Muchas veces pienso que el cargo de fiscal es un trabajo insalubre.
Con el nuevo código tienen un rol que está siempre bajo la lupa.
Los políticos los usan como bolsa de arena de box constantemente.
De acuerdo a sus actuaciones reciben piñas de un lado o del otro.
Veamos algunos ejemplos para ilustrar su condición de sparrings.
Luis Pacheco imputó a a Raúl Sendic y archivo el caso López Mena
Diego Pérez fue el encargado del caso de Nicolás Cendoya.
Juan Gómez actuó en contra de Fernando Lorenzo y Calloia.
Fossati participó en los casos de Astesiano y de Gustavo Leal.
Alciaturi acusó primero a Bascou y después a Guillermo Besozzi.
Perciballe archivó el caso Feldman y ahora critica a Jorge Díaz.
El fiscal Vargas fue el que llevó el caso de Gustavo Penadés.
La Fiscal Fleitas exoneró a Orsi y ahora imputa a Charles Carrera.
Y el fiscal Enrique Rodríguez que archivó la causa del Antel Arena,
ahora ocupa la gigantesca estafa que realizó Conexión Ganadera.
De acuerdo a sus actuaciones le pegaban desde la derecha si
perjudicaba a alguno de sus miembros, mientras que la gente de
izquierda le daban con un caño si osaban tocar a un compañero.
Desde la política se habla de una fiscalía cooptada por las huestes
de Jorge Díaz, olvidando muchos fallos contra miembros del Frente.
Es bueno recordar que un presidente del Directorio del Partido
Nacional tuvo que renunciar por comentarios sobre algunos fiscales.
¿Los dirigentes partidarios son conscientes del daño que hacen a la
confianza de la ciudadanía con la justicia con sus declaraciones?
Judicializar la política no es un buen camino para nuestra republica
Politizar a la justicia es todavía peor para una sociedad democrática
Hay que parar la mano con el ataque permanente a los fiscales.
Tenemos un sistema que aun con fallas, funciona bastante bien.
Fanáticos de todo pelo: les recomiendo mirar al otro lado del río.
Alfredo García




