Diccionario tontuelo

Antes de que me “incluyan” en la Real Academia de la Lengua, voy a justificar mi nombramiento con un estudio sesudo del diccionario políticamente correcto, ese que permite alternar en círculos “bienhablantes” (decirles “bienpensantes” sería atribuirles cosas dudosas).

Precisamente, la ventaja de este diccionario es que permite hablar y lucir bien sin necesidad de pensar, ni mucho menos de argumentar nada. ¿Qué necesidad de pensar o argumentar si uno puede decirle “misógino” o “fascista” o “conspiranoico” al otro y con eso queda cumplido?

Lo que van a leer es apenas un esbozo desordenado de ese diccionario, que ustedes mismos podrán completar si mis futuras ocupaciones en la Real Academia me impiden continuarlo.  

FEMINISMO:

Corriente de ideas que intenta sostener cosas muy curiosas, como que la Dra. Magdalena Villaroel Plutocratez, vecina de Carrasco, con estancia, posgrado en Harvard y viajes mensuales a Europa, es víctima de discriminación sexista por parte de su jardinero, Maikol Pérez, que no terminó la escuela y vive en Manga. En cambio, doña Magdalena está unida por lazos inefables de sororidad con su mucama, María González, que vive en Maroñas y mantiene a cinco hijos con lo que le paga Magdalena y la pensión que cobra de su ex marido, Pablo López, que es guardia de seguridad. Tan estrechos son esos lazos que a Magdalena le gustaría poder desfilar con María los 8 de marzo, para combatir la discriminación a que las someten los Maikols y los Pablos. Lástima que María no puede porque tiene trabajar.

MISÓGINO:

Término que se usa para denotar que uno es feminista y que no le tiene simpatía al interlocutor.

CAMBIO CLIMÁTICO:

Extraño fenómeno generado por los seres humanos y los gases de las vacas, que provoca sequías, diluvios, calor, frío, terremotos, tsunamis y volcanes. Es un fenómeno científicamente estudiado y comprobado. Por ejemplo, el ex vicepresidente de los EEUU, Al Gore, respaldado por varios científicos cuyos nombres no retuve, dedicó hace casi veinte años el sesudo video, “Una verdad incómoda”, a demostrar irrefutablemente que, a la fecha de hoy, las ciudades de New York, Miami, Montevideo, junto a muchas otras ciudades costeras estarían inevitablemente bajo el agua a consecuencia del derretimiento de los polos causado por el cambio climático (en esa época era “calentamiento global”), hijo de nuestras emisiones de carbono. Al Gore era socio de una corporación de venta de “tecnologías verdes”, pero ni eso ni el hecho de que no estemos bajo agua le resta un gramo de cientificidad a su pronóstico.

INVERSOR EXTRANJERO:

Antes se les llamaba piratas y se los ahorcaba. Ahora siguen siendo piratas, pero reciben pedazos del país y exoneraciones de impuestos.

CONSPIRANOICO:

Significa “No tengo idea de lo que estás hablando, pero sospecho que estás poniendo en duda lo que la televisión dice que son verdades científicas, así que no te atiendo”.  

INCLUSIVO:

Término utilísimo que sirve para incluir e incluirnos en cualquier cosa. Por ejemplo, la inclusión financiera te mete a vos y a toda tu plata en los bancos, te guste o no te guste. También permite hablar de formas largas y curiosas, como “los ornitorrincos y las ornitorrincas”, o “les ornitorrinques”. Cambió el nombre del día del niño, que ahora es “el día de los niños y las niñas”, o “de las niñecez”. Lo inclusivo favorece que los niños varones usen polleras y que actrices de cine de 50 kilos, muy sexis ellas, se sientan Rambo y aporreen a matones de 150 kilos como si nada, o que “muchachas” trans se inscriban en competencias de boxeo femenino y hagan pelota a muchachas no trans.  Digamos que “inclusivo” significa que todo lo normal y predominante debe adaptarse a lo poco usual y extraordinario. OJO: sin exagerar. Que la inclusión no permite cualquier cosa. Si se te ocurre decir cosas disparatadas, como que un hombre es un hombre y una mujer es una mujer, o que el mar está en el mismo sitio en que estaba hace diez años, o que la actual “izquierda” es indistinguible de la “derecha”, estás fuera y vas a ser cancelado. Eso no está incluido. Pensar, y sobre todo hablar por fuera del diccionario, no lo permite la inclusión.

DISCURSO DE ODIO:

Todo lo que se piense o se diga por fuera de este diccionario. Bueno, todo, todo, no. Es sobre todo lo que moleste a miembros de razas no europeas, o a mujeres, mujeres trans, hombres trans, personas no binarias, agentes de vacunación, vendedores de tecnologías verdes, banqueros, recaudadores de impuestos, académicos, organismos internacionales, artistas alternativos, ONGs defensoras del medio ambiente. En fin. No sigo porque si no van a creer que casi no se puede pensar ni hablar.

MUERTE DIGNA:

Mecanismo por el cual los servicios de salud podrán librarse de pacientes caros, sin la firma del interesado, sin evaluación psiquiátrica ni apoyo psicológico, ni control de un juez, ni conocimiento de la familia. Nunca se vio procedimiento más seguro, garantista, humanitario y económico. Uruguay a la vanguardia.

FASCISTA:

Ultra derecha.

ULTRA DERECHA:

Todo el que hace “discursos de odio” al poner en duda este diccionario.

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