Este jueves se estrena en cines uruguayos La mujer de la fila, intenso drama protagonizado por Natalia Oreiro que la reúne con el director de Infancia clandestina, Benjamín Ávila. La película, basada en una historia real, sigue los intentos de una madre para sacar a su hijo de la cárcel luego de ser acusado de robo, encontrando una fuerte red de contención en otras mujeres cuya rutina consiste en ir a visitar a sus familiares en prisión. En esta oportunidad, pudimos conversar con Oreiro sobre este papel y la situación actual del cine argentino.
¿Cómo llegas al papel y qué te interesa del mismo?
Llegó por Benjamín, me mandó una charla TED, que es la charla de Andrea, y me pareció alucinante ella. Me acordaba, además, porque yo vivía muy cerca de donde fue el hecho por el que fue acusado su hijo, entonces me acuerdo haberlo escuchado. Y cuando la veo, me encuentro con una mujer arrolladora, con una energía increíble, entonces hablo con Benjamín y me dice ¿Querés hacer la película? Y le dije sí, porque empaticé como madre, empaticé con la situación, empaticé con esa mirada social que se le tiene de prejuicio a los familiares que tienen a alguien preso, sobre todo con la madre, esta mirada de ‘mala madre, algo hiciste mal’. Algo también que muestra la película es que no solamente están presos quienes cometen el delito, sino toda su familia, y la sociedad las culpa.
En realidad, no específicamente la temática, pero si vos me preguntás por qué me acerco a estas películas, yo creo que es la energía… Como que de alguna manera yo me acerco y ellas se acercan, ¿no? Ahí hay una transferencia que uno vibra, evidentemente, en un lugar social que no te hace mirar para otro lado y que sentís ‘quiero ponerme en la piel de este personaje, quiero colaborar para que se hable de esto, que se sepa de esto, que pueda modificar esa mirada de prejuicio que se le tiene’, darle voz y vida a ese tipo de personajes que muchas veces uno mira para el costado.
Y es también un desafío para vos, como actriz, ponerte la piel de alguien real y también de alguien que sufre una historia tan fuerte, ¿no?
Sí, en el caso de hacer a alguien real, uno trata siempre de que los personajes sean reales, pero cuando existen, si existen y viven, tengan la posibilidad de contarte en primera persona lo que tuvieron que atravesar. Es súper rico porque nosotros nos nutrimos de eso, los intérpretes. Lo que pasa es que a mí me gusta que, obviamente, ella es extraordinaria, es una mujer con una potencia extraordinaria, pero al mismo tiempo es una mujer común. Y eso me encanta, poder interpretar a una mujer como cualquier otra, porque está buenísimo hacer de Eva, está buenísimo hacer de Gilda, pero son personajes muy conocidos, muy grandes, que socialmente, popularmente son muy queridos. Acá es una mujer desconocida y eso me da la libertad también de amplificar una historia que le puede pasar a cualquiera, porque después Eva y Gilda son únicas. Pero acá es una madre común, cualquiera que piensa que esto no le va a pasar y le pasa.
Esta película entra también, sin quererlo, pero entra en medio de lo que es la polémica hoy por el cine argentino. Siendo una actriz de enorme llegada popular, ¿qué opinás de la situación que está pasando hoy?
Yo en lo personal creo que es un relato armado para distraer. En el sentido de que yo siempre abogo por la unidad, incluso en las diferencias. Nosotros que hacemos cine o que hacemos, no sé, arte, teatro, televisión, no tiene sentido ponernos de un lado o del otro. Porque en definitiva todos queremos lo mismo, queremos que se hagan más películas, queremos contar más historias. Entonces creo que es más algo que se quiere o que se quiso, pero que también se cae. Porque todas las cosas, cuando no tienen un anclaje profundo, terminan por caer.
Yo soy una actriz re popular, imaginate, empecé haciendo televisión, hice Campamento con mamá, ahora hago esta película, este año filme otras cosas, y en ese sentido creo que hay que hacer y hay que festejar que exista la diversidad y la pluralidad de voces y de proyectos y colaborar para que cada vez más personas tengan esa llegada. Porque al final del día la mayoría de los que trabajamos siempre somos los mismos.
¿Y por qué sentís que el cine está siendo el objetivo de ese ataque?
No es que quiera corregirte, pero nosotros porque nos dedicamos a esto, entonces lo vemos desde nuestra perspectiva. Pero por ahí sí nos corremos de lo actoral y te fijás, en realidad son momentos de mucha crisis, no solo en este lado del mundo. Hay muchas instituciones que están siendo vulneradas en sus derechos, hay mucha dificultad. Entonces si vos fueras médico y te pararas al lado de los médicos, entonces tu temática sería la problemática que atraviesa el sistema de salud público, el Garrahan. Si fueras maestro te pasaría desde el sistema educativo y así a todos nos toca. Nosotros, porque vos te dedicas a escribir y yo me dedico a actuar, entonces claro, en un punto nos terminamos encontrando en lo que nos pasa. En realidad no podemos ser ajenos a lo que pasa en el macro.


