Mariví Ugolino: “Lo difícil es mantenerse fiel a los principios” por Alejandra Waltes

Hasta el 15 de agosto puede disfrutarse de la muestra “Libre albedrío” de la escultora Mariví Ugolino en el Espacio Cultural Edificio Artigas (Rincón 487, subsuelo). La exposición  curada por Roxana Pallotta puede visitarse de lunes a viernes, de 12 a 17 hs. “Esta muestra atraviesa la mayoría de las etapas de trabajo y experimentación a lo largo de la carrera artística de Mariví Ugolino. Una artista inquieta, que se animó a explorar y experimentar con materiales tan diversos como lo son sus creaciones. Desde la fundición en bronce, soldadura de bronce y otros metales, talla directa en piedra y madera, ensambles de maderas y otros materiales, terracota, yeso, hierro, etc. Mariví Ugolino se ha permitido a si misma explorar y jugar con todo lo que tenía a su alcance. No se privó de nada. Y esto es de agradecer ya que hoy nos permite disfrutar de una exhibición que es un despliegue de técnica y dominio de la escultura en todas sus formas y que tiene un gran impacto visual por ser tan diversa como rica en estética y calidad.” (Texto curatorial. “Libre albedrío”. Roxana Pallotta. 2025)

Mariví Ugolino (Salto, Uruguay, 1943- Atlántida, Canelones, Uruguay, 2024). En su infancia solía experimentar  y divertirse creando con distintos elementos naturales que tenía al alcance de la mano. El interés que demostró en la niñez por la escultura se fue afianzando a medida que recorría diferentes centros de enseñanza, primero la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República a la que siguió el Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes y la Escuela de Pedro Figari en 1975, donde obtiene el título de Escultora. Se formó en dibujo con el Artista Plástico Guillermo Fernández.  Cursó diferentes Seminarios para graduados en la Escuela Nacional de Bellas Artes, seminarios y cursos regulares en Industrias Culturales, Administración Cultural, y Gestión Cultural CLAEH. Si bien exploró el volumen en diferentes materiales, los metales fueron sus preferidos. “Una mujer que decidió dedicarse al arte, más específicamente a la escultura, una disciplina más asociada a lo masculino y que se atrevió a la soldadura industrial, a la fundición a la cera perdida, que realizaba ella misma. Mariví Ugolino rompió con los estereotipos de lo que se esperaba de la mujer en su tiempo y siguió fiel a esos principios a lo largo de toda su vida. (…) Creadora incansable, siempre volcó su corazón, su alma, sus alegrías y sus dolores a la hora de crear sus obras, su mirada del mundo de lo femenino y sus vivencias personales componen el puzle que conforma el enigma del arte.” (Texto curatorial. “Libre albedrío”. Roxana Pallotta. 2025). Desde la década del setenta comenzó a exponer en forma individual y colectiva. Fue docente y dirigió un taller situado en Parque Batlle durante 25 años, donde enseñó a soldar y tallar, instancia que fue muy disfrutable para Ugolino. También desarrolló obras en distintos edificios, encargándose de crear esculturas abstractas interiores o exteriores que embellecieron los espacios. Entre los reconocimientos recibidos se destacan:  Gran Premio, Salón del Bicentenario, Alianza Uruguay-EEUU (1976); el mismo año fue reconocida por AICA como la revelación del año; Primer Premio Escultura, Salón de Artes Plásticas, Canelones (1977); Primer Premio Dibujo; Primer Salón del Interior, Rocha (1979); Premio Intendencia Municipal de San José, Primer Salón departamental de San José (1980); Premio Adquisición XXXI Salón Municipal, Montevideo (1983); Premio Escultura XXV Reunión de la Asamblea de Gobernadores del BID, Punta del Este, Maldonado(en 1984); Primer Premio escultura, Segundo Salón de Escultura, Automóvil Club del Uruguay

(1985); Primer Premio, Concurso Monumento al Trabajador Rural, Intendencia Municipal de Salto, Uruguay (en 1987), Morosoli de Plata. Premio por su aporte a la cultura del país/Fundación Lolita Ruibal (2000). Como gestora cultural es importante destacar su papel como investigadora y asesora a la Dirección Nacional de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura y en la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación donde dirigió una Base de Datos de las Artes Visuales Uruguayas, finalizando en 1999. “(…) siempre me interesó y me siento muy orgullosa de ello, investigar, investigué muchísimo en el arte nacional, hice los inventarios de prácticamente todos los museos del interior del país, encontré obras de artistas increíbles que estaban arrumbadas y yo me siento realmente muy orgullosa de haber podido sacarlas a la luz y eso fue una parte muy importante de mi vida, e increíblemente lo sigo haciendo. Me interesa a nivel personal, y me parece que es algo muy importante, sobre todo en las mujeres.” (Mariví Ugolino.  museofigari.gub.uy). “Su obra está atravesada por la fidelidad a ciertos principios, los mismos que guiaron su vida y que le dieron forma a una serie que ella misma tituló “Lo difícil es mantenerse fiel a los principios”. En ese juego entre lo íntimo y lo universal, entre lo emocional y lo formal, Mariví construyó un lenguaje propio, donde lo femenino no es tema, sino punto de partida. (…). Es un tributo sencillo, pero potente, a una mujer que eligió el arte como forma de vida y lo vivió con intensidad. (“Mariví Ugolino: el arte como decisión”. Revista Dossier. Mario Cattivelli. 2025)

“Las Heridas se cierran” (Mariví Ugolino- 2014)

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