La foto que acompaña esta nota es la dedicatoria que mi padre me escribió en un regalo que me hizo por mi cumpleaños.
Héctor hijo de Príamo, empezó siendo mi favorito. No era un dios. Era un guerrero que peleó por salvar a su pueblo. Muere a manos de Aquiles, un semi dios – hijo de la diosa Tetis y del mortal Peleo-. El duelo mostraba por un lado la virtud y del otro lado la venganza. La muerte de Héctor simboliza la tragedia de la guerra.
No encuentro honor en la guerra, más bien es una tragedia, un camino de dolor que sólo lleva a desenlaces funestos en ambos bandos. Tampoco encuentro amor en una madre que le dice a su hijo “no te pego, te pongo límites”, “Tu tenés que decirle a tu abogado que el que te pega es papá, sino no vas a volver a ver a tu hermana”. En las guerras se dice que los niños “crecen más rápido”, es porque conocen el dolor y muchas veces la muerte antes de tiempo.
La creencia de que se ataca o se lastima, por un bien superior es una falacia. Es la justificación de la barbarie, de la mezquindad, del sadismo y la locura. Hoy hay niños corriendo por caminos llenos de minas con llaves de plástico en sus cuellos para llegar al cielo. Mujeres raptadas, mutiladas y violadas. Sanatorios bombardeados, ciudades y familias destruidas.
Entre el shail oil y la baja del consumo de combustibles fósiles estamos viendo que las reservas de petróleo, por ejemplo, en Medio Oriente, están perdiendo valor. Sin embargo, los conflictos en la zona no merman. Los fanatismos religiosos son alentados por intereses políticos.
Veamos algunos números de esta guerra Israel – Irán:
Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), la Fuerza Aérea israelí tiene 316 aviones de combate, mientras que Irán tiene, 136 cazas de diferentes modelos, que el IISS califica de “viejos” u “obsoletos”.
Irán tiene entre 2.000 y 4.000 misiles, pero las reservas de “los que pueden alcanzar Israel no superan los 600 o 700”, según la Fundación Mediterránea de Estudios Estratégicos (FMES).
Los drones israelíes que el Mosad, ha desplegado en Irán han debilitado su defensa y su fuerza de ataque. Y, como en 2024, “los drones iraníes serán necesariamente interceptados así que no marcarán ninguna diferencia”, según la misma Fundación.
La CBO – Combined Bomber Offensive- estimó que del costo de la guerra de Israel e Irán a largo plazo costará 2,4 billones de dólares, alrededor de 1,9 billones se gastarían en Irak. Es mucho dinero, y no se está gastando en hospitales, alimentos o escuelas.
Los organismos internacionales han fallado todos. Especialmente la ONU, en esta década hemos tenido la guerra de Ucrania, el ataque del 7 de octubre de Hamas a Israel, la guerra de Gaza y ahora la Guerra israelí iraní. El nuevo liderazgo de Estados Unidos en occidente con el presidente Donald Trump cambia la lógica de la guerra en Medio Oriente, el pasado 22 de junio los EE.UU. bombardearon tres centrales de enriquecimiento de Uranio en Irán. Se esperan represalias terroristas, ya que el poder militar de Irán es muy menor al de sus “dos demonios” Estados Unidos e Israel.
El presidente Woodrow Wilson (1856-1924) hizo famosa la frase “Esta es una guerra para acabar con todas las guerras”.







