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Los tuertos

Los tuertos
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Por Eduardo Vaz

Con una notable campaña y una final anticipada donde derrotó con justicia a Nacional, Defensor Sporting se coronó campeón.

En extraña coincidencia histórica, gran parte de la izquierda frenteamplista está mostrando una “tuertez” alarmante.

 

Nacimos como respuesta al autoritarismo creciente de Pacheco, los asesinatos de estudiantes, la represión callejera sistemática con palos, sables, gases y agua, las medidas prontas de seguridad, las censuras e ilegalizaciones, con el telón de fondo la lucha sindical unitaria y la visión clara de los fundadores. Todo en el marco de una crisis económica que ahogaba a la inmensa mayoría y solo salvaba a la oligarquía. Proceso siempre apoyado por USA que orientaba ideológicamente, armaba y construía los servicios represivos.

Sin embargo, en 1971 hubo FA, hubo elecciones en tiempo y forma a pesar del clima que se vivía, hubo derrota de la reelección y hubo aceptación de los resultados. En los dos años siguientes, el FA no logró aglutinar fuerzas suficientes para su concepción pacífica y pacificadora y los sectores fascinados por la violencia impusieron su juego con el resultado conocido: 12 años de terrorismo de estado.

¿A qué viene este mínimo recordatorio? Al debate generado en el FA por la dramática situación que se vive en Venezuela.

Cuando la propia URSS reconoció los crímenes stalinistas, millones de comunistas e izquierdistas de todo el mundo quedaron destrozados. Pero, entonces, se creyó que vendrían los correctivos necesarios para continuar avanzando. Treinta años después, vino Gorbachov con la perestroika y la glasnot a mostrar que no había sido así, que los errores y arbitrariedades seguían y que el socialismo iba al fracaso total en la economía, sin democracia ni libertad. Nuevamente, millones de comunistas e izquierdistas quedaron deshechos pero, esta vez, no hubo revancha, murió el sistema socialista mundial y con él, la esperanza de esta alternativa al capitalismo se hundía de la peor manera: derrotada por si misma y sus pueblos.

La necesidad tiene cara de hereje

Los izquierdistas, especialmente los anticapitalistas, estamos deseando ver una alternativa concreta a este sistema que ha mostrado su peor cara cuando logró el triunfo mundial: más concentración de la riqueza en las potencias y en las oligarquías, más guerras, invasiones y destrucción, más riesgo ecológico. LLegó la hora de los Trump y Putin, la amenaza de las Le Pen y otras joyas surgidas en lo mejor del sistema. Cuesta creer que alguien se sienta a gusto con el estado actual del mundo capitalista.

¿Cómo no ilusionarse entonces con las nuevas revoluciones, con el socialismo del siglo XXI y nuevos ensayos alternativos? Sin embargo, la fe y la pasión, una vez más, han estado por encima de la razón, la crítica y la autocrítica. Solamente los tuertos de ojo izquierdo -perdón los violetas que caigan en esta volada sin merecerlo- pueden ver lo nefasto del capitalismo y no el ocaso de la revolución bolivariana en su etapa madurista.

Síntomas de la “tuertez”

Aquí, con todo derecho, marchan sindicatos y organizaciones estudiantiles contra un decreto “represivo” del gobierno para evitar cortes de ruta que no se aplicó -¡que nunca falte ese espíritu libertario!- pero los mismos, no denuncian los grupos parapoliciales que actúan en Venezuela o las detenciones arbitrarias y la existencia de presos políticos (Pepe dixit).

Llenamos, como no podía ser de otro modo, el Paraninfo de la Universidad a unos pocos días del crimen de Ayotzinapa, donde aun faltan los 43 estudiantes, y muchas otras manifestaciones al respecto, sin embargo, no salimos por la muerte de estudiantes y manifestantes allá.

Nos emocionamos cuando Sebastián Pérez era un niño y vino del exilio en plena dictadura, eran niños-héroes y sus padres compañeros jugados que arriesgaron semejante acción. Pero callamos cuando lo detienen al salir de Venezuela con su material informativo y ya no confiamos en sus padres. Y, lo peor, se aceptó por buena la información que los servicios bolivarianos hicieron correr que fue detenido por tenencia de drogas, repitiéndolo en la Central de trabajadores, en el FA y otros ámbitos. Vale la pena escucharlo a él. (1)

¿Pero la agresión imperialista y de la derecha antidemocrática venezolana, no son reales?

Si, sin dudas. Lo explicó magistralmente García Linera en base a un reportaje público sin necesidad de recurrir a dudosos documentos secretos filtrados y, a continuación, nos advirtió: eso no debe ocultar los errores propios. (2)

El Gral. Seregni al renunciar a la presidencia del FA enseñaba:

“Yo quiero agregar dos elementos a lo que decimos sobre nuestra manera de hacer política…El primero tiene que ver con la toma de conciencia de lo que yo señalaba como elemento sustantivo de la lucha política. Y es acostumbrarnos a la responsabilidad de nuestro actos, acostumbrarnos a examinar nuestros traspiés o nuestros fracasos. No tener aquella posición elemental de achacar todos los problemas al imperialismo y a la oligarquía, que son, sí, responsables de la situación en que se encuentra el mundo entero y nuestro país.Pero que constituye muchas veces un escape fácil frente a nuestros errores, achacar, repito, todo al imperialismo y a la oligarquía. Y no es así. Debemos medir cuidadosamente nuestros errores, como única forma de superarlos y de marchar por la buena senda. Porque no es la derecha la culpable de nuestros errores, sino nosotros mismos.” (las negritas son mías)(3)

Pero Almagro no condena a los gobiernos de Brasil, México o Paraguay y se ensaña con el venezolano, ¿no es cierto?

Cierto, mal por él que en lugar de ser el ejemplo de negociador diplomático y constructor de puentes ha roto totalmente el equilibrio. Pero los frenteamplistas actuamos diferente: nos movilizamos por las desapariciones en México, trajimos a Dilma para desagraviarla, nos solidarizamos con Honduras, Paraguay, etc. Y lo hace nuestro gobierno a pesar de los socios mercosurianos evitando aislar a Venezuela, a pesar de agravios impresentables que le regala el gobierno madurista. Esa es la diferencia clave.

¿O como Almagro y la derecha no hacen lo necesario por la democracia y los ddhh vamos a actuar en espejo?

¿Qué pensamos de Amnistía Internacional (AI) o de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)?

Los uruguayos estaremos en deuda siempre con lo que organizaciones como AI hicieron por nuestras víctimas durante la dictadura y la solidaridad desplegada. En Agosto de 2016 recibimos nuevamente a Edy Kaufman, Doctor Honoris Causa de la UdelaR (2012) y lo homenajeamos en el IAVA por liderar aquellas acciones. Hoy día seguimos con atención y valoramos altamente los resúmenes anuales y sus señalamientos sobre Uruguay que publica AI.

Ni que decir el papel que ha jugado la CIDH para casos emblemáticos como Gelman, donde la sentencia abrió una nueva etapa contra la impunidad en nuestro país y ámbito al cual recurrimos cada vez que no encontramos eco en la Justicia uruguaya en estos temas.

Sin embargo, nada decimos cuando Venezuela se retiró en setiembre de 2013 de la CIDH “por estar al servicio de USA”, antes de Almagro (4) o fingimos ignorancia sobre los informes de AI sobre lo que está pasando allá.(5)

¿Somos o no somos?

Proseguía el Gral aquel triste día:

“El otro elemento tiene que ver con la necesidad de coherencia y de consistencia de nuestro Frente Amplio para ser contundente en la acción política.”

La defensa cerrada de la acción gubernamental venezolana, haciendo nuestra una política ajena, no hace más que hipotecar la confiabilidad ganada por el FA y el movimiento popular y la coherencia que la sociedad exige y señalaba Seregni. El doble discurso no puede ser lo nuestro, en ningún caso.

En la ponencia “Estado, democracia y socialismo” (16/01/2015), García Linera , plantea:

“Derrumbadas las fidelidades oscurantistas que obligaban al pensamiento marxista a mutilarse y silenciarse en el altar de la obsecuente defensa de unos regímenes que la larga se mostraron como formas anómalas de capitalismo de Estado, ahora comprendemos que las libertades políticas y la democracia representativa son, en gran medida, resultado de las propias luchas populares, son su derecho de ciudadanía y forman parte de su acervo, de la memoria colectiva y de su experiencia política.” (negritas mías)

Sin dejar de denunciar la injerencia externa en Venezuela, ni a la derecha antidemocrática, ni al coro monocorde de la gran prensa internacional, o a los tuertos del ojo derecho uruguayos, se puede y debe tener una visión independiente del proceso. Basta ver la posiciones sobre el intento de disolución del Parlamento o la convocatoria de la constituyente de la Fiscal de la Nación, la chavista Luisa Ortega (6), o los debates en sectores venezolanos de izquierda en el portal de aporrea (7), para ver que ni allá se trata de un planteo binario: con Maduro o con los yanquis. Ser solidarios nos exige más.

No puede haber dos varas, una para la derecha y otra para la izquierda. En todo caso, los frenteamplistas deberíamos tener una vara más exigente para con nosotros mismos y aquellos que dicen enarbolar banderas democráticas y libertarias, de izquierda, progresistas y revolucionarias.

Como se ha dicho tantas veces, la mejor posición es la de principios, aunque duela. Exijamos allá y en todos lados, a todos los actores, los mismos principios y valores, con la misma intransigencia democrática y republicana que lo hacemos aquí.

La gran pregunta es por qué, una y otra vez, en el FA reincidimos en esa suerte de “servilismo ideológico” que se animó a reconocer el propio Rodney Arismendi hablando de sus filas y que, en este tema, vale para muchas otras. El problema, en esto, no son ellos sino nosotros.

 

(1) http://970universal.com/2017/04/28/periodista-uruguayo-detenido-venezuela-dijo-le-plantaron-la-cocaina/

(2)  https://www.youtube.com/watch?v=aublgOORBfs García Linera

(3) http://www.vertiente.org.uy Seregni

(4) http://www.oas.org/es/cidh

(5) https://www.amnesty.org/es/cou

Resumen: El gobierno declaró el estado de excepción y lo prorrogó cuatro veces. La mayoría de las personas sospechosas de ser responsables de crímenes de derecho internacional y violaciones de derechos humanos cometidos durante las protestas de 2014 todavía no habían comparecido ante la justicia. Continuaban la violencia y el hacinamiento en las prisiones. Las sobrevivientes de violencia de género se enfrentaban a considerables obstáculos para acceder a la justicia. Buscando su descrédito, se lanzaban frecuentes campañas de discriminación contra periodistas y defensores y defensoras de los derechos humanos, que también sufrían agresiones e intimidación. Se siguió encarcelando a personas críticas con el gobierno y a miembros de la oposición política. Se denunció el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y de las fuerzas de seguridad.

(6)http://www.infobae.com/america Luisa Ortega

(7) https://www.aporrea.org/

Semanario Voces Simplemente Voces. Nos interesa el debate de ideas. Ser capaces de generar nuevas líneas de pensamiento para perfeccionar la democracia uruguaya. Somos intransigentes defensores de la libertad de expresión y opinión. No tememos la lucha ideológica, por el contrario nos motiva a aprender más, a estudiar más y a no considerarnos dueños de la verdad.