesa y que no sabés nada es una situación problemática. Lo problemático no es tener una posición u otra, sino que no te importe ni te interese lo que está pasando y que digas que no tenés nada que ver con la política. Con la política seguro que tenés que ver.

Maximiliano: Al final siempre te interesa, cuando te quejás de los impuestos o de que las cosas andan mal. Eso también es política.

Nerena: El tener una opinión no es malo, lo malo es creer que no tenés nada que ver y que no es un tema tuyo. Sí es tuyo, porque todos somos seres sociales y vivimos en la misma sociedad. Creo que es importante dar de uno y generar una opinión.

Entre sus grupos de amistades de siempre, ¿qué percepción de la política ven?

Maximiliano: Mi barra de amigos de toda la vida en su mayoría no está en política. Seremos tres o cuatro que hacemos política. La mayoría piensa en el acomodo, en que uno quiere estar siempre por un cargo. Ese discurso se hace popular, la gente lo repite y uno se forma escuchándolo. En mi propia casa me decían que no me metiera en política, que era un ambiente oscuro y hostil. Y yo a prepo fui y me metí. Hay un concepto denigrado de la política. En el interior vemos mucho más cerca cómo llegan las campañas departamentales y se arrima toda la barra al partido de gobierno, no importa cuál sea. Todos se quieren arrimar al que va a ser intendente, para tener unas chapas, una bolsa de arena o un puestito en la intendencia. Eso denigra la política, pero es culpa de los mismos políticos.

Nerena: Mis amigos en su mayoría no están vinculados a la política, y con ellos hago mucho énfasis en intentar plantear las temáticas. Elijo dar todos los puntos de vista, porque sé que no tienen una ideología política: “estos son todos los puntos de vista que hay, pero elegí, y tomá posición, porque para todos es importante lo que pienses”. No importa si lo vas a salir a decir o a quién vas a votar, pero creo que el generar una opinión y tener información es importante para vos como ciudadano, como ser social. Siempre busco eso, plantear los temas, generar la discusión. Me gusta mucho hablar con gente que no tiene mi misma opinión, y para mí eso es siempre crecimiento. Y busco generar opinión, porque mantenerse al margen nunca es una buena decisión. No te pido que sepas lo que pasa en Europa todo el tiempo, pero me parece que la región, el Uruguay y lo que está sucediendo en el momento hay que conocerlo.

¿Armando, tus amigos son todos militantes?

Armando: Son todos blancos. Tengo dos o tres colorados, pero en Flores nos votan a nosotros, así que son colorados de la boca para afuera (risas), como la mayoría, que dicen que son batllistas y después votan al Frente. En mi barra el único que hace política activa soy yo, pero todos tienen los mismos cuestionamientos que tiene la población en general acerca del acomodo en la política. Y tienen motivos de sobra para descreer, porque uno a veces prende un noticiero o lee un diario y siempre hay alguna noticia que no es alentadora acerca del sistema político, sobre dirigentes que se mandan macanas o que avalan que otros compañeros se manden esas macanas. Muchas veces no se ve el buen trabajo social que se hace en las intendencias o que hacen los legisladores, y creo que eso contribuye mucho al descreimiento del sistema político. O tenemos un ministro que dice que la inseguridad es una sensación térmica, cuando salís a la calle y no sabés si volvés o no.

Eso lo dijo hace catorce años Daisy Tourné.

Armando: Sé que los números son buenos y que en seguridad se ha invertido mucho, pero la gestión es pésima. No es solamente plata.

¿Y tu barra, Melisa?

Melisa: Todos mis amigos de alguna manera están metidos en algún partido. Alguno por ahí está más ajeno al sistema político. Creo que es responsabilidad de todos. Lo primero que llega a la gente es cuando los políticos se empiezan a criticar o hay líos de corrupción. Eso es lo que está a la orden del día, y no las cosas buenas que se proponen desde los partidos o que se hacen desde el partido de gobierno. Creo que eso es responsabilidad de todos, el no saber transmitirlo desde los partidos políticos, lo bueno que hacemos y el trabajo que hacemos día a día. Eso le debería llegar más a la gente, y es lo que contribuye al descreimiento.

La actividad política uruguaya está muy regida por la gerontocracia. Hay mucho viejo y los jóvenes tienen una participación medio secundaria. ¿Cómo se cambia eso?

Maximiliano: Hay gente joven con capacidad y con ganas metida en esto hace años. Yo tengo diez años en eso. Todos tenemos años en esto. Sobra gente joven con capacidad, entusiasmo e ideas, y con posibilidades de estar en el parlamento. En el Partido Colorado para luchar por una banca de diputado uno tiene que ir a la interna y marcar sus votos. Si te va bien y quedás en los primeros tres o cuatro lugares, vas a salir en Montevideo, y el en interior saldrá quien quede primero en su interna. Pasa que la política en Uruguay es carísima. No hay legisladores de 25 años porque es imposible que una persona recién recibida o con un sueldo de un trabajador normal banque lo que sale una campaña política. Vale mucho la publicidad, y la impresión de listas. Tenemos un sistema arcaico que nos hace gastar millones de pesos en eso.

Es mucho más seguro que el voto electrónico.

Maximiliano: Es una discusión a darse. Las calcomanías, el merchandising, el local… Es imposible para un joven hacer un emprendimiento si no hay una banca atrás. Es la realidad. Los jóvenes somos muy lindos para la foto, hacemos las elecciones de jóvenes de blancos y colorados, y ojalá todos se sumen a esa práctica; y tenemos espacios de decisión, pero mientras no cambien otras cosas va a ser muy complicado. Yo no pido que nos regalen nada a los jóvenes. Cuando salí edil no pedí que me regalaran nada, saqué mi lista y competí con otras cinco y gané, pero tuve la suerte de que mis padres me ayudaron y que otros que estaban en la agrupación ayudaban de a quinientos pesos. Si no, era imposible, porque los otros, que ya eran ediles, tenían otra maquinaria. Es muy difícil si no cambiamos el tema del financiamiento.

Armando: Estoy de acuerdo en que el financiamiento es una limitante importante. Pero también creo que los jóvenes tenemos que patear el tablero y hacernos sentir. Hay jóvenes capaces, con ganas. En el Partido Nacional la elección de jóvenes ha servido de mucho. Hoy en Cámara de Diputados tenemos un diputado como Martín Lema, fruto de una elección de jóvenes. Es el mejor diputado del Partido, estoy convencido, y es un ejemplo de que con trabajo y perseverancia te llega tu lugar en el Partido Nacional. Haciéndose sentir, con proyectos. El financiamiento es una gran limitante, y creo que ahí algo se va a tener que hacer. No sé si esta ley de financiamiento de los partidos políticos que se está trabajando ahora es la solución, y estoy esperando que nos den algún informe para ver qué posición tomamos al respecto. Creo que esta es una gran limitante.

Melisa: No sé muy bien si depende del tema del financiamiento. Lo que habría que plantearse es la forma de acceder a los cargos en la interna de cada partido. Si depende de la plata que tenés, es totalmente elitista. Creo que en realidad hay un poco de cultura en esto: nos quedamos esperando que miren a los jóvenes, a ver quién es el iluminado que puede acceder a algún cargo, cuando en realidad los jóvenes en sí mismos somos los que tenemos que demostrar que somos más capaces que gente que está ocupando lugares en el parlamento o el Estado, que no sé qué tan representativos son. Me parece que es responsabilidad nuestra, como lo es el no entrar en el juego cuando te quieren usar como joven o mujer para determinadas cosas de imagen, o aceptar un lugar para después renunciar. Ser responsables en lo que elegimos hacer, y si le hacemos el juego o no a estos mecanismos que tienen los partidos para armar sus listas.

Nerena: Comparto con Melisa que hay un aspecto cultural. La sociedad tiene la seguridad de ir hacia el que tiene más experiencia y años. Es casi histórico, el tener en las votaciones gente de mayor edad. Me parece que el Frente da espacios, y tenemos un montón de diputados que son gente formada y que han militado un montón de años. Eso es fundamental. Desde el Frente veo que sí tenemos un apoyo a la juventud. Tenemos un relacionamiento directo, no me siento alejada del sistema político por mi edad. Tengo 19 años y puedo mantener una conversación con cualquier representante, esa es una cercanía que existe y una posibilidad que se da.

Maximiliano: No me refiero al elitismo de que el que tenga plata pueda llegar a los cargos sino todo lo contrario; me refiero a que vayamos a un financiamiento público que permita a todos las mismas oportunidades. El problema es que hoy vemos la irrupción de gente como Sartori, cuyo único mérito es tener millones de dólares para hacer una campaña electoral. Eso es dañino para la democracia y no da igualdad de oportunidades a todos. Competir con un tipo que está hace veinte años en el parlamento, con el sueldo que cobran los diputados, es imposible para una persona que viene de afuera. Podemos hablar de si los jóvenes tienen más o menos espacio, y creo que todos los partidos nos dan espacio, no porque nos lo regalen sino porque lo hemos ganado. Tanto los partidos Colorado como Nacional en 2007 hicieron sus primeras elecciones de jóvenes con mucho éxito, y así se han seguido haciendo. En los momentos de pelear cada uno se quiere quedar con su banca y su silla, y eso es así en todos los partidos. Si estaremos en problemas que las renovaciones de los partidos tienen sesenta años, menos en el Partido Nacional.  Miren el problema que tenemos en el Partido Colorado, que el ex presidente Sanguinetti tiene ochenta y dos años y parece que va a ser candidato. La renovación para el Partido Colorado, Ernesto Talvi, tiene más de sesenta. Miremos España: el presidente de gobierno tiene 46 años, y el líder de la oposición, Pablo Casado, tiene 37, mientras que el segundo y el tercer líderes del gobierno tienen 39 y 38, Pablo Iglesias y Albert Rivera. Ninguno de los cuatro líderes supera los cincuenta años. En el Uruguay eso es impensado, y es porque también uno llega muy tarde a los cargos.

Armando: También es complicado que un viejo legislador le deje su silla a un joven solamente por ser joven. Lo primero que te dicen es que compitas y ganes. Contra eso nosotros tenemos que jugar. Es una lucha que tenemos que hacer las juventudes para defendernos entre nosotros y poder ocupar los lugares que realmente merecemos. Uruguay necesita esa impronta juvenil y ese aire fresco.

Hay una problemática juvenil específica: la mayoría de los presos hoy son jóvenes, el desempleo es mayoritariamente juvenil, la pobreza tiene cara de infancia. En este país los viejos están mucho más beneficiados que los jóvenes. ¿Cómo se encara eso?

Armando: Ahí apelo a los líderes positivos más que a los políticos. Hay lugares donde los políticos no entran, y hay jóvenes que en etapas críticas de su vida necesitan de un líder positivo, que puede ser el vecino que vive en la esquina. Una vez fuimos a recorrer la Colonia Etchepare y una persona que evidentemente estaba muy mal quería hablar y no podía, y nos llevó a un cuarto donde él estaba y nos mostró un poster de la selección uruguaya y se le iluminó la cara. Por eso te hablo de los líderes positivos. En el día de mañana en un gobierno del Partido Nacional me gustaría comprometer a referentes como los jugadores de la selección para que se involucren más en causas sociales, que les enseñen valores a los jóvenes y a cómo transitar la vida. A eso apelo, a que los jóvenes en etapas críticas tengan un referente, que la mayoría de las veces no es un político. El político puede entrar tranquilamente a saludar al barrio, pero el mensaje que deja no llega, porque hay una distancia. Nosotros tratamos de acortar esa distancia, pero no lo logramos. Canalizar esto a través de estas personas que llamo líderes positivos es una forma de poder achicar esa brecha.

Melisa: Estoy de acuerdo. Algo típico que nos pasa, sobre todo en el tema de las cárceles, es que la política se mueve en función de los votos. Ahí tenemos la mayor parte de la población envejecida, que además sale bastante cara en el tema de prestaciones, jubilaciones y demás.

Nerena: Sobre todo la caja militar, que nos sale carísima.

Melisa: También. Los recursos y los votos están ahí. Hay que hacer un esfuerzo por dar a entender que los mayores problemas que tenemos hoy como sociedad vienen de no tener cuidados en la infancia ni una rehabilitación adecuada. Son cosas que cuesta entender, cuando vemos que se reclama por seguridad y vemos que no se pone el foco en la educación, la rehabilitación y los cuidados de niños y adolescentes, que son la raíz del problema, y esto pasa porque los votos están en otro lado.

Maximiliano: Creo que el problema de la juventud es multicausal. Va a seguir pasando porque la aritmética nos juega en contra. El principal problema es la educación. Estamos en un momento donde en los barrios vulnerables solamente trece de cien jóvenes terminan el liceo. Y en el Uruguay en general solamente el 38% lo termina. Más de la mitad de los muchachos se nos está cayendo antes de los 18 años. ¿A dónde van a terminar? En la delincuencia, en el narcotráfico. No lo vemos, pero tenemos ya un delito totalmente organizado y que utiliza a los menores, y después de entrar en esa vida es muy difícil salir. Tenemos un problema en la rehabilitación carcelaria, donde las cárceles son escuelas del delito, y lo son desde hace muchísimos años, no solamente desde estos gobiernos. Tenemos que buscar la manera de cambiar el sistema carcelario si de verdad queremos cambiar la seguridad, y queremos que esos jóvenes que en algún momento se perdieron, que el Estado perdió en el camino, se reencaucen. Tenemos el desafío de generar un país distinto. Ha fallado la política social y ha fallado la política de educación. Estamos en un país donde no se está preparando a los jóvenes para el futuro. Está demostrado que en veinte o treinta años van a desaparecer casi el 50% de los trabajos que hoy existen. Tenemos que preparar a la gente joven, porque de otro modo no sé qué vamos a generar, vamos a generar lumpenproletarios que anden por la calle, cuando estemos totalmente atrasados y el Estado no tenga manera de prepararlos. Tenemos que generar un gran cambio educativo y una política carcelaria seria. Creo que en primera infancia es donde se ha trabajado mejor, y ahí va el elogio. Creo que se ha seguido el Plan CAIF del año 85, que se ha tomado como política de Estado, y que estos nuevos centros de atención a la infancia con el Sistema de Cuidados han sido muy positivos. Mi madre trabaja en uno de ellos y realmente veo el trabajo que hacen, y lo veo muy positivo. Se ha bajado la mortalidad infantil. Hay que reconocer logros, pero se ha fallado donde no podemos fallar.

Nerena: Sin ánimo de entrar en estas discusiones, acepto el elogio del compañero.

Maximiliano: Y la crítica.

Nerena: Esa parte nomás, ese paréntesis (risas). En cuanto a lo que decía Melisa me parece que en relación a la primera infancia se ha trabajado un montón. Esa primera parte marca el trayecto que tendrá después en la vida. Atender los primeros años de vida nos parece fundamental. Creo que con el Sistema de Cuidados y con el Plan CAIF se ha hecho un montón, como decía el compañero. No quiero seguir remarcando lo que ya se ha dicho, pero no es correcto decir que no se ha hecho mucho cuando la pobreza ha bajado más de un 30%. En esto años de gobierno se ha hecho un montón y se va a seguir haciendo. No es un cambio de la noche a la mañana. No es despertarse y decir que esto se hace así a partir de ahora, y que en un instante sacás a toda la gente de la pobreza. Hay un montón de casas que se han entregado, creo que tener un techo digno es fundamental para las personas. Se desalojaron lugares que no tenían condiciones dignas y no había forma de luchar contra la delincuencia que había en el lugar. Se han reasignado hogares. La inversión en educación no solamente implica la plata sino la construcción de escuelas en lugares donde se necesitaban para que la persona pudiera asistir regularmente. Se han construido liceos. Se ha hecho una inversión significativa que ha tenido sus frutos. Si esperamos que el cambio sea radical y de la noche a la mañana, un cambio así no lo vamos a tener jamás. No es posible, ninguna medida puede cambiar las cosas de la noche a la mañana.

Maximiliano: Trece años no es de la noche a la mañana (risas).

Nerena: ¿Y cuánto estuvo la derecha gobernando? Me parece que mucho más.

Vamos a lo que los une, porque si no vamos a tener lío (risas). Ustedes hablan de temas centrales, de la seguridad y de terminar con la pobreza. Lo que pareciera desde afuera es que los partidos les atribuyen a los jóvenes el pelear por los temas de jóvenes, como el aborto, y reivindicaciones de ese tipo, y no la discusión de hechos más de fondo, que quedan reservados a los veteranos.

Nerena: Ahora vamos a tener congreso dentro del Frente Amplio. El borrador del programa de gobierno se hizo entre todos los frenteamplistas. Existió, sí, una unidad temática de jóvenes que abarcó pila de puntos…

Reivindicaciones de jóvenes.

Nerena: No, no. Desde la unidad temática se decidió abarcar todos los puntos en general, y posteriormente ese borrador de programa de gobierno se discutió en las bases, donde participamos los jóvenes activamente. Nuestra opinión está participando de la creación del programa de gobierno. Para mí es fundamental la creación conjunta del programa de gobierno. Cuando hicimos un encuentro en creación de programa de jóvenes asistieron más de ciento veinte jóvenes que participaron activamente en la creación, y todas las propuestas que fueron planteadas están en el borrador. Si después se aprueban o no, no lo sé. Es todo un proceso, y sabemos que es así. Pero actualmente hay una decisión de los jóvenes frente a otras temáticas y no solamente en los temas de juventud. Tenemos decisión y posición en temáticas generales. En eso se abre la puerta a que podamos participar.

Maximiliano: En el Partido Colorado pasa, y pasa en la juventud en general, que tenemos posiciones diferentes con la dirigencia mayor. Está por ejemplo el debate de la llamada agenda de derechos. Yo, por ejemplo, estoy a favor de la legalización de la marihuana, la despenalización del aborto y el matrimonio igualitario, cosas en las que mi partido no se ha comportado en su totalidad como yo esperaba. Si ponemos a un joven de mi edad y a un veterano del Partido Colorado seguramente tengamos muchas diferencias como estas. No es que nos dediquemos a hablar de temas de jóvenes: es que en nuestro caso si de esos temas no hablamos nosotros está complicado para que se hable. Somos cien jóvenes que integramos la convención nacional, que se eligen en la convención de jóvenes. Como jóvenes integramos el órgano más importante del Partido con igual condición que los mayores, y ahí discutimos, pero hay temas que tenemos que tratar nosotros. El Partido Colorado tuvo siempre la característica de tener sectores que pensaban bastante distinto: si pensamos en 1984 tenemos a la CBI y al pachequismo conviviendo en el mismo partido. Tenemos que expresarnos sobre estos temas.

Melisa: Voy a ser un poco crítica con los medios y los periodistas. Los jóvenes en los partidos estamos integrados a la construcción colectiva. Cuando el Partido Independiente hizo su programa de gobierno durante este año participamos los jóvenes y todo el Partido. Tenemos voz en los órganos decisorios. Cuando voy a dar alguna nota a la tele o la radio me preguntan por cosas de “jóvenes”, entre comillas, y luego las cosas importantes se las preguntan al diputado o al senador. Al joven le preguntan sobre la ley trans y esos temas, cuando la realidad es que quienes militamos estamos metidos en toda la orgánica de nuestros partidos, y me parece que con esto hablo por todos nosotros. Lo que sucede es que nos destacamos por la diferencia generacional, y es natural que la gente con muchos más años piense distinto y tenga otra cabeza, y que seamos nosotros quienes tengamos que militar por eso y cambiar la cabeza en esos temas en particular. Pero creo que estamos metidos en todos los ámbitos decisorios, y tratamos los temas de relevancia nacional al igual que todos.

Nerena: Solamente un paréntesis: no consideramos temas menos importantes el aborto y la ley trans. Por lo menos a nosotros nos parecen temas muy importantes.

Maximiliano: Lo que está diciendo Melisa es que los periodistas no nos llaman para hablar de economía.

Armando: En el sector Todos de Lacalle Pou fuimos llamados para hacer una agenda juvenil y presentar tres o cuatro líneas programáticas. Con un grupo de jóvenes nos hemos sentado a conversar con los técnicos que tenemos, que son muy buenos. Una meta que ha trazado la comisión nacional de jóvenes —no hemos definido si para antes o después de la interna— es tener una agenda juvenil que sea consensuada con todos los sectores del partido para poder hablar, no sé si de economía, pero sí de temas sociales y de vivienda, temas que nos afectan directamente, y en los que vamos a tener nuestra postura, que será unánime en toda la juventud del Partido, y que será presentada, dependiendo de cuándo se presente, a nuestro precandidato o candidato a presidencial.

Hay un antecedente de este tipo de juntadas en la Concertación a la salida de la dictadura, que terminó en un fracaso estrepitoso. No era de jóvenes, era de los partidos. ¿Eso les pesa?

Maximilian: No, porque la situación es totalmente distinta. Aquello se rompió por otras razones políticas. Nosotros vamos a una elección y tenemos nuestras diferencias. Menos Nerena, espero que todos nosotros integremos el frente de la oposición. Aparte de eso, estamos en una situación totalmente distinta. Nos podemos sentar en el bar. No estamos saliendo de una dictadura y no hay en juego las cosas que había en aquel momento.

Había un enemigo en común.

Maximiliano: Sí, pero el camino por el cual se salió de aquello no era el que todos querían. No hay un hecho material que nos separe como sí lo hubo en ese momento.

Armando: Y en realidad no es un tema que nosotros discutamos cuando nos sentamos en la mesa interpartidaria. Estamos discutiendo de acá para adelante.

Hablemos del acto que organizan. La idea es conmemorar los treinta y cinco años del Obelisco.

Nerena: La idea es tomar el espíritu que movió al Río de Libertad del 83, ese espíritu de sostener que la democracia era el mejor sistema. Traer ese espíritu a la actualidad para pensar en el futuro y sostener entre todos, desde la mirada joven, la democracia hacia el futuro. “Juventudes por la democracia” es el título del evento. Creemos que traer el espíritu de ese tiempo puede ayudarnos a proyectarnos en un futuro democrático y en la unidad que proclamamos.

Melisa:También quiero hacer hincapié en que el foco en esta conmemoración van a ser los jóvenes. Va a ser una mirada desde hoy hacia adelante. De reivindicar la democracia, sí, pero todos juntos y nuevamente, porque también en aquel momento todo el mundo se había alineado bajo esa misma causa. Lo estamos haciendo de nuevo, pero apostando al futuro. Nosotros, que como hoy decía Maxi, no vivimos en dictadura sino siempre en democracia, queremos valorizar eso y apostar al futuro y reivindicarlos, alineándonos todos bajo esta misma consigna.

Armando: Cuando nos juntamos queríamos dar una señal, juntarnos por encima de cualquier ideología o bandera político-partidaria, abrazando la bandera que nos une. Lo quisimos capitalizar en un acto al que le pusimos “Juventudes por la democracia”, porque es otra cosa que nos une: todos creemos que la democracia es el mejor sistema, y la defendemos y la vamos a defender todos los días. En la proclama que vamos a leer haremos memoria de lo que pasó y un pequeño homenaje, con un video de lo que fue la proclama, y haciendo énfasis en la campaña electoral que viene, en el compromiso que todos los jóvenes tenemos que tener acerca de llevar una campaña con respeto y lealtad, sin jugar en el barro sino en la altura, porque si lo que queremos es devolverle la credibilidad a la gente acerca de la política no podemos pegarnos por lo bajo. También es ese el espíritu: la señal, que ya fue dada y seguiremos reivindicando, pero con un compromiso de acá a lo que viene. El Partido Nacional está 100 por ciento de acuerdo en eso, en el compromiso de seguir en esta línea.

Maximiliano: Creo que la historia es fundamental y que nos forma como país, como sociedad, y en cada colectividad política. No es algo que “ya pasó” y debamos dejar pasar. Creo que estamos yéndonos a uno de los mejores hitos de la política uruguaya pero en clave de futuro, mirando al futuro, para repensar la democracia y acercarla a la gente. Esa es la señal que estamos dando: vencer esa grieta que algunos dicen que hay, que algunos quieren generar y dan por hecho. Estamos tratando de vencerla. Acá estamos sentados. Hemos tenido preciosas reuniones y mucha fraternidad mientras nos vamos conociendo en las reuniones y a medida que se suma gente. Acá está la democracia del futuro: todos los dirigentes políticos jóvenes por la democracia del mañana. Son el presente de los partidos, pero también son la democracia del mañana.

El acto es el 27 de noviembre a las 17:00, en la explanada del Palacio  Legislativo.

Maximiliano: La proclama la va a leer Belén Barreto.

Melisa: Es la ganadora del Premio Tecnología, de Tala.

¿Qué edad tiene?

Melisa: Diecisiete. Buscamos en consenso alguien que no tuviera ninguna dirección política.

Armando: Eso es algo que queremos aclarar. Al acto estamos convocando a jóvenes de todas las edades pero con el pabellón nacional, la única bandera que vamos a permitir que se alce en el acto. Ninguna bandera partidaria ni de ninguna organización. Solamente el pabellón nacional.

¿Un Solo Uruguay?

Armando: (Risas) Ojalá tengamos un acto tan multitudinario como ese, y que quede todo limpio después como quedó en ese.

Nerena: Es importante lo que dice Armando. Nosotros sabemos que en la interpartidaria de jóvenes cada uno tiene su afinidad política y nos gusta caminar por los consensos y no generar roces innecesarios, defendiendo un solo partido cuando en verdad lo que estamos defendiendo es la democracia que nos une. La idea de llevar la bandera que nos une a todos fue un consenso inmediato.

¿Va a haber acto musical?

Nerena: Sí, posteriormente al acto protocolar.

¿Qué dicen los partidos de cada uno? ¿Apoyan?

Nerena: Están completamente de acuerdo y apoyan 100 por ciento.

¿Van a estar los dirigentes políticos?

Nerena. Los dirigentes y referentes políticos están todos invitados. Para nosotros, como decía Maxi, tener a los ex presidentes sentados en la misma mesa es una señal política interesante. Ellos están invitados, sin duda, y también los candidatos para las próximas elecciones.

¿Invitaron a las organizaciones sociales?

Armando: A todas. El miércoles nos reunimos con el PIT-CNT. El acto va a consistir en una parte formal que va a arrancar a las 19:00 con el video que mencionaba anteriormente, y con la lectura de la proclama, en la que va a haber jóvenes de todos los partidos entreverados arriba del escenario, con remeras distintivas. Después de leer la proclama tenemos pensando terminar con un toque musical con bandas emergentes y otras de renombre. Va a ser un día muy emocionante para el país, la política y la democracia.

¿Están convocando por las redes?

Armando: Por toditos lados.

Nerena: Se hizo una placa base, para que todos los partidos pudieran compartir la misma sin ninguna distinción específica. Eso es lo que se está moviendo en las redes.

Maximiliano. La recepción ha sido fenomenal, tanto en la gente como en los partidos, y en los medios, a los que agradezco en nombre de todos, porque para nosotros es fundamental que esto se promocione. Fue la primera expresión política de una generación, quizás sin votar y sin entender mucho qué era la democracia, que no habían podido vivir. Ahora tenemos que mirarlo distinto pero también entender ese espíritu para mirar hacia el futuro cuidando esto. Insisto en que la gente no está preocupada porque no valora el lugar en donde estamos parados.

Lo dan por sentado, como una cosa natural.

Maximiliano: La democracia la tenemos que cuidar todos los días.

Armando: Como decía Wilson…

Nerena. Creo que es re importante el mensaje de los jóvenes que se está dando en cuanto a sabernos agradecidos de vivir en democracia y defenderla desde nuestro lugar, generando todo este acto. Es importante por el mensaje que tiene detrás y por la fuerza que estamos haciendo en algo que es de todas y todos. Va más allá de no haber vivido nunca en dictadura. Somos conscientes de que la democracia no es algo fijo.

Armando: No sé qué tan conscientes sean todos.

Nerena: Hablo de la interpartidaria y del objetivo de este acto. Que el acto llegue a todos también genera esa consciencia de estar defendiendo algo que no en todos lados es igual. Si bien en Uruguay tenemos una democracia linda y podemos disfrutarla entre todos, no en todos lados pasa lo mismo, y nunca es una garantía. El acto busca generar esa consciencia de que se trata de algo que tenemos que defender entre todos.

Armando: Quiero mencionar el compromiso por parte del Partido Nacional de tratar que esto no termine en el acto y que esta mesa interpartidaria se siga juntando.

Nerena: El compromiso es de todos los partidos.

Armando: Que quede grabado eso (risas). Esto tiene que ser algo en común y no algo anormal que sorprenda a todo el mundo.

Nerena: Ha tenido una gran recepción en la población, incluso en gente ajena a la política.

Maximiliano: Y este clima ameno que se vive acá es el que se vive en las reuniones, y eso creo que está muy bueno.

Es clave continuar con ese espíritu, porque las campañas electorales tienden a generar crispación.

Armando: Tiene que existir un compromiso explícito. Tiene que ser algo normal. Somos tres millones y nos conocemos todos. Vas a cualquier pueblo y conocés al conocido de un conocido. No puede ser que copiemos lo que pasa en Argentina o que hagamos referencia a lo que pasa en Brasil. Si siendo tan pocos no podemos estar en un ambiente de fraternidad…

Maximiliano: En esto estamos en una época complicada, con el tema de las fakenews y todo lo que eso genera en la política. Hay que generar el compromiso de ir por el canal de la limpieza.

Nerena: En el canal de la verdad, sobre todo, y de no agredir al otro. No es la persona, son pensamientos, ideas u opiniones diferentes, que existen y aportan.

 

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