Hace dieciséis años ya que Victoria Vera irrumpía, como dramaturga, en los escenarios montevideanos con la obra Las actices. Y ya aquel primer espectáculo, dirigido por Diego Minetti, contenía algunos de los tópicos que serán recurrentes en su trabajo. Las actices, estrenada en El Galpón, reunía a cuatro actrices jóvenes transitando esa etapa inestable de la vida entre la adolescencia y la adultez. Estudiantes o egresadas de actuación, las “actices” hacían referencia al mundo teatral montevideano, pero principalmente se cuestionaban sobre sí mismas en la etapa de la vida que transitaban. Así, de forma natural y divertida, Vera elaboraba un texto con fuerte impronta generacional, en el que una de las preguntas clave era “¿Por qué las mujeres nos cuestionamos tanto?”
La dramaturga era cercana generacionalmente a los personajes que construía, pero el espectáculo no era autobiográfico, sino que multiplicaba posibles respuestas a esa pregunta clave. Este ángulo fue retomando por Vera en El amor que nos tenemos, estrenado en 2022 en La Escena bajo dirección de Elaine Lacey. El amor que nos tenemos transcurría en dos momentos bien diferenciados de la vida de las dos protagonistas. Primero en la adolescencia, cuando se reunían por última vez en la Montevideo de 1995 porque una emigraba a Francia. Y luego cuando se reencontraban veinte años después, ya siendo mujeres. Ese segundo momento dejaba entrever la manera en que el desencanto respecto a las expectativas adolescentes había horadado en el interior de los personajes. Es interesante descubrir que la etapa que transitaban los personajes de La actices es la que une los dos momentos que habitan los de El amor que nos tenemos.
Si uno le pregunta a Vera por su biografía seguro incluirá que nació en Montevideo en 1982, que es abogada, actriz y dramaturga, añadiendo especializaciones y lugares de formación. Pero sin dudar agregará, como aparece en el programa de mano de Música de regreso a casa, que es madre “en proceso de formación permanente”. Y la maternidad fue el eje que vertebró el espectáculo estrenado hace dos años en la Delmira Agustini del Solís titulado Cómo llorar en una casa llena de niños. Aquel espectáculo tenía varias particularidades. En primer lugar fue la primera vez que dirigió un texto suyo. Y en segundo lugar la propia experiencia como madres de Vera y de la actriz Carolina Piñeyro nutrieron al espectáculo. Nuevamente, no es que lo que sucede en la obra refleje directamente una biografía particular, pero sí se nutre de experiencias del equipo que la construye.
Parece claro que Vera es una dramaturga con sobrados méritos para trabajar con la Comedia Nacional, pero por alguna razón su nombre no había aparecido como una propuesta obvia hasta el momento. Consultado el director Artístico de la Comedia, José Miguel Onaindia, señala: “En mi proyecto de dirección propuse programar en cada temporada a dramaturgos y directores que no hubieran trabajado nunca en la Comedia. Siempre estoy atento al surgimiento de nuevos valores en las artes como gozador de ellas y máxime como gestor. En el caso específico de Victoria Vera me interesó su originalidad en el abordaje de temas vinculados a la mujer, su formación jurídica, la cordialidad de su trato. También que su nombre no estuviera en el círculo más iluminado de los talentos nuevos”.
Vera se enteró de la posibilidad de trabajar con la Comedia a fines del 2024, cuando ya estaba trabajando en el texto de Música de regreso a casa. Finalmente este año cuadró la posibilidad de trabajarlo con el elenco y destaca la empatía del equipo de la Comedia para darle la posibilidad de desarrollar su trabajo. La actriz también contó con la asistencia de Carolina Piñeyro (la actriz de Cómo llorar en una casa llena de niños) y de Valeria de Souza (integrante de los elencos de Las actices y El amor que nos tenemos) en la dirección del espectáculo.
Una de las primeras escenas de Música de regreso a casa bien podría integrar Cómo llorar en una casa llena de niños. La protagonista sale antes de su trabajo y corre para llegar a un acto de la escuela de sus hijos. Pero luego veremos a “Ella” ubicada fundamentalmente al volante de su automóvil, conduciendo “de regreso a casa”. No estamos exactamente ante una road movie teatral, pero parece claro que la situación colabora para que Vera nos vuelva a poner ante un personaje “en tránsito”. Ya no en tránsito de la adolescencia a la adultez, pero sí en tránsito hacia otra etapa de la vida, otra etapa que plantea nuevos desafíos, interrogantes, y cambios hormonales.
Vera construye un espectáculo que de alguna manera hace un puente entre la mujer madura y la adolescencia. Y para hacer este puente convoca una serie de personajes que tienen que ver, nuevamente, con la generación a la que pertenece. Shakira es contemporánea de “Ella”, y por eso cuando el personaje habla de la “mejor época” de la cantante colombiana no deja de hablar, de forma implícita, de sí misma. Y de allí todas las divertidas contradicciones que Vera explota de su personaje. Más difícil de interpretar para otras generaciones será la aparición de Dylan (personaje de la serie televisiva Beverly Hills) como una suerte de amor imposible de la protagonista. Lo cierto es que estamos ante otra obra de la dramaturga en la que una etapa de la vida de las mujeres es representada en el escenario por una situación singular, reconocible generacionalmente, pero que trasciende ampliamente el caso puntual. Vienen en “auxilio” de la protagonista una serie de personajes que colaboran en definir la situación a partir de diversos contrastes (familiares, generacionales, profesionales) y que contribuyen también a elaborar el humor que sostiene al espectáculo, un tipo de humor inteligente, a veces sutil, que también es característico de Victoria Vera.
Música de regreso a casa es también una invitación a disfrutar de una gran actuación de Soledad Gilmet, actriz cercana generacionalmente a la dramaturga y que transmite con gran efectividad la potente inestabilidad de su personaje. Una de esas actuaciones que invitan al teatro por sí mismas.
Música de regreso a casa, de Victoria Vera. Con Soledad Gilmet, Andrés Papaleo, Jimena Pérez, Leandro Núñez, Elina Marighetti, Juan Antonio Saraví, Fernando Vannet y Elizabeth Vignoli. Fotografía: Fotiche
Funciones: miércoles a las 18:00, jueves, viernes y sábados a las 20:00, domingos a las 17:00. Sala Verdi.


