En su última muestra “Abstracto cercano” el Artista Plástico Gustavo Talento dice sobre su obra: “(…) Aunque construidas en clave abstracta, las obras generan cercanía a través de la memoria que la madera transmite; lo cotidiano y lo afectivo se hacen presentes en el acto de contemplar. Trabajo con maderas recuperadas, fragmentos que alguna vez fueron parte de objetos, construcciones o espacios, y que conservan en su superficie las huellas de su historia. Lejos de borrar esas marcas, las convierto en materia de diálogo, decidiendo cuándo intervenirlas con color, cortes o ensamblajes y cuándo permitir que se muestren en su estado natural de encontrado.”
Gustavo Talento (¿?, 1968). En su biografía se destaca la importancia de los elementos naturales como medios de expresión desde temprana edad. Al respecto dice: “Los ambientes playeros dejaron una fuerte marca en mí, en especial Punta Piedras y Lagomar, lugares distantes y diferentes donde se respiraba libertad y felicidad. Lugares donde encontraba las herramientas y materiales necesarios para crear y también a los referentes familiares, constructores y creativos que desde la nada transformaban elementos en formas e imágenes.” Si bien se formó en Administración de Empresas, área en la que se desempeñó por más de 25 años, en el año 2012 se dio un quiebre cuándo, según sus palabras, comenzó a sentir que estaba logrando “formas con una armonía estética merecedora de ser mostrada fuera de las paredes de mi casa, y en 2022, decidí dedicarme por entero a crear formas.” El 2012 también fue el año en el que comenzó a participar en muestras colectivas. En 2020 con la obra “1920” obtuvo el Primer Premio del Concurso de Artes Visuales (Categoría Pintura Tradicional) en conmemoración de los 100 años del Sindicato Médico del Uruguay. Talento dice que, en su taller, las maderas encontradas “(…) comienzan un nuevo recorrido. A estas intervenciones se suman el collage con papeles y cartones también cargados de historias, que aportan capas, ritmos y texturas adicionales, y en ocasiones el uso de alambres, que conectan, tensan o irrumpen en el espacio, ampliando el universo matérico y expresivo de cada obra.” Al igual que otros artistas que siguen la tradición torregarciana, Gustavo logra moverse con gran solvencia técnica en el mundo de la abstracción, al tiempo de que su obra es una invitación a reconectarnos con la naturaleza. Cómo expresara el galerista Guillermo de Osma en el año 2000: “Las construcciones en madera de Joaquín Torres-García son más modernas que sus pinturas”. Según de Osma, el fundador del universalismo constructivo aplicó a las construcciones en madera una mayor libertad y sensibilidad moderna, que al cabo de dos o tres años apareció en sus lienzos. Las obras en madera aparecieron de forma continuada en su trabajo, ya desde la primera década del siglo. Es Torres García quien rescata la madera del lugar utilitario y se vale de ella para fabricar sus juguetes transformables o para la creación de obras que, pese al volumen propio del material, se mantienen en la bidimensión. Es en el TTG en el que surgirán las maderas pintadas de Augusto Torres, Francisco Matto, Manuel Pailós y Elsa Andrada por nombrar a algunos exponentes. El óleo aplicado sobre la rusticidad de la madera aportaba con deliberación un acento primitivo a estas obras. Por otro lado, Wifredo Díaz Valdéz elije desarmar y reelaborar la materia que ya fue manufacturada dando nueva vida a objetos usados encontrados por ahí. Casi siempre madera que antes fue hecha objeto y tuvo una función establecida.
“azul” (Gustavo Talento – 2024)







