Como hemos retratado en esta crónica durante los últimos años, uno de los sub-géneros con mayor crecimiento en los últimos años es el del Anime, o mejor dicho, animación japonesa, la cual ha pasado de exhibirse en algunos eventos especiales o convenciones dedicadas exclusivamente a cultura geek a ocupar las pantallas más importantes del mundo. Nuestro país no es la excepción y los enormes exitos de Demon Slayer y Chainsaw Man así lo demuestran. ¿Por qué el anime se ha vuelto tan exitoso? Para responder esto pudimos charlar en exclusiva con Mitchel Berger, jefe del departamento de estrenos de cine de Crunchyroll, la empresa de entretenimiento y streaming de anime más importante del mundo, quien nos aportó su visión sobre este fenómeno.
Tanto Demon Slayer como Chainsaw Man tienen la peculiaridad de ser cine de animación para adultos. ¿Fue difícil convencer a los cines de que se arriesgaran por estas películas?
La verdad es que no. Creo que, si analizamos el anime en sí — bueno, permítanme explicarlo con más detalle. Lo que diría es que, específicamente en el caso de Demon Slayer, hemos tenido la gran fortuna de contar con una buena relación con los cines tras el inicio de la pandemia, cuando estrenamos El tren infinito. Esa película marcó un antes y un después en lo que podíamos hacer. En aquel momento, fue la segunda película de anime más taquillera de todos los tiempos en Norteamérica, y creo que realmente hizo que la gente se diera cuenta del potencial del anime. Pero hemos dedicado mucho tiempo a trabajar con exhibidores durante los últimos cinco o diez años, explicándoles qué es el anime. Y que el anime no es solo para niños, sino un verdadero medio de expresión, una forma de arte para personas de todas las edades. Así que, con películas como Chainsaw Man o Demon Slayer, aunque sean para público adulto, creo que ya se entendía el contenido y no tuvimos ninguna objeción. Contamos con un gran apoyo de exhibidores de todo el mundo para ambas películas.
¿Por qué crees que el anime se popularizó tanto en los últimos años? ¿Hay algún momento en particular que haya sido crucial para eso?
Es difícil señalar un momento específico. Han pasado muchas cosas. Creo que el streaming y su auge en los últimos 10 o 15 años han contribuido enormemente a que el anime llegue a un público más global.
Porque lo que observamos es que, cuando la gente ve anime, especialmente series, que es la mayor parte de nuestro trabajo, quiere verlas en directo. Quieren verlas justo cuando se emiten en Japón; no dos, seis o doce semanas después. Así que, desde la perspectiva del streaming, poder verlas casi inmediatamente después de su emisión en Japón ha propiciado esta conversación global y ha permitido que los fans de todo el mundo participen activamente en el debate. Eso es un punto importante. Creo que lo que hemos construido desde el punto de vista cinematográfico en los últimos 10 años, con Funimation, Crunchyroll y muchas de las compañías con las que hemos colaborado, ha llevado el anime a las salas de cine, lo cual crea una experiencia comunitaria increíble y permite que la gente se reúna en persona. Creo que eso ha sido fundamental.
Y creo que, en general, si observamos a las generaciones más jóvenes, la Generación Z y la Generación Alfa, vemos que han crecido viendo anime. El anime forma parte de cómo expresan su identidad, cómo se relacionan con los demás y cómo se motivan. Es decir, es algo muy popular para ellos, es simplemente su forma de experimentar contenidos. Creo que, para ellos, haber crecido en un mundo donde el anime está omnipresente les ha permitido llevar este medio a un nivel completamente diferente.
¿Fue particularmente difícil convencer a los espectadores de anime en streaming de que fueran al cine?
No. Hablamos mucho de poder ofrecerles diferentes puntos de contacto con el anime. Y creo firmemente que la experiencia del streaming y la del cine no están reñidas — de hecho, se complementan muy bien porque son dos experiencias fundamentalmente diferentes.
¿Crees que esto también es la culminación de la relación de confianza que Crunchyroll ha desarrollado a lo largo de los años con su audiencia y el esfuerzo por construir una audiencia desde su creación?
Me gustaría pensar que sí. Creo que Demon Slayer es una película fenomenal por sí misma. Es hermosa, es cinematográfica, es emotiva. Te ries, lloras, tiene mucha acción. Es una obra maestra del cine.
Pero sí, creo que una de las razones por las que hemos llegado hasta aquí es que Crunchyroll ha invertido mucho tiempo y esfuerzo durante los últimos cinco a siete años en llevar la franquicia de Demon Slayer a una audiencia global y construir esa base de fans. Y esa base de fans es lo que ha hecho que esta película sea un éxito. Hay un amor global por Demon Slayer y una enorme base de fans, y toda esa gente fue al cine a ver la película una y otra vez, y a compartirla con sus amigos. Así que sí, me gusta pensar que Crunchyroll ha contribuido a ello y a su desarrollo, porque para eso estamos aquí. Al fin y al cabo, tienes por un lado el anime, que es un creador, un estudio y un grupo de personas con la visión de contar una historia y conectar con el público, y por otro lado, hay un fan buscando una historia que lo apasione. La misión de Crunchyroll es facilitar esa conexión. Su objetivo es hacer realidad esa visión para el público y crear un vínculo emocional. Y si lo logramos, ahí es donde surge la magia.







