“Al país lo que necesite y al gobierno lo que merezca”
Wilson Ferreira Aldunate
Quizás no se entienda muy bien la felicidad que nos embarga.
No se imaginan lo difícil que fue durante quince años ser oficialista.
Ahora, frotándonos las manos a ras del teclado, nos aprontamos a
mirar con lupa cada acción del gobierno, analizar cualquier desvío,
criticar todos los errores y expresar libremente nuestro pensamiento
¡Caramba! Vamos a seguir haciendo lo mismo de siempre.
Parece que ser opositor no es tan divertido como pensábamos.
Basta de bromas auto referenciales, se viene un nuevo tiempo.
Estamos siendo testigos de la transición del gobierno del Frente a
una coalición que encabeza Luis Lacalle Pou y su barakutanga.
Como siempre, las fricciones van a estar a la orden del día y ya
tuvimos dos ejemplos con las tarifas y los nuevos generales.
Sin embargo, a nuestro entender son cosas menores, chicanas del
gobierno saliente que hacen patalear fuerte al gobierno entrante.
Es lógico, a nadie que anunció que bajará las tarifas en la campaña
electoral le gusta tener que aumentarlas al asumir el 1° de marzo.
Pero la vida política, tiene eso y los futuros gobernantes se tienen
que acostumbrar a que la oposición no se la va a hacer nada fácil.
Cambiaron los roles y la democracia tiene por suerte esa virtud.
Pero vamos a darle un tiempo prudente, que demuestren lo que son
Que hagan las reformas y los cambios que plantearon tantas veces.
Que la realidad los enfrente y aprendan que no es soplar y hacer
botellas, ni siquiera teniendo la fábrica autogestionada de Envidrio.
Que pongan en práctica sus ideas y veamos si realmente funcionan.
Debo reconocer que algunas cosas nos gustaron y no nos duelen
prendas, por ejemplo, ver la foto del presidente y su séquito en la
Torre Ejecutiva, con 20 años menos de promedio que los actuales.
La decisión del presidente electo de acompañar a Tabaré a la
asunción del presidente argentino, nos parece muy buena señal.
Creemos que los ciudadanos marcaron muy claro el camino que
quieren en la actividad política y que el país somos todos juntos.
Nuestra oposición será franca, dura y sin tirar piedras, nosotros no
creemos en la anacrónica consigna de otrora: cuanto peor mejor.
Resta mucho por hacer y para construir un Uruguay mejor, siempre
estamos dispuestos, sin perder jamás nuestra identidad política.
Alfredo García




