Existe una larga historia de medios de comunicación en nuestro
país que fueron fundados o vinculados con grupos de izquierda.
Emulando a Lenin con su “Iskra” muchas organizaciones veían a los
medios como una forma de generar conciencia y reclutar adeptos.
En general fracasaron, eran más aburridos que chupar un clavo.
Nunca optaban por la profesionalización, se apostó a la militancia.
Los cuadros políticos creían que manejar y administrar un medio de
comunicación, era casi lo mismo que una comisión de propaganda.
Siempre se despreció la parte comercial, eso algo era de empresas
capitalistas, y como era esperable, se terminaron yendo al bombo.
Salvo algún caso como Marcha, que se mantuvo por su venta
durante décadas y por colaboradores voluntarios hasta la clausura.
Luego hubo muchísimas experiencias gráficas y radiales que más
tarde o más temprano no lograron sobrevivir por falta de recursos.
Resulta paradójico que el Frente Amplio nunca pudo crear un medio
de comunicación propio, no lograron nunca llegar a un consenso.
Existieron y existen medios que se pusieron el cartel de izquierda,
porque resultaba rentable: público cautivo, pauta oficial y chantaje.
No fueron pocos los conflictos con trabajadores y sindicatos, pasó
en CX30, La República, La Hora entre otros y ahora pasa en M24.
Los tupas obtuvieron un gran éxito con Mate Amargo y la CX44 bajo
la dirección de Edmundo Canalda, que le marcó una impronta plural
y tras su renuncia se convirtieron en medios partidarios y sectarios.
El proyecto de M24, impulsado fundamentalmente por Bonomi, que
creía saber de comunicación, nunca logró despegar del todo a
pesar de que la audición de Mujica, Hablando al Sur, la popularizó.
Bonomi también había pergeñado un semanario partidario: El
CambioUY y tuvo una vida muy efímera, duró apenas seis meses.
La cuestión es que hoy la principal fuerza de izquierda del país
decidió vender esa radio por deficitaria, está en todo su derecho.
Pero resulta inadmisible la manera que actúa con respecto a sus
trabajadores, en UKG y Yasaki dijeron: ¿che, no será mucho?
No vale hacerse el oso y apuntar a los testaferros, los compas del
MPP tienen que dar la cara y asumir la responsabilidad que tienen.
No se olviden que son la barra de la fuerza que el Pepe construyó.
Alfredo García






