Home Política Talvi: la misma matriz destructiva por Ignacio Martínez
0

Talvi: la misma matriz destructiva por Ignacio Martínez

Talvi: la misma matriz destructiva por Ignacio Martínez
0

Prestando atención a su historial y los diferentes discursos e intervenciones del candidato Ernesto Talvi, a nadie puede extrañar que sus posiciones políticas, la esencia de su programa y toda su filosofía esté determinada por la defensa del sistema capitalista, opresivo, explotador y devastador que domina el mundo hoy.

  1. Egresado de la Universidad de Chicago, fue asesor de siniestro Ramón Díaz (entre 1990-93) en pleno gobierno blanco de Lacalle, que terminó con los consejos de salarios, entre otras cosas, y elogió la estrategia económica de entonces, augurándole un “futuro extraordinario” que, sin embargo y sin autocrítica, desembocó en el desastre de la crisis del 2002.
  2. En esa misma debacle del 2002, entonces con Batlle, su nombre estuvo considerado como posible presidente del Banco Central en plena crisis.

3. Es ferviente defensor del sistema liberal en lo económico, social, cultural e ideológico, tomando como ejemplo a Chile y mostrando claras simpatías por el gobierno de Macri y de Bolsonaro. Chile es uno de los países más desiguales de Latinoamérica. Argentina se hunde en el estancamiento y la proliferación de la miseria. Brasil ha sido en pocos meses el peor escenario para la protección de los más elementales derechos del pueblo trabajador. «Macri y Bolsonaro le tiraron un centro a Uruguay y ahora hay que cabecearla y meterla al arco»

4. Talvi se ha deslumbrado con la economía irlandesa que, sin ninguna mínima autocrítica, sin embargo entró en una profunda crisis financiera entre el 2008 y el 2013 sin precedentes, llevando al país a la recesión.

5. Talvi es un ferviente defensor de las privatizaciones, de la reducción del Estado en todas sus formas, aunque no le tiembla el labio a la hora de pedirle al Estado auxilio para todas las empresas privadas que fracasen, sean industriales, agropecuarias o bancarias.

6. Talvi está en contra de toda mejora de salario, de pasividades, de condiciones de trabajo, de vivienda, de educación, de salud, porque dice que esos gastos traerán crisis. Dice que hay que invertir en las empresas y no en el pueblo trabajador. Si al empresario le va bien, dice, al país le va bien. Pero en Uruguay ha ocurrido precisamente lo contrario. Si al pueblo le va bien, si se tiene mayor capacidad adquisitiva, la rueda de la economía se mueve y mejoramos todos. El Banco Central divulgó en octubre del 2010 que los depósitos bancarios habían superado los 18.000 millones de dólares, el máximo histórico, con un crecimiento del 20% en plena aplicación de políticas económicas del FA.

7. A su enamoramiento por las empresas privadas que, según él, han sido el éxito de “las tendencias en el mundo”, Talvi suma su adhesión a la educación privada atada, precisamente, a las empresas, al trabajo, donde haya centros que formen empresarios y centros que formen obreros, colegios que preparen dirigentes y colegios que adiestren dirigidos.

8. La perlita le encontramos indagando. “…cuando una empresa está por cesar a un trabajador podríamos decirle: “¿Sabe qué? Antes de dejar a un trabajador cesante, le vamos a bajar los aportes patronales y el costo de la mano de obra para que usted pueda quedarse con un trabajador más” y, digo yo, el empresario siga ganando lo mismo o más.

9. Talvi miente. En Chile “hicieron políticas sociales activas que redujeron brutalmente la pobreza, y que van camino a reducir la desigualdad…” La verdad es otra.  La cifra asciende a 20,7% de pobres, lo que equivale a 3.530.889 personas y entre los 14 países más desiguales a nivel mundial liderados por Sudáfrica, figuran Haití, Honduras, Colombia, Brasil, Panamá y Chile. En fin. Usted, votante, verá, dirá y decidirá.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js
temas:
Semanario Voces Simplemente Voces. Nos interesa el debate de ideas. Ser capaces de generar nuevas líneas de pensamiento para perfeccionar la democracia uruguaya. Somos intransigentes defensores de la libertad de expresión y opinión. No tememos la lucha ideológica, por el contrario nos motiva a aprender más, a estudiar más y a no considerarnos dueños de la verdad.