Home Opinión La mochila de Pando por Luis Nieto
0

La mochila de Pando por Luis Nieto

La mochila de Pando por Luis Nieto
0

Parece el canto solitario del pájaro que vuela sin encontrar compañía, en un intento desesperado por llegar a Itaca, cuando el tiempo ya ha borrado las viejas rutas y las nuevas sólo producen desconcierto.

El MLN, organización que tiene sus raíces 57 años atrás, perdió su estrategia hace 48 años. Desde entonces ha pasado por diversas experiencias, las primeras como parte de una derrota militar inevitable; la segunda: cárcel, exilio, desaparición de detenidos, amenaza de ejecución a sus principales dirigentes en caso de resurgimiento de la guerrilla, dolor en distintos círculos concéntricos que afectó a familiares y a familiares de víctimas de la acción guerrillera. ¿Atenuantes? Sí, alguno, pero lo imprescindible para abrir ese capítulo de la historia reciente es tener la humildad de reconocer los orígenes de la violencia política que se desató en Uruguay, desde comienzos de la década de los sesenta, cuando este país tenía un fuerte arraigo democrático, que fue fundamental para sobrevivir a la dictadura, y que es el antecedente de nuestro pacto no escrito de convivencia ciudadana.

Diego Burgueño intenta reflotar las culpas no asumidas por la principal organización guerrillera uruguaya que ya no existe. Lo que hoy asume el nombre de MLN es una agrupación política sin representación parlamentaria directa, en la que no participa la inmensa mayoría de aquellos que arriesgaron sus vidas en tiempos violentos. El padre de Diego Burgueño murió ese día en la toma de Pando, el 8 de octubre de 1969, fruto de un enfrentamiento entre la policía y miembros de la guerrilla. No se sabe fehacientemente de qué arma salió la bala que acabó con la vida de Burgueño. Fue un tiroteo cruzado. El MLN sostiene que el calibre 38 que lo mató era la munición que utilizaba la Policía.

La acción de la toma de Pando fue una de las más importantes por la cantidad de guerrilleros que participaron, y por los 20 minutos que pudieron retener la ciudad, después de hacerse con el control de la comisaría de policía, el cuartel de bomberos, la central telefónica,  y tres bancos, de los que sustrajeron 357000 dólares. Cumplido el objetivo, los grupos de acción del MLN volvieron a Montevideo, simulando formar un cortejo fúnebre. En el camino las armas fueron pasadas a otros vehículos, la columna se dividió, algunos integrantes del MLN tomaron el transporte colectivo o se alejaron a pie del lugar. En ese entonces, la policía logró interceptar a una de las columnas y se produjo un intenso tiroteo. En el mismo, perdió la vida el sargento Enrique Fernández, y los tupamaros Jorge Salerno, Ricardo Zabalza y Alfredo Cultelli. El saldo final en vidas humanas fue de cinco entre guerrilleros, policía y el civil Carlos Burgueño.

Esta acción de octubre de 1969, llevada a cabo por el MLN en memoria de Ernesto Guevara, de cuya muerte se cumplían 2 años, fue compleja y los objetivo fueron alcanzados, pero ni fue la más perfecta ni durante los años de existencia del MLN fue considerada la fecha icónica para la Organización.

El 22 de diciembre, tres años atrás de la toma de Pando, en la transición del gobierno blanco al colorado, cuyo candidato, general Oscar Gestido había ganado las elecciones, se produjo un enfrentamiento entre la policía y un grupo de personas que se dirigían a efectuar una acción de finanzas. Este grupo se autodefinía como “Tupamaros”, pero todavía era una organización muy precaria, que funcionaba en casas de familia, y en ocasión en que algunos de aquellos primeros tupamaros fueron detenidos como protagonistas de asaltos pasaron por delincuentes comunes. El 22 de diciembre de 1966, sin embargo, muere el primer tupamaro, Carlos Flores, que desató una ola de allanamientos en domicilios de personas relacionadas con Flores, a raíz de los cuales también muere Mario Robaina. La policía se encuentra frente a una verdadera organización, que a raíz de esas dos muertes provocó que otros 22 integrantes de la misma pasaran a la clandestinidad, habiendo perdido toda la infraestructura acumulada.

Esa fue considerada la fecha de fundación del MLN, porque a partir de ese momento, la clandestinidad fue definiendo el modus operandi de la guerrilla que ya existía, y sus vinculaciones con sus aliados políticos. El debate en torno a la lucha armada se generalizó. Esa y no otra fue la fecha reconocida por el MLN como la de su “destete” de las organizaciones políticas que le dieron sustento previo. En honor a la muerte de Flores y Robaina, el 22 de diciembre fue el mojón fundacional del MLN.

Diego Burgueño, hijo de aquel muerto accidental en la toma de Pando acaba de formalizar una denuncia penal en contra de la Dirección Nacional del MLN por apología al delito, al reivindicar esa fecha luctuosa como la principal efeméride, que, para Burgueño y demás integrantes del grupo “Toda la Verdad”, consistió en actos de delincuencia común. Primer comentario: Burgueño pudo haber iniciado algo así varios años atrás, tanto él como quienes se han sentido, lógicamente, víctimas de una violencia que no compartían. Eso les hubiera dado mayor claridad a un reclamo que, inexorablemente, se está fundiendo con la agonía del relato de las virtudes que levantó la parte de una guerrilla que no se ha hecho responsable del daño que le causó al país. Segundo comentario: Cabe preguntarse por qué el actual MLN reivindica la toma de Pando como el hecho más importante de su historia, contradiciendo a la tradición del verdadero MLN, el que también reivindicaba la lucha armada, sin temor a equivocarse. Seguramente, el MLN de estos días eligió esta mochila por algún razonamiento que lo lleva a repetirse, porque lo símbolos no se eligen porque sí.

POR MÁS PERIODISMO, APOYÁ VOCES

Nunca negamos nuestra línea editorial, pero tenemos un dogma: la absoluta amplitud para publicar a todos los que piensan diferente. Mantuvimos la independencia de partidos o gobiernos y nunca respondimos a intereses corporativos de ningún tipo de ideología. Hablemos claro, como siempre: necesitamos ayuda para sobrevivir.

Todas las semanas imprimimos 2500 ejemplares y vamos colgando en nuestra web todas las notas que son de libre acceso sin límite. Decenas de miles, nos leen en forma digital cada semana. No vamos a hacer suscripciones ni restringir nuestros contenidos.

Pensamos que el periodismo igual que la libertad, debe ser libre. Y es por eso que lanzamos una campaña de apoyo financiero y esperamos tu aporte solidario.
Si alguna vez te hicimos pensar con una nota, apoyá a VOCES.
Si muchas veces te enojaste con una opinión, apoyá a VOCES.
Si en alguna ocasión te encantó una entrevista, apoyá a VOCES.
Si encontraste algo novedoso en nuestras páginas, apoyá a VOCES
Si creés que la información confiable y el debate de ideas son fundamentales para tener una democracia plena, contá con VOCES.

Sin ti, no es posible el periodismo independiente; contamos contigo. Conozca aquí las opciones de apoyo.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js