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Visión de Masterchef uruguayo

Visión de Masterchef uruguayo
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El programa-franquicia nacido en los comienzos de los años 1990 en Gran Bretaña logra éxito donde es presentado.

Uruguay se sumó a la larga lista de países que han hecho este reality show por ejemplo en Polonia, Albania, Vietnam, Ucrania, Nueva Zelanda, India, Argentina, Perú Estados Unidos y…basta, porque la nómina sigue y  sigue.

Lo cierto es que Uruguay (Canal 10) la pegó fuerte con esta propuesta de los lunes (el mejor día de la semana para programar un canal) y en horario central.

Si bien en cada país se busca “al mejor cocinero amateur” (en Uruguay lo mismo) pensamos que cada uno tiene la impronta del lugar y su gente.

Quienes hemos visto otras propuestas, desde el momento de la entrega  de las cucharas en Plaza Independencia, descubrimos que este Master Chef se traía algo “bajo el poncho”.

Y fue así. El primer “mensaje” apareció en la pre-selección de candidatos cuando el juez francés Laurent se negó a probar lo que había preparado la participante Lourdes, por más que ella tratara de conquistarlo con un argumento más bien débil como “está rico”.

Sin embargo el mismo le entregó el delantal que la habilitaba a participar.-

Entonces fue cuando comenzó a asomarse ese “algo bajo el poncho” que iba a aparecer sí o sí, convirtiéndose, con la primera lágrima de Sergio Puglia, en una suerte de  certamen colateral de dulces llorones.

Lo expreso con total respeto y ternura hacia todos, jueces y participantes. Porque esa era la impronta uruguaya: la sensibilidad, el solidarizarse con tal o cual participante, pena grande por los que, aún habiendo demostrado buenas aptitudes quedaban fuera por distintas causas como por ejemplo, cortar mal las cebollas.

Debo confesar que me nació un gran respeto por las cebollas y los cortes que sufren entre mis manos de vez en cuando… muy de vez en cuando.

 Menos concursantes permanecían en las cocinas y más lágrimas brotaban de los ojos de quienes se iban, de los de sus compañeros y de los de Sergio al que las palabras de agradecimiento y despedida le movían el piso y todo lo demás.

¿Recuerdan cuando al levantar una caja encontraron fotos de su niñez? ¡Ah…y ni hablar del  momento en que tuvieron que cocinar para integrantes de sus familias! Lloraban todos, menos los familiares. ¿Y el momento en que mencionaban al ganador del plato del día? Abrazos, besos con los compañeros y lágrimas, claro! Entonces los autorizaban a subir y desde ahí balconeaban el trabajo de sus compañeros pero con lágrimas solidarias para con quienes quedaban fuera de la competencia.

Todo eso y más hasta que llegó el gran momento: Leticia y Nilson compitiendo para lograr el trofeo que lo convertiría en el primer Master Chef uruguayo: Nilson Viazzo resultó triunfador.

Al día siguiente salió para Florida pero primero se detuvo en Mendoza, lugar donde nació y viven sus padres (¿ Mendoza Grande o Mendoza chico?.) Pero lo importante es que Nilson llegó pero no lo hizo solo, sino acompañado por su esposa e hija en la caja abierta de una camioneta en la cual iba de pie con el trofeo en alto y seguido por una muy importante caravana de autos con los ocupantes vivando su nombre  y banderas uruguayas movidas por el viento. Me trajo recuerdos de la imagen del presidente saludando a su pueblo, de los uruguayos campeones del 50 y de los que aún ocupando el cuarto lugar en Sudáfrica fueron recibidos como campeones. Pero esta que relatamos fue la noche de un hombre simple, un hombre que juega el gran partido de la vida, que trabaja como policía-carpintero, que levantó su casa el mismo aprendiendo a través del Tío Google todo aquello que no conocía y que se ganó el título de primer Master Chef uruguayo y ganó también, de parte nuestra, el título de “Gran  Llorón de Master Chef”, ¡porque Sergio no competía, por supuesto!

Hasta la próxima. Que seas feliz.

  Recordatorio para el Intendente: la escultura en memoria de los detenidos desaparecidos sigue a oscuras. Luz, por favor, para los que no pueden ver ni hablar.       

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Cristina Moran En 1948 comienza su actividad en CX 16 Radio Carve. En el año 1956 forma parte del grupo de pioneros que da inicio a las transmisiones de Televisión en Uruguay, a través de Saeta TV Canal 10. En 1968 comienza en Canal 10 su programa Domingos Continuados que cierra el ciclo 20 años más tarde. En los ´80 se integra a los movimientos de mujeres y participa en el congreso “La situación de la Mujer en América Latina y el Caribe” celebrado en Cuba y en 1987 viaja a la entonces Unión Soviética junto a 23 compatriotas convocadas por el Congreso Mundial de Mujeres. En teatro actuó en varias obras como: “Mi suegra es una fiera”. “ El Avaro”, “¿Dónde está Miusoff?”, “La pecera”, “Homu Calvus”, “Estimada señorita Consuelo” ,“Los cálices vacíos”, “Ocho mujeres”, “Jardín de otoño”, “Candombe al sur”, “Mujeres en el armario”, “Orinoco”, “A la deriva”, “Steel magnolias”, “Sus ojos se cerraron ”, “Las preciosas ridículas”, “La dulce historia de Florinda Flores”, “La Morán se confiesa”. Es colaboradora de Semanario Voces con su columna Rememorando.