iNO AL DESMANTELAMIENTO DE LA FORMACIÓN DOCENTE PRESENCIAL EN EL INTERIOR!
Martín Almada/ Mauro Mego
La izquierda uruguaya, “montevideana, asfáltica y universitaria”, tal como solía definirla el Ñato Fernández Huidobro, avanza en el proceso de desmantelamiento de la Formación Docente presencial en los interiores del país. Se trata, nuevamente, de un golpe duro y definitivo del centralismo capitalino a los más desfavorecidos, a aquellos que siempre han tenido menos oportunidades. Los viejos Centros Regionales de Profesores, instituciones que hace más de un cuarto de siglo vienen contribuyendo al desarrollo del país todo, hoy se encuentran heridos de gravedad,al borde de la muerte. Detrás de los recortes de recursos que para ellos en particular definen las autoridades educativas actuales, se encuentra una concepción ideológica y política intransigente. No es un asunto de contextos fiscales con espacio restringido. Ni de recursos que puedan tener otro destino u orientación. Es otra cosa. El primer gobierno frenteamplista (2005-2010), con viento económico más que favorable, revolucionario en muchos aspectos, fue erráticamente intolerante y hostil hacia los CeRP. Una parte de la izquierda asumió su utilidad tardíamente. Le costó mucho hacerlo, pero lo entendió. Otra, permanece tozuda e inflexible. Juvenil, si se quiere. Muchos actores de primera línea de la conducción política actual hicieron su épica militante en los años 90. Y la lucha contra la Reforma de Rama fue central y constitutiva en términos ideológicos. El viejo Rama era un obstáculo insuperable. De temperamento soberbio y altanero, era un ególatra que no dialogaba ni mostraba voluntad para construir acuerdos. Los Centros Regionales, por su parte, eran sucursales montadas en nuestro territorio en el marco de un plan neoliberal e imperialista pro norteamericano. Algo así como el sustitutivo tardío de las bases militares que los estadounidenses quisieron instalar en Laguna del Sauce a mediados del siglo XX y no pudieron. La propuesta de los CeRPs carecía de altura, era superficial y no cumplía con las exigencias en términos de nivel. Eso decían las cumbres intelectuales montevideanas; los popes de esa aldeana y ensimismada elite con dolores de aristocracia intelectual herida, por la pérdida de
sus brutales privilegios. La vida es parte de un proceso. Con aciertos y con errores, siempre
continúa, y ofrece la posibilidad de madurar la conciencia y la perspectiva política. La historia muestra que muchos proyectos que son cuestionados en una época terminan siendo valorados y reconocidos en otra. José Pedro Varela en su tiempo fue duramente criticado por muchos. A 150años de su obra nadie duda del alcance democrático e igualador de la misma. La misma es señal de identidad y orgullo en nuestra tierra. Definió un rumbo sin retorno; la modernización cultural del país, todo, con centro en los niños uruguayos, en particular los más pobres. Y no solo los de Montevideo. iLos uruguayos todos! A mediados de los años 90 tuvo lugar el último impulso de audacia y coraje para transformar la Educación Pública uruguaya ¿Quién puede dudar del espíritu verdaderamente progresista que habitaba el hecho de promover los Centros de Atención a la Primera Infancia (CAIF), de fomentar las Escuelas de Tiempo Completo, de instalar la Formación Docente Presencial en el interior del país con los CeRPs?
El Sistema Único Nacional de Formación Docente (2008), tan centralista como los impulsos regresivos actuales dio inicio al proceso de desarticulación de la Formación Docente Presencial en el interior. Comenzaron a faltar profesores para el dictado de los cursos y los estudiantes tenían dificultades para recibirse en tiempo y forma. Panorama desalentador por los cuatro costados. La Semi Presencialidad y la Virtualidad continuaron el trabajo. Como resultaba muy medieval pagar el costo político de cerrar directamente instituciones educativas terciarias en el interior, se asumió el
camino de la larga agonía, de la muerte lenta. Se fue preparando y recorriendo ese camino. Hoy
pretenden cosecharse los frutos. Llegado este punto hay que pronunciarse con claridad, convicción e incorrección política de ser necesario. La Formación Docente presencial en el interior tiene sus Centros de Estudio OCUPADOS porque está siendo desmantelada. Le exigimos al gobierno nacional de izquierda estar a la altura. iNi discursos ni migajas! Exigimos respuestas inmediatas, de esas
que “no admiten la menor demora”






