Nuevo libro de Rodrigo Camaño sobre el cantor Marcos Velásquez
“Hoy muchos cosechan palmas/ evocando tu memoria./ ¡Buitres hambrientos de gloria/ que comercian con el alma!/ Esos que turban tu calma/ y se llaman payadores” (Póstumas a Pepo, del cantor Nicolás Basso)
José Mayuri “Pepo” fue un cantor muy popular en la Montevideo de principios del siglo XX, un cantor que, al no dejar grabaciones, solo vivía en los recuerdos de quienes lo escuchaban cantar. Uno de quienes mantuvo su memoria fue otro cantor, Nicolás Basso, el Ciego, quien allá por los años sesenta aún cantaba en la Feria de Tristán Narvaja versos como las Póstumas a Pepo con las que comienza esta nota. Basso compuso esa “Póstuma” al momento de la muerte de Mayuri (en 1924), quien “se fue sin dejar nada” y cayó en el olvido. Esto compartía el propio Basso a Marcos Velásquez en una entrevista publicada en El Popular en 1966. Triste ironía, Velásquez recogió estas palabras poco antes de que el mismo Basso sufriera una parálisis que lo dejara postrado en una cama, casi sin recursos para sobrevivir. Olvidado como Pepo, Velásquez le dedicaba a Basso las siguientes palabras: “Setenta años de edad y cincuenta y pico de canto (…) Milongas, cifras y, fundamentalmente, estilos encontraron en él a uno de sus más grandes y auténticos difusores (…) nuestro querido Ciego Basso, es una reliquia nacional. Y es ahora, en esta etapa triste de su vida, uno de los tantos hombres a los que se ha pagado su profundo amor por las cosas de la patria con el olvido más injusto y despiadado”.
El texto de Velásquez, como los versos iniciales y las referencias a Pepo y al Ciego Basso, pertenecen al libro de Rodrigo Camaño Marcos Velásquez: Panorama del folclore musical uruguayo (Párrafo Sur, 2022). Ese fue el segundo trabajo en forma de libro que Camaño dedicara a Velásquez, un cantor conocido muchas veces por versiones que otros hicieron de sus canciones, como el caso de Nuestro camino, popularizada por Los Olimareños. Pero Velásquez, además de un prolífico cantor y compositor, fue un estudioso de las formas musicales tradicionales locales, y del folklore en general. Seguidor de los pasos de Lauro Ayestarán, se dedicó a registrar canciones y formas artísticas tradicionales en nuestro país, pero también en Chile, Perú o Francia, a donde lo llevó el exilio en los años setenta. El segundo libro de Camaño dedicado a Velásquez justamente se centra en este trabajo ensayístico y de investigación mediante el cual, además de esclarecer categorías e historiar la disciplina denominada Folklore, Velásquez rescata del olvido a un puñado de cantores y formas musicales que ya en los años sesenta parecían destinadas al olvido.
El cantor y su contexto
Pero como una maldición que se repite, el propio Velásquez, luego de haber dedicado su vida a investigar y difundir la música tradicional de nuestro país, fue cayendo en el olvido y terminó su vida sin el reconocimiento que su obra merecía y con dificultades económicas. “La falta de una vivienda siempre fue un problema- escribe Camaño-; residió en casa de amigos, como Aurora Rey, en el barrio de La Teja, o Ramón Rivadavia, en la Villa del Cerro, o en una pieza cedida en el Velódromo Municipal, o en los diferentes domicilios de Silvia Guzmán, o en casa de sus hermanos Jorge y María”. El recorrido por la vida de Velásquez, desde la niñez, pasando por su vida en el exterior-incluyendo cárcel en Chile y exilio en Francia-, hasta su vuelta a nuestro país en 1987, forman parte del primer libro de Camaño: Marcos Velásquez. Cantor Criollo, editado por Perro Andaluz en 2019. Las razones para escribir sobre el cantor las explica el autor en la introducción del libro: “Porque la memoria se protege y se proyecta día a día, y la música es un elemento fundamental en la construcción de identidad (…) El legado de los artistas se puede salvaguardar de muchas maneras, pero, en la mayoría de los casos, se lo aísla, dejándolo en un total abandono, perdido en un museo o encajonado en un archivo. Uno de los objetivos de este trabajo es procurar una aproximación a la figura de este poeta y cantor, incursionar en su interés e investigación sobre nuestra música, el humor y la fábula”.
Rodrigo Camaño nació en 1989, dos años después de que Velásquez volviera de su exilio. Es profesor de música, director de coros, músico e investigador, y parece ser un fiel continuador de esa generación que a la vez que componía reflexionaba sobre la música tradicional y sobre la función de la canción popular. Y por eso mismo su trabajo ubica a su autor, investiga e interpreta sus intereses en el contexto histórico y social al que perteneció. Ese mismo contexto que casi no le prestó atención, más allá del reconocimiento inicial, a la vuelta del exilio.
Marcos Velásquez: Cantos para un pueblo en lucha
Por eso los trabajos de Camaño sobre Velásquez son mucho más que la recuperación de un músico. Leer los libros de Camaño le devuelve el alma a los cantores de principio de siglo XX que Velásquez admiraba, nos esclarece sobre el significado de categorías como “folklore” o “canción política”, y nos muestra lo relevante que fueron los músicos en la denuncia de la dictadura uruguaya en los años setenta y ochenta. Fue tan potente el primer libro de Camaño que logró que se abrieran archivos inesperados. Textos, grabaciones y fotografías le fueron acercadas al autor, quien se dedicó a estudiarlas y digitalizarlas para compartirlas en la página web cantorcriollo.com.uy primero, y en su segundo libro después. Este jueves 22 de mayo Camaño presenta su tercer libro: Marcos Velásquez. Cantos para un pueblo en lucha. En este tercer trabajo se recopilan afiches de algunas presentaciones de Velásquez en nuestro país, pero fundamentalmente de sus años europeos. Esta nueva entrega editorial es en papel satinado, lo que permite disfrutar de la calidad de afiches que en muchos casos, como los elaborados por Carlos Palleiro, tienen un valor artístico en sí mismos. Estos afiches, al decir Jorge Velázquez, hermano del cantor, “son como un grupo de niños que juegan con ternura, con picardía, con inocencia, escondiendo secretos e ignorando lo valiosos que serán cuando el paso del tiempo los reúna. Cuando se junten nuevamente para volver a jugar como lo hacen ahora en este libro de Rodrigo Camaño que los muestra con orgullo”. Cantos para un pueblo en lucha cuanta además con páginas que reúnen los textos y enlaces mediante código QR al disco Nuestro camino/Antología, que el sello Ayuí Tacuabé editara en 1996 y reeditara en CD en 2005.
Presentación del libro Marcos Velásquez: Cantos para un pueblo en lucha. Jueves 22 de mayo a las 19:00 en Sala Camacuá de AEBU. Entrada libre y gratuita.







