El cantante Carlos García es uruguayo y está radicado hace más de 20 años en Gran Canaria, España. Acaba de lanzar la canción “Nacidos para ganar”, que fusiona tango, candombe, merengue centroamericano y samba “como forma de acercarse un poco a sus raíces charrúas a través de la música”.
Carlos García es escritor, cantante y compositor. Integró varios grupos de música tropical como Sonora Palacios y Monterrojo. En España siempre estuvo ligado a la música cantando diferentes géneros. Después de muchos años escribiendo, este año lanzó “Nacidos para ganar”, canción que fusiona tango, candombe, merengue centroamericano y samba,
La letra tiene un contenido motivacional y la melodía mucha energía (comentarios basados en personas que ya la escucharon). Una docente la adoptó como canción para trabajar en la escuela tanto en música como en actividades pedagógicas analizando la letra porque en años donde el fútbol cobra protagonismo realizan muchas actividades relacionadas a esta disciplina (hoy son tres maestras que confirman que la suman). Algunas escuelitas de fútbol se sumaron al mensaje de la canción y compartieron el video en sus redes el mismo día del lanzamiento como forma de apoyo al mensaje para nuestros niños.
¿Que balance artístico haces de estos 20 años fuera del país?
En estos 20 años en las Islas Canarias he seguido con la música, cantando en hoteles y formando un grupo de pop ópera con canciones versionadas de Il divo, en el cual era el productor, y dirigiendo una puesta en escena en la cual era el director ejecutivo hasta el covid. Producía y dirigía espectáculos para los hoteles de la isla como músicos, solistas, grupos, y también ejercí como manager de grupos de baile, danza y fusiones artísticas, todo relacionado con el espectáculo en los hoteles turísticos.
¿Cuáles son los hechos musicales que destacarías de tu recorrido musical?
Pienso que con amor y dedicación nada es imposible, tanto así que me atreví a interpretar tanto el pop ópera como Il divo, rock and roll y hasta me atreví a tributar a Bruno Mars. En verdad he aprendido de cada experiencia, sacando mucho provecho de cada actuación e interpretación y también de los innumerables artistas con los que he compartido escenario. Pero también en cierto que mi recorrido más largo fue con Monterrojo ya que viajamos por todo América, compartiendo alegría, cantando muchas de las canciones en las que compartía autoría, como también compartía autoría en canciones del grupo Chocolate.
A pesar de la distancia, ¿seguís lo que sucede con la música uruguaya?
Actualmente no mucho ya que han cambiado mucho las generaciones, ya desde hace tiempo no estoy muy al tanto, pero tengo contacto con mis compañeros del grupo y sé que ellos siguen haciendo versiones de los temas que tocábamos en ese entonces.
¿Cómo nace la idea de esta canción?
Desde pequeñ, cuando me introduje en la música , mi pasión además de cantar era escribir canciones y componer para otros artistas. Un día, escribiendo sobre la vida de mi tío Pintos Saldaña, se me ocurrió hacerle una historia, y un día me llama y me dice “¿por qué no haces una canción que se viene el Mundial?”. Yo ni sabía que se venía el Mundial porque no soy muy fanático del fútbol, entonces a partir de esa historia se me ocurrió hacer una letra generalizada, imaginándome a todos esos niños que como mi tío comenzaron su carrera en canchas de tierra ( él comenzó en Artigas) y pensando en muchos de los jugadores de Uruguay y del mundo que empezaron así y tuvieron o no oportunidades después para cumplir su sueño. Esta canción es una forma de homenajearlos, una forma de hacerles llegar a todos los que sueñan que nada es imposible, que con mucho amor, dedicación, trabajo duro y constancia todos pueden llegar.
¿Cómo te sentiste cuando una docente la usó para sus actividades educativas?
La verdad que me llenó de alegría y emoción, que una maestra haya visto el valor motivacional que tiene la letra, que haya elegido trabajar esta canción para tratar valores, trabajo en equipo, caer y levantarse es muy enriquecedor porque mi fin es ése, que el mensaje llegue a esos niños que se despiertan todos los días con un sueño, con la ilusión de lograr algo en su vida. Y que a veces lo ven inalcanzable, para que luchen y sigan con su sueño y no se rindan. Por eso le llamamos “el himno de los que nunca se rinden”.
¿Cómo fue grabar el video?
¿Viste cuando soñas algo y eso se hace realidad? Bueno esto es exactamente lo que pasó gracias a que conté con tremendos profesionales a cargo, principalmente Nicolás Lucotti que me grabó el candombe, realizador e integrante de una productora muy importante en Canarias llamada “Las hormigas negras” cuyo director ejecutivo es Mario Blanco. Ellos lo hicieron posible. El rodaje fue muy emocionante porque participaron mis hijos, hijos de mis amigos, colegios de fútbol, escuelas de baile, se armó un grupo humano muy bonito y lleno de ilusión que hicieron que la canción sea parte de ellos también. Muchas personas que sin nada a cambio dieron lo mejor de sí para que este proyecto sea único, para que marque un antes y un después en esas caritas llenas de felicidad y esto pasó porque todos creyeron, compartieron y apoyaron el mensaje. Mi sueño es que todos los niños que están mirando, escuchando o soñando, se sientan también parte de este proyecto.
¿Qué se viene de aquí en más?
A partir de este tema, se me ocurrió tratar de llegar a las personas pero de una forma diferente, identificando a nuestro país en la parte musical y nada mejor que hacerlo con el candombe, género que nos identifica, pero también fusionarlo con otros ritmos latinoamericanos como el merengue centroamericano, el tango y samba de Brasil, que unidos hacen una fusión única y esto es lo que proyecto de aquí en más. Doce temas en un álbum que mantendrá estos géneros fusionados, siempre con la raíz del candombe para llevar nuestra música y cultura a lo más alto en la escala musical.


