Irán tendrá su bomba nuclear por Atanasio Aguirre

La conclusión del título es la de dos de los más destacados -de los muchos- expertos en relaciones internacionales que han sido consultados por una variedad de medios, mayormente de streaming y podcasts de todo nivel, después de un fin de semana de vaivenes aterradores hacia una posible guerra mundial. 

La intervención de Estados Unidos con su ataque a las principales plantas nucleares de Irán -lo que la semana pasado se anunciaba como el peor desenlace posible-, la respuesta del gobierno irani contra las bases de EE.UU instaladas en Catar, y luego el llamamiento a un cese de fuego muy frágil para muchos, pero también esperanzador para otros. La cosa no termina allí, Trump comentó caminando hacia su helicóptero, lugar donde la prensa encuentra facilidades para hablar con el mandatario, que el acuerdo de paz ya  fue violado por los países enfrentados, aunque dijo estar  enojado especialmente con la actitud israelí. 

 Nos estamos acostumbrando a un mundo conducido de un abismo a otro por el Presidente de los Estados Unidos, en una misión que bien podría llamarse “mono con escopeta”, y ¡que escopeta! Incluso el llamado a la paz aparece como una idea unilateral de Trump. Quizás estemos equivocados.

John Joseph Mearsheimer es un académico reconocido como experto de relaciones internacionales, que además saltó a la fama por ser coautor de un libro muy audaz que describe y desafía al lobby israelí que controla en buena parte -la que más le interesa al sionismo- el poder en los EE.UU es uno de los más requeridos así como también su colega y amigo, el economista y asesor internacional de varios gobiernos -especialmente en Oriente- Jeffrey Sachs. 

Después de escuchar el discurso de Benjamín Netanyahu en que agradece a Trump por el ataque a las plantas nucleares -ubicadas a cientos de metros bajo montañas- y asegurando que con ello se termina la capacidad de ese país para construir armas de destrucción masiva, Mearsheimer comentó que la visión del mandatario israelí “es delirante”. No solo no se termina la capacidad de Irán de construir la bomba, para la cual tiene sus recursos y las capacidades necesarias, sino que se ve ahora presionado a avanzar en el tema. “Probablemente el Ayatollah Ali Khamenei considere que se demoró en construirla, por esperar el acuerdo con los EE.UU”. 

Comentó también un tweet del expresidente de Rusia Dimitri Medvedev quien asegura que Irán podría tener inmediatamente las nucleares de Pakistán y Corea del Norte, ni siquiera necesitaría construir las propias. A Mearsheimer le parece difícil que eso suceda, y⁸ no duda que el camino va a ser construir sus propias armas nucleares pronto, y aunque el bombardero americano hubiera sido efectivo, tienen capacidad para recomponerse, y seguir trabajando. Sachs por su parte ve como posible que tanto Pakistán como Corea del Norte estén dispuestos a proveer las ojivas necesarias, con lo cual el plan que los dirigentes sionistas han perseguido por 30 años, se cerraría sin posibilidades.

Los dos expertos hacen un llamado al Presidente de EE. UU para que tome control de la situación. Que no siga atado a las presiones del lobby israelí que los viene comprometiendo en una variedad de guerras que no han hecho más que desprestigiar al imperio. Trump, con la promesa del trayecto hacia el helicóptero, que está enojado con Israel por violar los acuerdos -los de cese de fuego- sin darle más que unas horas de vigencia. Su enojo, que lo hizo bien explicito, dejo ver alguna esperanza de alejamiento entre quienes hace unos días parecían carne y uña. El gobierno israelí -por su parte- se especializa en¹ encontrar excusas para no dar cabida a los acuerdos que restrinjan sus planes imperialistas.

Abre también esperanzas el hecho que tanto el ataque de EEUU a Irán intentó no afectar a civiles, y mucho más el de Irán, sobre el que Trump fue avisado con tiempo para retirar a civiles y evitar muertes. Trump además fue muy claro en agradecer el gesto. En pocas palabras uno quiere pensar que fue una maniobra orquestada para frenar el impulso sionista y retomar el control por parte de EE.UU, perdido hace demasiado tiempo. Seguramente esos cambios no serán de un día para otro.

Antes de eso Trump había apoyado la idea de Netanyahu; insistentemente quería deponer el gobierno de Teherán, pero da la impresión que cuando atacaron las plantas escondidas, vieron que el país musulmán estaba mucho mejor preparado de lo que él (Trump) esperaba. Ahora asegura que es un gobierno que tiene raíces fuertes y que saben negociar por la paz.

Mearsheimer define la lección aprendida para todos los países del mundo es que la única manera de mantener el balance con Israel y EE.UU es tener armas nucleares. “No se dejaron alternativas, vean lo que paso con Libia, Sudán, Líbano, Siria. En cambio, Corea del Norte está subido a un programa de proliferación de armas que le permite dormir tranquilo, sin la amenaza del imperio”

Ese es el orden que con su actitud de policía del supuesto mundo libre han impuesto, tanto Israel como EE.UU. “Quienes tienen las armas nucleares no corren peligro, quienes no, son abusados” 

Por su parte Sachs concluye que no es mucho lo que un solo imperio puede hacer en el nuevo orden mundial. Habiendo países que cuentan con ojivas nucleares, el gobierno americano no puede andar por el mundo imponiendo su “bullying” y menos su concepto de organización social. 

Sachs se refirió a el fracaso de las políticas de Netanyahu. “Lo único que hace falta es un voto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para crear el Estado Palestino”, y ofrecerle las garantías que cualquier país miembro tiene. “Vengo de una reunión en el organismo, y más del 90% de los países quieren terminar con esta políticas de permanente guerra -tal es el desprestigio de Israel- y lo único que nos separa de la posibilidad, es el famoso veto de los EE.UU”

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