Home Contravoces La estolidez siempre halla ocasión para manifestarse por José Luis Baumgartner

La estolidez siempre halla ocasión para manifestarse por José Luis Baumgartner

La estolidez siempre halla ocasión para manifestarse por José Luis Baumgartner
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Primer acto de la mega causa Ancap.

Falló la jueza Beatriz Larrieu. Rechazó casi todos los pedidos de la acusación. De los nueve jerarcas responsabilizados por el fiscal Luis Pacheco  sólo procesó al ex vice. Abuso de funciones y peculado –por cómo usó su tarjeta corporativa. Las diferencias con el fiscal estriban en el alcance que cada magistrado dio al discutible delito de abuso de funciones.

Un chasco para la oposición. La “banda de las gabardinas” quedó frustrada. Adujeron un sistema generalizado de corrupción que promovió el vaciamiento de la empresa estatal, un conjunto de beneficios indebidos para privados, tráfico de influencias, fraude hasta al decir “buenos días”: “imputaciones no demostradas en autos”.

La jueza dio razones. A pesar de las “connotaciones políticas  que puedan haberse atribuido a las denuncias”, la decisión de la Justicia debe atenerse a los resultados  de la investigación. Quedan fuera “las consideraciones éticas, juicios de valor y apreciaciones subjetivas”, no siendo competente el ámbito penal para juzgar el resultado –más o menos exitoso- de la gestión” de Ancap. Se estudió toda la situación patrimonial de los denunciados, de las personas vinculadas, y no surgió nada.

Pero para el FA y los frenteamplistas el caso está impregnado de implicancias políticas, éticas, juicios de valor y apreciaciones sobre la idoneidad o no de la gestión. La fuerza política debe actuar. No aceptamos cualquier cosa. Las tormentas con matracas dejan secuelas. Pero no deben quedar dudas. Comprender la estupidez ajena no implica que uno deba asociarse a ella.

El Raúl, tras ser procesado sin prisión, dijo: “Mi decisión política es seguir en actividad porque soy un revolucionario y un luchador”. Hermano, ¿qué te pasa?; ¿sos inimputable?; ¿sabés lo que decís?; ¿tenés noción de los significados? ¿Revolucionario? Dejate de joder. ¡Gastaste en una fiesta del ente casi 400 mil dólares! ¿Revolucionario? ¡Qué tupé!  Usaste chorramente la tarjeta corporativa.  Bien sabés que no hay ninguna carpeta extraviada con comprobantes inexistentes. Si hubieras devuelto algo más de los u$s 130 reconocidos, Contaduría y Tesorería de Ancap lo tendrían registrado. No podés pensar que todo el mundo (menos vos) es idiota. ¿Luchador? Das lástima. ¿Nadie te canta la justa? Sos un desubicado con buena pinta. Lastimás tu apellido. No vale pegar en el suelo pero decime… ¿cómo carajo te vas a dar cuenta de cómo debés actuar sensatamente?…;  ¿con los abogados que tenés?…; ¿con el círculo de alcahuetes que te rodean procurando su propio beneficio? Hermano, sos de hormigón armado…

El presidente del FA, Javier Miranda, dijo a la diaria que el fallo “era algo esperado pero tuvo una notoria repercusión política”. Por eso, él, la Vertiente Artiguista y Asamblea Uruguay plantearon en la Mesa Política la necesidad de convocar a un plenario para que se expida sobre los informes  del Tribunal de Conducta Política. El MPP, el PC y el PS arguyeron que “los problemas del país pasan por otro lado” y que tratar el caso Sendic en un plenario “es hacerle un linchamiento público”, algo que sería “totalmente inoportuno” para el FA.

¿Viven acá, en Venezuela o Nicaragua? ¿Sendic haciendo campaña política? ¿No les da el pienso?  Hacerse los distraídos es un suicidio colectivo.  Con ese barquinazo la izquierda termina por irse a la mierda. ¿Calculan votos? ¿Defienden lo indefendible? ¿Conocieron a Seregni, a Michelini, a Erro, al Rodney? ¿Tienen idea de lo que fue/ es/ y debe ser el FA –o no será-? Con esas considerables materias que se llaman ética, moral, honestidad, limpieza de intención, palabra y obra, no se juega, che.  ¿Tan menores se nos están volviendo los próceres de este lado del mostrador? ¿El cacique filósofo no podría, mejor, aconsejarle un saludable mutis por el foro? El tiempo limpia las peores cicatrices.

No es cuestión de castigar por el gusto de hacerlo. Se trata de poner distancia con la más pura insensatez.

Chau. No digo más nada. Hablé demasiado. Estoy recontracaliente con el anómalo contagio de la imbecilidad.

Todos tenemos  derecho de enlocar y de promover nuestra propia destrucción.

Jose Luis Baumgartner Abogado, periodista y escritor.