Home Contravoces Contravoces: Lo constante es el cambio por José Luis Baumgartner
0

Contravoces: Lo constante es el cambio por José Luis Baumgartner

Contravoces: Lo constante es el cambio por José Luis Baumgartner
0
0

Los hombres pasan; las instituciones quedan; unos y otras hacen lo que pueden. Están las circunstancias y las líneas de larga duración pero siempre se vive en la piel del tiempo.

El Frente Amplio es entidad fuerte y saludable. Sabe ver, escuchar, adaptarse y actuar según las realidades locales, regionales y planetarias. Une visiones y divergencias de un país que quiere más justicia social, más prosperidad, más eficacia y total igualdad –sin que nunca nada ni nadie lo conforme-. Conforma el más sólido y longevo “frente popular”  de la historia. No es poco. Gente venida de mil lados, que avanza en la misma dirección –no tras líderes y caudillos que mandan, sino en pos de fines articulados entre todos, en beneficio común, y abanderados elegidos por la indiada.

Se constituyó hace casi medio siglo. Para alcanzar plenitud de vida, desarrollo humano integral y relaciones sociales más justas y equitativas. Y ello en función de mejor asistencia en salud, educación, vivienda, trabajo y seguridad social, y mayor participación y solidaridad en el esfuerzo colectivo. Estableció como pilares fundamentales de las transformaciones: reforma agraria, nacionalización de la banca privada y de los principales rubros del comercio exterior y enérgica acción industrial del Estado. Los objetivos del FA no se alcanzarían sin: un nuevo desarrollo de las fuerzas productivas/ concentración de los recursos/ asignación de los mismos conforme planes de puro cuño nacional/ lucha contra todas las formas de dependencia/ plena democracia: ¡en un solo haz! Crecimiento de la producción material, autonomía decisoria, metas de largo plazo y compromiso militante, o no pasaria de ser una composición “La primavera”.

Pasaron muchas cosas. Dictadura cívico-militar pentagonista. Prisión de Seregni. Violación de todos los derechos humanos. Voto en blanco para demostrar existencia. Pacto del Club Naval. Vuelta a una normalidad con impunidad genocida incluída. Deserciones. Idas y vueltas. Disolución de la Unión Soviética. “La caída del socialismo real es el fracaso de una vía autoritaria de construcción del socialismo y deja la lección de que sin democracia no hay socialismo” (Manuel Laguarda). Capitalismo mundial. Globlización. Copamiento planetario de las corporaciones transnacionales. El FA accedió al gobierno –pero sólo a una cuota del poder (no detenta medios masivos de comunicación; no tiene capital de inversión; carece de mercado interno; el “ahorro” agropecuario prospera en el exilio pese a los lloros en la Rural)-. Redistribuyó entre los trabajadores los precios altos de materias primas a nivel internacional. Se tecnificó el agro. El BROU es media plaza financiera. Se buscan inversiones y nuevos mercados. En doce años no ha dejado de crecer –mientras la región pierde pie-. Bajaron los índices de indigencia y pobreza, así como la inflación. El futuro es ¡ya!, cada día. ¿Y los desencantados? Son los “mío mío” que gozan con el desarrollo y el crecimiento y nada les alcanza (acá quien no se queja es recién llegado, por no mentar a la Parda Flora).  Se ha hecho muchísimo pero siempre faltará algo por hacer.

Escribió Constanza Moreira: “Si luego de una o dos décadas de desarrollo sostenido la izquierda no logró alterar la desigualdad estructural, ni la estructura patrimonial del país, ni la acumulación en capital humano de los más pobres¸ no  habrá construido desarrollo alternativo de ningún tipo”. O de repente, algo sí. No hay que ser impaciente. Sólo hay que seguir dando pasos y bregando por lo mismo –más y mejor-. “En el camino está la recompensa”. Porque llegada jamás habrá.

Jose Luis Baumgartner

Abogado, periodista y escritor.