estamos en una especie de época de transición

Es posible que el militante tradicional que hemos concebido, esté también en revisión, es muy probable que los temas empiecen a adquirir cada vez más importancia y que surjan como ondas espasmódicas que generan una cresta y que luego se diluyen.

Esto lo he visto en el movimiento estudiantil. Yo le di mucha importancia porque me senté a observarlos y me hice la pregunta: ¿esto es un amanecer, un crepúsculo, qué representa? “El que no salta es un botón”, una organización enorme que se convoca vía telefonito, y después desaparece, no queda más nada. ¿Es eso, va a ser eso una respuesta futura de las masas? En este caso, la convocatoria sería el tema. En la patria primitiva, antes del partido,  la convocatoria era del caudillo, después vino el partido, y ahora parece que viniera el tema. Determinados temas convocan y después se diluyen, hasta que aparece otro.

Te das cuenta que no tengo respuesta, uno trata de analizar la realidad y trata de verla. Cuando pertenecemos a otra época, naturalmente tendemos a no querer ver o a negar los factores de evidencia. Hasta que éstos, que son tan porfiados que nos ponen…

COLOQUIO OCHO

Movimientos sociales, movimientos barriales, movimientos deportivos, parecería que la gente tiene necesidad de juntarse en alguna forma, pero no está claro porqué se juntan.

Sí, y esto particularmente en la gente más joven, me parece a mí.

Este tembladeral te lleva a la conclusión de que la propia crisis del FA está reflejando también una crisis de época. Una crisis de época por lo siguiente, la organización actual del FA, de una forma u otra, sigue respondiendo a las coordenadas de los viejos partidos estructurados de determinada forma. Pero ese funcionamiento, ya no compagina más con la realidad social. Entonces, tiende medio a transformarse como en una especie de liturgia,  una liturgia a la que la sostiene un núcleo relativamente pequeño, apegado, pero que no le da respuesta al conjunto de la gente. No es que el conjunto de la gente niegue aquello, es que sencillamente no le da pelota. Está al margen, sigue siendo frentista, hasta por tradición, y una vez al año puede ser que vaya al comité, cuando haya una cosa muy importante, pero no se siente convocada ni se siente muy involucrada.

Entonces, aparecen los militantes heroicos, los que siempre hacen chorizos, tortas fritas, los que abren el local; que uno no sabe si es una rutina cultural, o convencimiento, o es también darle un contenido a su propia vida, todo eso puede ser.

COLOQUIO OCHO

Me da la impresión de que estamos en una especie de época de transición, de una cosa que se va y otra que viene, ¿cuál es la que viene? No la tengo clara. Lo que tengo claro es la que se va.

Ahora, esto nos deja chisporroteos por todos lados, porque no encaja con la versión bastante “leninoide”, no lo quiero agarrar de víctima al pobre Lenin, que además creo que es el que está más envejecido de los teóricos; no tanto Marx, Marx está fresquito, pero Lenin me parece que tiene mucho que ver con la matriz del partido, por lo menos dentro de la izquierda.

COLOQUIO OCHO

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