Carmelo Arden Quin: “MADI trabaja sin límites, como los ángulos, los números, que son sin límites” por Alejandra Waltes

Hasta 28 de setiembre puede disfrutarse de la muestra “Carmelo Arden Quin: En la trama del arte constructivo” compuesta por 100 de obras del artista uruguayo acompañadas por 63 trabajos de otros 51 creadores pertenecientes a la corriente MADI en la Sala 5 del MNAV (Museo Nacional de Artes Visuales). La exposición  curada por María Cristina Rossi puede visitarse de martes a domingo desde las 13 hs a las 20 hs. “La muestra ofrece un panorama de las transformaciones en la obra plástica y literaria del creador uruguayo a través de un guion curatorial que se asienta sobre sus tránsitos entre Montevideo, Buenos Aires y París. Toma como punto de partida su temprano vínculo con Joaquín Torres García y recorre la experiencia rioplatense del grupo MADI -con Rhod Rothfuss, Gyula Kosice y Martín Blaszko, entre otros-, y sus años parisinos en los que relanzó el grupo MADI y se relacionó con artistas europeos, estadounidenses y latinoamericanos, hasta la fundación del Movimiento MADI Internacional en los años 80. En el último núcleo de la exposición se destaca un diálogo de la obra de Arden Quin con la de Volf Roitman y Bolívar Gaudín, dos artistas uruguayos que fueron significativos en su trayectoria. Teniendo en cuenta la importancia que le asignó al trabajo grupal, se despliega la red de vinculaciones con artistas y grupos desarrollada por Arden Quin a través del tiempo.” (Texto curatorial. “Carmelo Arden Quin: En la trama del arte constructivo”. María Cristina Rossi. 2025)

Carmelo Arden Quin (Rivera, Uruguay,1913- Savigny-sur-Orge, Francia, 2010) En 1932 tomó clases de pintura con el español Emilio Sanz, quien lo introdujo en la obra de Picasso, el futurismo y el cubismo. Dichas enseñanzas se reflejaron en sus cuadros de 1934-35.  Conoció a Joaquín Torres García en una conferencia, y este hecho determinó su inclinación hacia lo abstracto, considerando a Torres su Maestro aunque su relación no era de carácter discipular. En 1936 realizó sus primeras pinturas no ortogonales, transgrediendo los límites tradicionales del marco, y exponiéndolas en Montevideo. En noviembre de ese mismo año, también exhibió sus formas planas de colores primarios en una  exposición colectiva en el Ateneo. Arden Quin se instaló en Buenos Aires a fines de 1937, aunque mantuvo regulares contactos montevideanos. Desempeñó numerosos trabajos y militó contra el fascismo, además de asistir a diversos cursos y vincularse con el ambiente cultural de la época. En 1939, conoció a  Rhod Rothfuss, y en 1940 a Gyula Kosice. Su círculo de amistades se extendió a los poetas Godofredo Iommi y Edgar quienes lo acompañarían en sus charlas en la radio El Pueblo, mientras colaboraba en la publicación bimensual “El Universitario”.  En 1943, se resolvió la creación del grupo Arturo, integrado y conducido por Arden Quin, y con la entusiasta participación de Kosice, Rothfuss, Edgard Bayley, Tomás Maldonado, Lydi Prati y Enio Iommi.   En 1944  definen las señas de identidad del grupo: rechazo al marco ortogonal a favor de uno irregular, recortado, esculturas dotadas de movimiento real o virtual y empleo de colores planos. Así, sobre el concepto de invención y el principio de que la obra es y no representa, sus obras son el resultado de la confluencia de lo lúdico con el rigor geométrico. En la Revista Arturo, punto de arranque de la modernidad y la vanguardia en el Río de la Plata, el manifiesto de Arden Quin, anticipaba las ideas del Arte MADÍ. Entre 1945 y 1946 formaron el grupo Arte Concreto Invención, que realizó en octubre su primera muestra, seguida de una segunda dos meses después. En ese período, trabajaba superficies planas y uniformes, colores primarios, ausencia de expresión emotiva y referentes figurativos, marco recortado e irregular integrado a la pintura y sentido lúdico de la composición que se expandía en los elementos articulados móviles. El movimiento MADÍ revolucionó las artes visuales, el teatro, la música, el diseño, la danza y la arquitectura, la pintura y la escultura. El revulsivo creador no abrió un taller porque no consideraba que los jóvenes fueran sus discípulos, sino sus pares. Entre 1951 y 1990 Volf Roitman, poeta uruguayo adherido a MADÍ, creó el Centro de Investigaciones y Estudios Madistas en el ex taller del riverense. Arden Quin intervino en numerosas muestras colectivas e individuales, publicó libros de poesía y editó revistas, inaugurando un camino innovador que introdujo la modernidad en el Río de la Plata. Para él, el movimiento era primordial. Cada vez que lo invitaban a exponer individualmente prefería mostrar la obra del Grupo MADÍ. Realizó relieves articulados en 1946 y esa misma articulación o movilidad apareció  nuevamente en Coplanal (1991). En otros casos, comenzó obras que finalizó mucho después. En 1992 creó la Asociación Internacional MADÍ, de constante expansión por numerosos países. Ese mismo año, el Premio Anual de Artes Visuales del MEC llevó su nombre, y el Centro Cultural de España en Montevideo organizó una exposición en su honor. En 2009 fue declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad de Montevideo. A pesar de su fecunda y reconocida trayectoria, nunca fue invitado a representar a Uruguay en ninguna bienal, y su obra se exhibió en Montevideo recién en 1994. Esta es la primera exposición retrospectiva del artista uruguayo que se presenta en su país.  

Vista general de libros MADI

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