Una vez más llegamos al último número de Voces del año.
¿Qué balance hacer de lo que hicimos cada jueves?
No sé ustedes, pero nosotros conocimos gente increíble.
Filósofos, comunicadores, publicistas, académicos,
empresarios, legisladores, sindicalistas, jóvenes y viejos.
Abrimos las páginas a nuevos escribas de cualquier pelo.
Apostamos a modernizar la presencia en redes sociales.
Lanzamos las suscripciones digitales y venimos fracasando
duro y parejo, será por aquello de: “arriba un rayo” o la vieja
máxima “Huidobriana” de que a los compañeros le podés
pedir la vida, pero no le pidas prestados cincuenta mangos.
No importa, el optimismo sigue firme, vivito y coleando.
Seguiremos yendo contra corriente de la agenda mediática.
Vamos a encarar temas con diversas opiniones, intentando
profundizar, escapándonos de la banalidad imperante.
Continuaremos con las kilométricas entrevistas, seña de
identidad que nos caracteriza, con bichos raros o
personas conocidas, pero saliendo de los lugares comunes.
Intentaremos generar debate, la lucha de ideas es
imprescindible para fortalecer una sociedad democrática.
Cuando corresponda daremos palo, a diestra y siniestra,
porque la crítica bien intencionada, creemos que es clave.
No vamos a caer en la fácil tentación de generar grieta.
Nos rechinan las corporaciones, las tribus y los fanatismos.
Defenderemos el pluralismo como hasta ahora, muy poco
nos importan los intentos de cancelación de unos y otros.
En un momento en que los medios de prensa tambalean
o desaparecen, seguiremos aguantando el mostrador.
Ahora, que quede claro, solo es posible mantener VOCES
por el esfuerzo voluntario de un montón de gente, sin ellos,
haría rato que este pasquín, sería solo un lindo recuerdo.
Creemos en este proyecto, peleador e irreverente, que no
oculta sus posturas, pero que no se casa con nadie.
Vamos por un 2026 polémico y en cambio permanente.
Seguiremos intentando aportar para construir ciudadanía.
¡Arriba los que escriben! Volvemos en febrero.
Alfredo García






