José Angel Tuana: La voz que galopa entre el azar y la pasión

  por Enrique Lescano Font

Hay voces que se vuelven parte del mobiliario emocional de un país. Son sonidos que marcan el pulso de la tarde en el hipódromo o el suspenso contenido de un sorteo de quinielas o lotería. José Angel Tuana, conocido por todos como “El Favorito”, es precisamente eso: un relator de destinos. Con una trayectoria que no conoce el cansancio, Tuana ha sabido amalgamar dos mundos que, aunque distintos, comparten el mismo nervio: el vértigo de la pista de arena en Maroñas o Palermo y la danza de las bolillas en los sorteos de la quiniela, lotería, tómbola y 5 de Oro. Su estilo caracterizado por una dicción impecable y un conocimiento enciclopédico del turf, lo ha consolidado como un referente ineludible del periodismo especializado tanto en la televisión como la locución radial e información escrita en Uruguay. Su nombre es sinónimo de credibilidad y su voz, un puente directo entre la expectativa y el resultado.

En esta entrevista exclusiva, conversamos con el hombre detrás del micrófono. Recorremos sus inicios, la evolución de la hípica nacional, las anécdotas detrás del micrófono y del set de televisión y esa pasión incombustible que lo mantiene, día tras día, siendo el “favorito” de la audiencia. Esa gran audiencia que lo consagró como “el hombre de la suerte” cuando en las trasmisiones oficiales de los sorteos oficiales de quiniela, lotería, tómbola y 5 de Oro, ha sido el encargado de anunciar en cada instancia, los números que han transformado la realidad de miles de hogares. Su calidez en la trasmisión genera confianza y lo vuelve tan cercano a su audiencia que lo adopta como un integrante más de la familia que se reúne frente al receptor, y comparte su ilusión de ganar, o la diversión de escuchar sus comentarios. Todo ello mientras se fue adaptando a los cambios tecnológicos, sin perder la esencia de la locución clásica, manteniendo intacto el respeto de sus colegas de ambas orillas y de una audiencia que lo sigue eligiendo como “El Favorito”.  

¿Cómo era ese Tuana joven que se acercaba por primera vez a un medio de comunicación? ¿Había apoyo familiar?

Si había, pero se dudaba que de ésa actividad pudiera sacar algo bueno, y algo fui sacando con el tiempo; pero cuesta como todo. Fíjese que comienzo como sereno, lavando pisos, mi segunda función fue atender la portería, especialmente al personal que ingresaba por la calle Eduardo Acevedo (Canal 4) en 1965-1966. Llegué con la niñez de la televisión, era un niño para ésa época, pero me fui acostumbrando, y todo fue mejorando y llegando.

¿Qué recordás de esa etapa de nuestra televisión y como fue el camino hacia la locución?

No sabía lo que era un micrófono ni una cámara, pero con tanto palo que me daban, porque era costumbre que había que pagar el derecho de piso, mordía el freno y decía hay que bancar y bancar, ya van a ver que voy a llegar. Y el momento llegó por 1970 con un programa que hacían figuras como Vilma Lujambio ya consagrada en la televisión y otros hombres de radio y empresas como fueron Julio Leguizamón y Rodolfo Yazer gerente de la Onda. Después sigo en un programa de ellos junto a otra figura, Julio Alonso; en Radio Ariel.

¿Hubo algún referente o mentor en sus inicios que haya marcado su estilo de locucíón?

No, me largaron al ruedo como diciendo ahí tenés el micrófono. Pero primero hablar de carreras y de quiniela, porque sigo siendo un apasionado de la quiniela, donde al inicio  tuve muchos detractores. Y otros tantos que me apoyaban plenamente, y pasó el tiempo para que en 1971 Don Pedro Stiguetti y Julio Zito, me apoyaran en una idea de trasmitir la quiniela en Radio Monte Carlo. Nada menos que cuando existía un programa que era un suceso, se llamaba “Monte Carlo a sus órdenes”, fíjese a quienes voy a nombrar, Imazul Fernandez, la reconocida actriz Lucy Arregui de radioteatro, y otros cracks del informativo como Oscar Carballo y Nishan Sarkissian.

¿De donde surge el apodo “El Favorito” y en que momento sintió que la comunicación era su camino?

El Favorito nace de un amigo dibujante, y mejor persona de nombre Carlos Puse, quien diseñaba para grandes empresas de los años ´70 lo que ahora le dicen placas para la TV. Me dice sos El Favorito. Y un operador en Radio Ariel me dice un día “Che loco, tenés que hacer un programa de carreras de caballos en la radio, plantealo acá”. Y en 1971 nace un programa que se llamaba “Turf en Ariel, y el Favorito en audiencia”, y usted va a ser el Favorito en audiencia, sabias palabras de Carlos Puse; le dí la razón.  

¿En algún momento sintió que esa marca personal iba a acompañarlo por siempre?

Me sentía agrandado ¿le digo la verdad? Pero me miraba al espejo, y me decía tenés que llegar lejos, aunque te miren torcido de mañana cuando vas a ver los vareos en Maroñas. Y con el tiempo la marca se fue afianzando. Me aparece un señor inolvidable, que tenía el seudónimo de Dante Ortiz, que hacía un personaje en CX 14 El Espectador se llamaba Juancito Sangre Dulce y me dice: “vos tenés que ir a Radio Sport a hablar de turf, a la una te espero acá y vamos a hablar con Lopez Baroffio”. Y en 1975 me incorporo nada menos que a Radio Sport, la radio de la Vuelta Ciclista, la radio que me adoptó como hijo, como tiempo después me confesó su director Don Héctor Amengual, usted ahora la única camiseta que tiene que defender es la de ésta casa, que es su madre…y ahí empezó a fluir todo mucho más arriba. Así fue la historia.

El turf es pasión y técnica. ¿Qué es lo que más te cautivó de las carreras de caballos para dedicarle gran parte de tu vida?

Creo que nací para eso, porque la primera vez que fui al hipódromo tenía 9 años, y era un Premio Ramírez de Tatán y Mangangá una carrera que me asombró, tanto que digo, ésto va a ser lo mío.

Durante años fuiste una firma de peso en el Diario El País y también escribiste para el Diario Clarín de Buenos Aires. ¿Cómo era la dinámica para redactar para la prensa mientras mantenías el ritmo del micrófono en la radio?

Bueno, los muchachos de Clarín me pedían alguna cosa, y se los pasaba por teléfono, y lo del diario El País lo hacía ahí en directo, también siempre cuidando al que podía moverme la silla con algún dato errado.

Llegó también a volcar su análisis en revistas míticas del turf como Invasor. ¿Sintió que el papel le permitía una profundidad técnica que el vértigo del vivo no siempre permite?

Para mí la revista es como estar hablando en éste momento, sale todo natural, no estoy acostumbrado a ensayar. En vivo es otra cosa, pero no menos gratificante.

En el ambiente de apuestas y azar, ¿cuál es el secreto para mantener la objetividad y la credibilidad frente al público?

Mire, lo único que me importaba eran escribir con una Bic los números de la Quiniela, los copiaba para tenerlos al lado por si se apagaba la pizarra. Ahora la clave que me pregunta son dos cosas oír y hablar poco, lo que se ve de mañana en la pista hay que llevárselo al lector, ya sea del diario, o la revista, con la máxima objetividad. No sé si a los muchachos que siguen con “El Show de la Quiniela” les pasa, pero yo caminaba por la calle y me preguntaban Favorito ¿que número sale hoy? O ¿qué caballo gana el domingo? Les digo, mirá amigo en las carreras y el sorteo el protagonista es uno, es usted mismo.

La suerte se va alternando…y “el que no juega no gana”, divertite con lo que digo, y emocionate con tu jugada amigo. Son tantos detalles a tener en cuenta, al valorar todo eso que, al final sale como le sale el pan al panadero.

Fue una figura central del informativo dominical de Canal 12 durante tres décadas. ¿Cómo era preparar ese bloque de turf en una época donde la televisión era el punto central de encuentro de la familia uruguaya?

Tenía afinidad con la familia Scheck, y por 1977 fui a ver al Dr. Daniel Scheck. Y con el impulso le hice el planteo, le digo ¿Se podrá hacer un micro en Canal 12? Le falta algo al noticiero, le falta la quiniela…a mi me gustaría estar los viernes allí, con el informe de turf para sábado y domingo, y así llego a Canal 12 y me dejan, o me dejó la gente, o eso de las mediciones, hasta el 2008 que fue el momento exacto de dejar ésa actividad, porque 30 años no es casualidad. Estar en el último bloque del noticiero, y en el último bloque del Polideportivo. Que haciendo justicia nació a raíz del Flash que había en Telemundo, apadrinado por Raúl Fontaina. Los que cerrábamos ése micro éramos Pedro y el Favorito. La verdad profesionales fenómenos; y fenómenos de la vida. 

¿Siente que ese espacio en la TV ayudó a “profesionalizar” la imagen del turf ante un público que no era estrictamente “burrero”?

Modestamente, hoy considero que sí. El turf se ganó un espacio en la pantalla de televisión, y eso fue lo importante, para el televidente y para la actividad. Hoy veo a especialistas de turf, que hablan, los oigo, los sigo, pero no tienen la fuerza de incentivar a la gente a ir a las carreras; en fin son opiniones diferentes.

Después de 30 años en un mismo set, ¿qué es lo que más extraña de la adrenalina dominical en el informativo sobre turf?

Y bueno, extraño que me den todos los ganadores y los divididendos en 30 segundos. Claro, me van a contestar, estás antiguo, ahora tenés el celular,…pero antes las carreras las veía todas, sabés que siempre ganaba un 8? Y de ahí salió aquel latiguillo “y siempre gana un 8”, y pagó bien ése caballo!

El Favorito es la voz que miles de uruguayos esperan cada jornada para los sorteos de quiniela, tómbola, lotería y 5 de Oro. ¿Cómo manejás junto con tu equipo del “SHOW DE LA QUINIELA” la responsabilidad de trasmitir resultados que pueden mejorar la vida a algún apostador?

Y a otros amargarlos ¿no? de ahí el dicho popular…a éste lo putean más que a pizarrón de quiniela!! Ahí está la cosa, pero a la gente hay que incentivarla y también la oposición. El que juega quiere ganar, y los que bancan quieren ganar y todo no se puede; uno gana y el otro pierde, pero siempre hay desquite. Y algo que me decía la mamá Doña Argentina, ¿Qué será, en la tarde de hoy? Cuando vinieron los sorteos nocturnos, y se amplió el espectro de apostadores, incluso en las dos modalidades. Pero siempre escuchan a la voz de la suerte.

¿Qué significa para Ud formar parte de un ritual arraigado en la cultura popular uruguaya como es escuchar por radio y con su voz la trasmisión de los sorteos nocturnos a través de la radio e internet?

Y bueno, porque uno le ha dado un toque de seriedad, pero con risa; con alegría, para que la gente comparta un espacio divertido y serio a su vez. Fíjese que durante la trasmisión se intercalan algunos tangos, cuentos de Landriscina, algún verso de Abel Soria, y también al humorista Corona de Argentina, que mama mía! Te metía cada chiste que no sabías si ponerte colorado o cerrar la radio, pero era un personaje especial.

Ha pasado por radio, diarios, revistas y TV. Si tuviera que elegir el formato donde siente que se expresa con más libertad, ¿cuál sería?

Serían todos, porque soy el verdadero protagonista, el que siempre está aparte, te hablo de la realidad, soy el que la gente está esperando a ver que dice, a ver que escribió, a ver que datos dejó correr en forma solapada, o que número dijo para mañana, y eso me ganó. Le cuento una anécdota de cuando comenzó en 1985 La Tómbola. En el comienzo no cantaban números por los repetidos, entonces el extracto se reducía a 17 o 18 bolillas, y un día se me ocurre decir, los repetidos tienen que valer doble para la tómbola porque si no me están dando menos números. Recuerdo que Julio Zito se enojó conmigo, y más se enojó un día que se me ocurrió dar una tómbola, y al otro día, por los repetidos  vinieron como tabla! Y dijo Zito con picardía, si llegás a dar una tómbola de 7 números y sale, aparecés en una cuneta y nosotros con las valijas disparando para el avión. (Risas) ¿Quiere que le mienta? No, de ninguna manera. Al día de hoy les tengo advertido a los que trasmiten el sorteo, no vayan a dar una tómbola, 5 de Oro demos pero con precaución porque también al día siguiente esos 5 números lo van a jugar a la tómbola, y se puede complicar.

¿Qué otras pasiones ocupan el tiempo de Tuana hoy?

Le voy a decir todas, pero una de las que siempre me ocupó en el transcurso de las tareas, al final del trabajo, y con los años más, fue el boliche. La idea era terminar, e ir a tomar una dos, o cuatro. Y lo demás compartir con mi madre, mi padre en aquellos años y ahora comparto mi tiempo con la familia, pero terminaba la quiniela, y caminaba hasta el Bar de los amigos, El Imperial, me esperaban con el vaso servido. En invierno adentro, en verano afuera.

Una vida siendo “El Favorito”, ¿Cómo le gustaría que el público recordara su huella en los medios del país?

Me van a recordar como uno más, “el tiempo todo lo borra”. Pero, van a tener que borrarme con una goma bien grande. Aunque creo que no será tan así, la gente desde hace años me cuida y me quiere.

Si tuviera que elegir un solo momento de su carrera como el más gratificante, ¿cuál sería?

Algo inolvidable fue la trasmisión del Ramírez que se corona Chapulín con la monta de Pablo Falero por 1987. Y por dos acontecimientos, por el relato que no sé si lo trasmití con mi boca o la voz de Dios, y porque fue el primer Ramírez que ganó Pablo Falero, la gente me dice ése relato es un poema, una pintura, cierro los ojos y me parece ver la carrera de vuelta, me lo han confirmado varios colegas, y me complace ver muchas veces cuando se acuerdan del primer Ramírez ganado por Falero y decir mirá así lo trasmitía Tuana en vivo el triunfo de Chapulín.

Después de una vida analizando “favoritos” en la pista, y cantando números del bolillero; ¿siente que Usted termina siendo “la mejor fija” de la audiencia?

Sí, lo debe haber sido durante el camino. Ahora está el streaming, la TV, pero sigo creyendo que la gente confiaba en mí, seguían mis pronósticos, los datos que tenía, o los números atrasados que recordaba a veces en la estadística de la quiniela.                                                                                                                              

Favorito, me recibió gratamente en su casa, y pudimos conocer al hombre detrás de la voz y compartir esa pasión que, sigue sonando tan intacta como el primer día.

Le comento que el cuestionario me gustó, y espero que a los lectores también, porque ellos son los verdaderos fiscales.

Al terminar, queda en el aire esa cadencia inconfundible de quien ha hecho de la palabra su oficio y del azar su compañía constante. Y nos queda la grata sensación de que, más allá de la suerte o los resultados, el verdadero premio ha sido escucharlo. Porque en un mundo de ruidos pasajeros, voces como la suya son las que terminan haciendo historia en los medios  uruguayos.

FICHA TECNICA:

  • Un caballo que considere fuera de serie: Invasor.
  • Un número preferido: el 25, y el 325.
  • Una radio que considera su casa: Todas, porque todas llegan a sus oyentes.
  • Un juego de azar preferido: Las carreras de caballos, la quiniela, y la ruleta, porque no?
  • Un Jockey destacado: Wilmar Sanguinetti, Báez, Jorge Ricardo “El brasilero”, y Falero.
  • Usted dice, “el que no juega no gana”: Cierto, pero tampoco tiene ilusión, ni esperanza ni expectativa.
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