40% de caída en la pesca, 4000 empleos perdidos
Una audiencia pública para autorización ambiental de estudios sísmicos en aguas oceánicas uruguayas tuvo lugar el 19 de mayo pasado en Montevideo. Participaron representantes de la empresa adjudicataria CGG-Viridien, del Ministerio de Ambiente (MA) y de ANCAP. Pese a que el anuncio de prospección marina motivó el envío de 1670 comentarios al MA, el evento tuvo escasa difusión y el link para participación en línea se comunicó sobre la hora. De todas formas, acudieron y expresaron sus preocupaciones numerosas organizaciones. Se trata de la segunda audiencia sobre el tema realizada en el año: en febrero se hizo otra con una empresa similar (PGS-TGS).
La “adquisición sísmica de datos” se inscribe en los planes de ANCAP, que cedió a empresas de exploración-explotación (CGG, Shell, YPF y APA) distintas áreas del mar uruguayo, en total 100.500 km², con miras a una eventual explotación petrolera. El procedimiento consiste en la realización de disparos desde un barco con una fuente de aire comprimido. Al encontrar las capas rocosas, las ondas sonoras vuelven y son captadas por sensores desplegados en abanico. Cada pasada del buque y su equipo implica 10 km de ancho, con un área de exclusión móvil de 160 km², hasta 120 km de la costa.
En la audiencia, la representante de CGG comparó la prospección sísmica con el ultrasonido médico. La evaluación ambiental, presentada por una consultora (no por personal del MA), mostró imágenes indicando sitios destacados para la conservación, áreas de pesca comercial, cables submarinos, rutas de navegación y medidas de mitigación.
Por razones científicas, ambientales y económicas, todas las organizaciones y personas asistentes se manifestaron contra la sísmica y las petroleras: Asamblea Mar Libre de Petroleras (representando a más de 50 organizaciones), Costa Viva, Socobioma, Navegar contra corriente, Cámara de Armadores de Buques de Pesca de Uruguay, Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay, vecinas y vecinos de las comunidades costeras.
Uruguay ya conoce los estudios sísmicos. Consisten en disparos de aire comprimido de 215-230 decibeles, el doble del volumen de una motosierra o de la sirena de una ambulancia. En Montevideo se consideran molesto un ruido superior a 45 dB en horas diurnas. Con un alcance de 180 km de distancia, los disparos sísmicos se repiten cada pocos segundos, día y noche. En esta oportunidad está planteado hacerlo durante meses, hasta 5 años, entre distintas empresas.
La prospección de 2012 a 2014, según Ricardo Piñeiro (Cámara de Armadores de Buques de Pesca de Uruguay), redujo la pesca un 40%, lo cual generó una crisis importante en la industria pesquera. Se necesitan al menos cuatro años para que las poblaciones de corvina o merluza se restablezcan, dijo. “Si esta actividad continúa, será el final de la pesca”, concluyó Piñeiro.
Alejandro Butler, en nombre de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay, manifestó que hace 15 años aproximadamente la flota pesquera uruguaya era 120-150 barcos y ocupaba 7000 personas. Hoy hay 50 y pocos barcos y 3000 trabajadores en la cadena productiva. Uruguay llegó a exportar 200 millones de dólares al año. La apuesta de la industria pesquera es a crecer manteniendo la sustentabilidad para no quedarse todos sin trabajo. A partir de una riqueza que ya sabemos que está.
Las organizaciones ambientalistas hablaron de la oportunidad que tiene Uruguay de reconocer al océano como sistema vivo y de proteger áreas prioritarias para la conservación. Llamaron a considerar la fauna marina, ecosistemas y comunidades humanas que dependen del mar como sujetos de derechos, no como meros espacios sujetos a la explotación.
Señalaron el sufrimiento en la vida marina por la invasión sonora, la afectación por los disparos del plancton, cetáceos que se comunican a través de ondas sonoras, mamíferos, algas, pingüinos, cangrejos, mejillones, peces. El estrés ecológico combinado tiene efectos acumulativos sobre la biodiversidad, y genera impactos que no pueden ser mitigados.
Florencia Villafán, de Solymar, presentó un mapa geológico de la región platense, y alertó sobre el riesgo de provocar terremotos. Consultada por Voces al respecto, la doctora en Geología Leda Sánchez sostuvo que la literatura científica internacional no ha reportado evidencia directa de que estos disparos hayan provocado sismos tectónicos de magnitud. De todas formas, como el margen continental uruguayo presenta fallas activas y sedimentos poco consolidados en el talud, considera que las ondas sónicas podrían debilitar progresivamente las estructuras sedimentarias. De modo que los disparos podrían actuar como desencadenante de deslizamientos submarinos y movimientos de aguas asociados.
Ni el MA, ni la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), ni la Universidad de la República, cuentan con un buque de investigación oceanográfica, y el adquirido por la Armada en 2024 es inoperante por defectuoso. O sea que para el control de la mitigación habría que depender de empresas contratadas, como se hizo con el estudio de impacto ambiental.
Las medidas de compensación a las partes perjudicadas no están definidas, ni serían medibles o creíbles dada la complejidad de los sistemas ecológicos y económicos en juego, y la cantidad y diversidad de sujetos afectados.
Muchos problemas sin solución para aprobar una autorización ambiental, ¿no?

