Hasta el 20 de febrero del 2026 puede visitarse la muestra colectiva “Musas y creadoras- en las artes plásticas uruguayas del S.XX” en la sala de exposiciones del Edificio Artigas (Rincón 487) de lunes a viernes de 12 a 17 hs. En el texto curatorial la Directora y Curadora del espacio expositivo Roxana Pallotta dice:” La figura femenina ha sido, desde la antigüedad, una de las representacio-nes más presentes en la historia del arte. Ha tenido un papel significativo y multifacético en las distintas etapas de la historia, evolucionando desde ser principalmente objeto de representación hasta convertirse en creadora y sujeto de sus propias narrativas. Cuando recorremos la historia del arte, vemos que la representación de la figura femenina es un tema recurrente y de gran importan-cia, evolucionando desde representaciones idealizadas; como símbolo de fertilidad, misterio y divinidad; hasta la exploración de la identidad y la subjetividad femenina. A lo largo del tiempo, estas representaciones han reflejado cambios sociales, culturales y artísticos, su imagen pasó a encarnar ideales de proporción, equilibrio y belleza atemporal, convirtiéndose en modelo de lo universal y en emblema de lo eterno. Pasando por distintas etapas como la idealización y la cosificación, hasta llegar a la reivindicación de su papel como creadora y sujeto activo en el arte.”
El objetivo de la muestra es “mostrar la figura femenina como sujeto de la obra artística, la musa cuando el autor es varón y también mostrar obras de artistas mujeres en las que la figura femenina también es el sujeto pero la creadora es una mujer y por otro lado mostrar los cambios que se va dando en la estética a través del siglo XX” (Roxana Pallotta). En esta oportunidad, podemos deleitarnos con pinturas de José Cúneo, Carmelo de Arzadun, José María Pagani, Petrona Viera, Sara Capurro, Martha Escondeur, Virginia Patrone, Héctor Sgarbi, Miguel Ángel Pareja, Anhelo Hernández, Cristy Gava, Vicente Puig, Juan Storm y Alceu Ribeiro y esculturas de Pablo Mañe, Antonio Pena, Nerses Ounanian, Federico Möller de Berg, Manuel Pailós, Ramón Bauzá, Severino Pose, Octavio Podestá y José Belloni. Esta muestra, compuesta por 44 obras (pinturas y esculturas de diversos autores y de distintos períodos de las artes plásticas uruguayas), “es un ejemplo de la variedad de representaciones en las que la mujer es el personaje central y también de como la mujer va tomando protagonismo como autora, demostrando la inagotable gama de expresiones, sentimientos, matices, y valores estéticos que se producen desde la feminidad, sirviendo ésta como inspiración o siendo la creadora del producto artístico”. (Roxana Pallotta). “(…) el arte uruguayo del siglo XX, en sintonía con las transformaciones sociales, políticas y culturales de la época, fue incorporando nuevas formas de mirar y de representar a la mujer. Los artistas comenzaron a tensionar la herencia clásica con búsquedas más personales: la mujer dejó de ser solo un símbolo universal para convertirse también en sujeto de la vida cotidiana, musa íntima, metáfora social o figura enigmática. La sensualidad, la maternidad, la soledad, la fuerza interior o el misterio se desplegaron como variaciones que enriquecieron su presencia en la pintura nacional. En este recorrido, se pueden reconocer distintos diálogos: la permanencia del ideal clásico en la búsqueda de armonía y belleza, la irrupción de las vanguardias con su lenguaje más audaz, la subjetividad de los retratos y la exploración simbólica de la feminidad en clave moderna. Cada obra revela no solo una estética, sino también una mirada sobre la mujer y su tiempo, el contexto social que la produce. Todas estas representaciones reflejan la evolución de las normas sociales y los ideales de feminidad. La figura femenina aparece aquí como espacio de diálogo: entre pasado y presente, entre lo universal y lo particular, entre el canon heredado y la libertad creativa. Este conjunto de obras nos invita a descubrir como a lo largo del siglo XX, la pintura uruguaya fue entrelazando tradición y modernidad, ideal clásico y mirada contemporánea, para construir un imaginario diverso y plural en torno a la mujer. Pero también nos lleva a reflexionar sobre la mujer y su relación con el arte a lo largo de la historia, nos exhorta a repensar la figura femenina como musa y modelo, pero también como creadora, como tema central de la práctica artística. En marzo del 2024, escribía con respecto a la muestra “Ellas, mujeres de la Escuela del Sur” que se realizó en el Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes: “Hasta hace unos años, menos del 3% de los artistas en las secciones de arte moderno a nivel mundial eran mujeres, pero el 83% de los desnudos eran femeninos, dando la falsa idea de que el único aporte de las mujeres al arte era como modelo y símbolo. (…) A partir de mediados del siglo XX el número de mujeres en el arte se multiplica a un ritmo relevante, y en las últimas décadas obtienen un mayor reconocimiento público, expresado en los diversos premios que han conquistado. Las artistas uruguayas han incursionado en diferentes técnicas o áreas de las artes visuales. Si bien en un comienzo se interesaron por las técnicas clásicas y una estética naturalista, pasando luego por los diferentes períodos de las artes uruguayas, pertenecieron y fueron formadoras de los grupos de vanguardia.”
“La mulata” (Sara Capurro- s/f)







