Frontis cervantino

En una época en la que las utopías que otrora sedujeron a las multitudes han perdido gran parte del brillo que tuvieron; donde la humanidad parece andar “con el alma a tientas, con la fe perdida”, en Montevideo, desde la fachada de un edificio, un mosaico mural del artista plástico Edgardo Ribeiro lanza su mensaje de esperanza.
Para no perderlo de vista, cada tanto, el hombre se da una vuelta por allí y, mientras contempla la obra, piensa en que todavía vale la pena seguir el ejemplo que dejó “el Caballero de la Triste Figura”, quien, a pesar de las burlas y las críticas, seguido de su fiel escudero, cabalgaba por “el mundo enderezando tuertos y desfaciendo agravios”.
(Ubicación: Sarmiento 2698)