“Lenguajes en tránsito: una obra abierta” es el nombre de la muestra de la Artista Visual Angelina de la Quintana que podrá visitarse hasta el 30 de abril inclusive en el Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes de martes a domingo de 12 a 18 hs. La muestra fue curada por la Arq. Cristina Bausero. “A lo largo de su trayectoria, la artista ha transitado registros constructivos, abstractos, figurativos y simbólicos que aparecen y reaparecen sin ajustarse a una secuencia evolutiva. La muestra no se organiza cronológicamente, sino que propone un diálogo entre obras de distintos momentos, evidenciando un movimiento constante entre formas, temas y modos de representación. (…), es posible advertir una estructura que atraviesa la totalidad de la obra, heredera del pensamiento constructivo del Taller Torres García. Esa estructura, visible o latente, organiza el espacio pictórico incluso cuando la figuración o la abstracción parecen imponerse.” (Cristina Bausero)
Angelina de la Quintana (Montevideo, 1935) Después de haber vivido su infancia y adolescencia en San José de Mayo en dónde se inició en la pintura con el maestro Dumas Oroño. Obtuvo reconocimientos tempranos en los Concursos de Artistas del Interior, recibiendo premios en 1949, 1950 y 1951, cuando aún era adolescente. Su familia regresa a Montevideo e ingresa, a los 16 años, al TTG en el cual recibió orientaciones de Augusto y Horacio Torres, Julio Alpuy, José Gurvich y Josep Collell en 1951. En su pasaje por la Facultad de Arquitectura de la UdelaR (Universidad de la República) se orientó hacia la Bauhaus. En la década del 60 ejerce como profesora de dibujo y pintura en Enseñanza Secundaria hasta que en 1973 se radica con su familia en Desde Stuttgart (Alemania, 1973-74), luego en Barcelona (España, 1974-78) en donde tuvo su primera exposición individual, y a partir de 1978 en Viena (Austria) en donde reside actualmente. Con respecto a su exilio cuenta: “Nos fuimos porque mi esposo como arquitecto estaba perdiendo clientes que se retiraban por la situación económica. Ya teníamos cuatro hijos, el más chico de cuatro años. Mi esposo había llegado a Uruguay de Austria, de familia judía, y no quiso vivir bajo un régimen militar”. (““Lenguajes en tránsito: una obra abierta”, muestra de Angelina de la Quintana en el Museo Blanes”, Silvana Tanzi, “Busqueda”, 12 de marzo de 2026). Entre 1953 y 1960 participó en las exposiciones colectivas del Taller Torres García. Asimismo, entre 1958 y 1960 tomó parte en los Salones Municipales de Artes Plásticas de Montevideo, obteniendo en 1960 un premio adquisición. Además de estas participaciones también lo ha hecho en España, Austria, Francia, Japón y Perú. Desplegó una intensa actividad docente como profesora en la Escuela Superior para Adultos “Urania” de Viena entre 1982 y 2023, y entre 1997 y 2008 estuvo a cargo de los Seminarios Anuales de Arte en el Monasterio de Geras, en Austria. Sus obras se encuentran en diversas colecciones privadas y en colecciones municipales de Montevideo, Barcelona y Viena. Realizó murales en hormigón para colegios en Uruguay (Liceo Pando, Escuela “Evaristo Ciganda”). En el 2024 participó de la muestra colectiva “ELLAS. Mujeres en la Escuela del Sur”. Sobre su pasaje por el Taller de Torres García expresó “El TTG estuvo siempre, incluso en mi enseñanza en los talleres que di por más de 40 años. Cuando estás enseñando no es sobre lo que estás pintando, enseñás los métodos y caminos que hiciste que te llevan a algo. Enseñás a los alumnos a hacer caminos”. (““Lenguajes en tránsito: una obra abierta”, muestra de Angelina de la Quintana en el Museo Blanes”, Silvana Tanzi, “Busqueda”, 12 de marzo de 2026). En el catálogo, Bausero se expresa sobre la esencia del TTG que es perceptible en la obra de de la Quintana: “Más allá de esta multiplicidad, (hace referencia a los múltiples lenguajes) es posible advertir una estructura que atraviesa la totalidad de la obra, heredera del pensamiento constructivo del Taller Torres García. Esa estructura, visible o latente, organiza el espacio pictórico incluso cuando la figuración o la abstracción parecen imponerse.” El concepto que creo es el más destacable es “la convicción de que cada imagen exige su propio modo de ser dicha” lo que habla a las claras de una sensibilidad que permite a la artista comulgar con el espíritu del motivo de cada obra, respetar ese espíritu, además de que queda en evidencia la maestría con la cuál puede moverse de un lenguaje a otro. “A lo largo de su trayectoria, la artista ha transitado registros constructivos, abstractos, figurativos y simbólicos que aparecen y reaparecen sin ajustarse a una secuencia evolutiva. La muestra no se organiza cronológicamente, sino que propone un diálogo entre obras de distintos momentos, evidenciando un movimiento constante entre formas, temas y modos de representación. (…) Los lenguajes no se suceden como etapas superadas, sino que conviven y regresan, configurando una práctica abierta y en permanente transformación. (Cristina Bausero. Catálogo).
“Migrantes” (Angelina de la Quintana- S/F)


