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“De los malvones y los farolitos ya hablaron los tangueros de ley que marcaron el camino”

“De los malvones y los farolitos ya hablaron los tangueros de ley que marcaron el camino”
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El próximo 31 de octubre el Proyecto Canibal Troilo presentará oficialmente “Tango hereje”, su segundo disco. Será en la Sala Hugo Balzo y habrá invitados especiales como Gabriel Estrada, Paula Masliah, Camila D’Angelo, Crhistian Cary y Natalia Bolani. El músico Hugo Rocca, integrante y alma mater del Proyecto, contó a Voces cómo llegan a esta presentación.

El Proyecto Canibal Troilo es un colectivo de tango contemporáneo. Las canciones de este nuevo disco parten del tango en estado crudo, y luego se nutren del jazz, el rock y la electrónica, dándole al ensamble una  característica personal en el abordaje del tango.

Esta nueva “lectura” sonora del tango y la milonga, hace de PCT un colectivo reconocible y diferente al resto de las propuestas del género.

La banda que se presentará el 31 de octubre estará integrada por Popo Romano en bajo y contrabajo, Fernando Luzardo en violín, Fernando Calleriza en guitarras, Ferchi Díaz en guitarra y voces, Sebastián Rodríguez en batería y percusión, y Hugo Roccaen voz y composición.

¿Cómo nació el proyecto Canibal Troilo?

En realidad el primer proyecto de tango que armé fue Planeta Tango, junto a la cantante Ana Karina Rossi, actualmente en Italia. Dejamos un disco grabado en forma independiente, llamado “Carta Marcada”, donde tocaron músicos como Alfredo Monetti, Nicolas Mora y Julio Frade, entre otros. Luego Ana Karina se fue para Europa, y el proyecto quedo acéfalo. Entonces, arengado por algunos amigos como Popo, Calleriza y el propio Jorge Alastra, que me decían “porque no cantás vos tus canciones”, encaré de armar un proyecto que diera continuidad a lo ya iniciado, y nació Proyecto Caníbal Troilo.

¿Qué objetivos se planteó?

Al principio no hubo objetivos claros. La idea era probar ese mestizaje sonoro, y ver como convivía esa mezcla musical.

¿Cómo fue el proceso de grabación de “Tango hereje”?

Al igual que con el disco anterior, “Montevideo Sala Vip”, fue concebido conceptualmente junto a Fernando Calleriza y grabado en su home estudio. El proceso fue muy disfrutable, porque a Fernando y a mí nos gusta mucho experimentar con sonidos, ir vistiendo esas canciones que llegaban desnudas hasta el estudio. Luego el resto de los músicos le fue aportando lo que la canción iba necesitando.

¿Qué diferencias y similitudes tiene respecto al disco anterior?

Las similitudes tal vez estén por el lado de la continuidad de la búsqueda, mezclar los tangos y las milongas en estado puro con electrónica y otros estilos musicales. En “Tango hereje” tal vez haya una consolidación de esa búsqueda primigenia, un poco más de madurez en la producción.

Se dice que apuestan a una nueva “lectura” del tango, apelando al rock, el jazz y la electrónica. En términos musicales, ¿cómo es esa búsqueda y la mezcla con el tango?

Esa búsqueda se da en forma natural, dejando que el espíritu lúdico juegue libremente. Una canción puede tener un tempo determinado (3/4, 4/4, por ejemplo) y en ese tempo se pueden dibujar paisajes arreglísticos que escapen de las estructuras lógicas de un género. En nuestro caso, no hay barreras que repriman el maquillaje que deseemos poner sobre las canciones. La idea es que comuniquen lo que quieren comunicar. Que salgan al mundo a decir lo que quieren decir.

¿En qué te inspirás a la hora de componer?

A veces pienso en un tema y le busco la vuelta. En “Super can”, por ejemplo, que está en “Tango hereje”, la idea era escribir sobre la misoginia en el tango pero invirtiendo los roles: que el perro fuera el hombre, no la fémina. En otras ocasiones la canción me encuentra inesperadamente. Por ejemplo, un día de alerta roja quede varado en el auto en Paraguay y la Rambla, el auto se movía, las olas llegaban al medio de la calle, y me bajó la línea de “Empeza a correr” (canción que integrara el próximo disco), que es como un tango ecológico (Empeza a correr/que ya vienen llegando las ballenas/y en esta noche azul de luna llena/tal vez el malón/traiga un escorpión…). Otras veces me atrapa una línea a mitad de la madrugada, me levanto y la grabo en el celular, para no perder la idea.

Hay una mirada “actual” del mundo a través de algunas letras (por ejemplo en “El peluche esnifador”), ¿te interesa particularmente abordar la realidad en tus  composiciones?

El compositor es un testigo de su tiempo, un cronista que re-significa la realidad desde una mirada muchas veces “alterada” por espirales emotivos. Y si uno desea comunicar, la realidad y la ficción deben convivir dentro de la trama, pero sin olvidar el tiempo donde está parado. De los malvones y los farolitos ya hablaron los tangueros de ley que marcaron el camino. Pero uno debe caminar atravesando sus propios laberintos. Como hicieron ellos.

¿Cómo ves el panorama del tango nacional hoy?

Hay gente buscándole la vuelta a las raíces e integrándolas al perfume cosmopolita. Desde los Ricacosa, Malena Muyala o los Malajunta, hay un espíritu de tomar el acervo pero insuflándole una impronta personal, una mirada propia, un sello distintivo. Y es muy bueno que eso suceda, porque en definitiva el tango y la milonga son parte del patrimonio de la aldea. Y si se pierden esas línea que nos vinculan con nuestro patrimonio cultural, los géneros tienden inevitablemente a morir.

Este año se celebran 100 años de La Cumparsita, ¿cómo ves los homenajes que se han hecho? ¿Considerás que debería haberse recordado de alguna otra manera?

Considero que podrían haber ocurrido muchas más cosas, era el año por excelencia para que el tango mostrara su plumaje al planeta. Una fecha como esta, que brinde la oportunidad de celebrar sin pausa y en varios rincones a la vez, no se da todos los días.

¿Cómo será este espectáculo del 31 de octubre en la Balzo?

Interactivo, intimista al principio, siempre intenso. De menos a más, terminando con una banda de 7 músicos en escena para mostrar la parte más eléctrica de PCT. Con invitados especiales, y bailarines de primera línea. Una ceremonia privada, que la haremos abierta al público que quiera compartirla con nosotros.