“Soy batllista desde que estudié a Batlle y Ordóñez en el liceo”

Juan Martín Jorge Canadell viene de una familia frenteamplista por lado paterno y colorada por el lado materno. Estudió periodismo, es docente, escribano, abogado y padre de dos hijos. En un momento comenzó a estudiar para ser profesor de derecho y esa una deuda personal que promete, en algún momento, retomar. Es colorado, batllista y diputado. 

Por Matías Rótulo

¿Y vos quién sos?

Juan Martín Jorge Canadell. Canadell es mi segundo apellido y siempre lo tengo que usar porque el “Jorge”, mi primer apellido, ha generado confusiones. Tengo 44 años, soy casado, con dos hijos chicos, hermano mayor de cuatro varones. De mi familia queda mi mamá, mis hermanos, tíos y primos. Se nos fue toda una generación de papás y abuelos, así que me toca, de alguna manera, ser el hermano mayor y uno de los primos mayores. 

¿De qué barrio sos? 

Carrasco. Nacido en Cooper esquina de Berenguer. Siempre me quedé en la zona de Carrasco Norte, Cooper, Portones de Carrasco, Carrasco Sur, siempre en esas manzanas, nunca he salido de ahí. Mis abuelos maternos vivían también ahí, viviendo una vida de barrio que ya casi no existe porque teníamos las casas sin portones, sin rejas, salíamos a andar en bicicleta  y  jugar a la pelota. Te ibas sin celular, sin nada, a lo de los amigos,  a andar en bicicleta, pero ese barrio se acabó, ahora es un barrio encerrado en rejas. 

¿Por qué sos político? 

Lo mismo le pregunto a los periodistas ¿por qué son periodistas? o a los docentes ¿por qué son docentes? Y también a mí mismo ¿por qué soy abogado? o ¿por qué soy escribano? Yo tengo la doble profesión. La respuesta es muy simple, es un tema de vocación pura, aunque a veces la pases mal. Veo la vida del periodista, la del docente, la del abogado que no es nada fácil tampoco, desde lo económico y desde lo social. Y la vida política también, es una disciplina en la que a veces encuentro coincidencias con todo esto que te estoy diciendo. Encuentro injusticias en la abogacía, en la política, en la docencia, en el periodismo. Supongo que pasan un sinfín de disciplinas más, pero estas son en las que yo me muevo siempre y encuentro un punto en común, que es la injusticia, buscando la  justicia y tratar de encontrar la verdad, haciendo las cosas bien. Mi familia me pregunta  por qué sigo metiéndome en este tipo de cosas y pienso que cuando de noche mirás el informativo, hay cosas con las que no puedo quedarme quieto, viéndolas sin hacer algo activamente para tratar de cambiarlo. Ese es, humildemente, el grano de arena que uno pueda aportar.

¿Cuáles serían los  proyectos más importantes que tenés para este período? 

Es imposible saberlo. Lo que sí tengo claro es que tengo conocimiento de un sinfín de problemas de mi profesión, de mi ejercicio privado de la profesión. Como abogado, he encontrado muchos problemas que hoy los traigo para tratar de solucionar con la herramienta del proyecto de ley. Esa es una gran área de trabajo con la que vengo, tanto en lo legal como en lo notarial. Además, a mí me interesa mucho  el público consumidor y sus derechos. No quiero pasar estos cinco años sin tocar temas difíciles que están pendientes en nuestro país. Todavía no los he aterrizado, decantado, estudiado. Estoy pidiendo informes, estoy hablando con gente de algunos temas difíciles que por el momento prefiero no manejarlos públicamente por un tema de seriedad y responsabilidad.

¿Sos colorado desde cuándo?

Desde que estudié Batlle y Ordóñez en el liceo. Mi familia es de tradición frenteamplista y colorada. La rama de mi padre era toda frenteamplista, la rama de mi madre era toda “quincista”, “Jorgebatllista” y “Luisbatllista”.  

¿Te quedó algo de esa rama frenteamplista?

Mejor dicho, yo diría que la rama frenteamplista de mi familia, la traía toda la rama colorada. El frenteamplismo ese en el que mi abuelo participó como un militante más en su fundación, -él se sentía fundador del Frente Amplio- pero viniendo de raíz colorada-batllista de centro izquierda. Era un gran seguidor de Zelmar Michellini. Me quedó mucho, muchísimo, por ejemplo, entendí que el Frente Amplio se fundó por un sinfín de cosas que se hicieron mal. Nace por la injusticia, de alguna manera, nace porque quieren mejorar las cosas. Yo escucho mucho a Zelmar y leo a todos los protagonistas de esa época, fundadores del Frente Amplio. Mi abuelo murió siendo frenteamplista, porque murió joven, pero mi padre, que también había sido de joven del Frente Amplio después se terminó yendo y porque siempre me dijo, “cuando fundamos o cuando se fundó el Frente amplio, no fue para que se transformara lo que después se transformó”. 

¿Sos de los que piensan que Batlle y Ordoñez fue socialista? 

No, Batlle y Ordoñez fue batllista y su pensamiento fue estudiado a nivel internacional como un pensamiento independiente. Él fue un tipo muy inteligente, que viajó, que vio el mundo y trajo ideas novedosas y cambió el Uruguay, fundó el Uruguay moderno […]  ¿Pudo haber sido otro hijo de esa época? Sí, pudo haber sido otro, pero él tuvo la capacidad y la fortaleza política para lograrlo. Acá nadie inventa nada, como dice (Hebert) Arbuet, un profesor de Derecho. Uno lo que hace es recopilar cosas de diferentes lados y lo que uno aporta es la interpretación, como lo hizo Batlle y Ordóñez (…)  En Uruguay se solucionaba todo con las lanzas y después, él soluciona todo con instituciones, fue un antes y un después y es lo que nos diferencia de Argentina. Somos dos países hermanos, nacimos juntos, misma genética, misma cultura, misma inmigración ¿por qué somos tan diferentes? Una de las explicaciones es Batlle, que llegó temprano, mientras que Perón llegó tarde. Llegó con  esa energía que a veces puede ser muy positiva y a veces muy negativa, pero llegó tardíamente.

Batlle no fue socialista. ¿Tiene incorporaciones socialistas? Por supuesto que sí. 

¿Qué te apasiona, además de la política?

Tengo muy claro cuáles son los órdenes de la vida, lo importante: la familia, los amigos, ambos son lo único que no dejaré de lado por la política, algo que me apasiona mucho. También el periodismo, la historia, y el humor, pero el humor entendido como disciplina. Soy un gran seguidor de humoristas rioplatenses. 

Me parece que son figuras fundamentales de la cultura. Por ejemplo Decalegrón, Telecataplum y soy un gran admirador de China Zorrilla. Esos humoristas que saben interpretar con humor la realidad.