Tampoco quiero quedar de tótem

No, yo me voy a quedar como una especie de frentista independiente. Porque no podés aspirar a ser presidente de la República y pertenecer a un sector, cuando vas a representar a todo un partido.

Esto hay que tenerlo claro, en el contenido y en la forma que se adopta también; no puedo ser un militante disimulado de un sector; que no hace ninguna bulla, pero está dentro del sector, no, no. El socialista Tabaré medio disuelto, no, no, pará. No puede ser, no lo veo. Uno de los factores que afectó al FA, curiosamente, es la pérdida de aquel espacio de gente independiente que servía como una especie de colchón amortiguador, y que colocaba algunos valores un poco más allá del bien y del mal.

COLOQUIO OCHO

Tampoco quiero quedar de tótem que tengan que venir a consultar, como esos patriarcas partidarios que se fueron pero no se fueron, se quedan ahí y siguen teniendo el trono sin estar sentados en el trono. No, no, tenés que borrarte y que sea lo que Dios quiera, porque si no tampoco hay renovación.

Por eso nunca quise abandonar la chacra, porque tengo motivos para ocuparme de otra cosa y dar vuelta la espalda y se acabó el partido. Alguno dirá: “Qué viejo loco, tarado”. Pero no soy ningún tarado. Sin embargo, hay ejemplos, Giap vivía en una aldea perdida en Vietnam, se borró. Y el viejo general judío Moshe Dayan también, se borró. Para mí son tipos admirables; llega un momento en que tenés que morir como figura pública, porque si no estás estorbando a otros.

COLOQUIO OCHO

Sí, creo que eso es natural en una fuerza de izquierda y lo tiene que conservar, porque si no se transforma en una reliquia monocorde. El partido tiene también que expresar la demanda y el picaneo de la propia sociedad por más. Que el partido sea portavoz reclamante y que te esté empujando, aunque a alguno le moleste, a mí me parece que es absolutamente lógico, si no cumple con eso, ¿quién?  

No tiene que ser el partido excesivamente oficialista, porque si no, no va a reflejar las demandas que tiene la sociedad.

COLOQUIO OCHO

Porque he sentido a algunos compañeros: “Necesitamos un plan de vivienda”… necesitamos veinte planes de vivienda porque plata para solucionar esos problemas no tenemos ni vamos a tener; y si vamos por el camino clásico de que una vivienda me cuesta veinticinco mil dólares por la vía empresarial, minga van a tener vivienda, nunca van a tener vivienda.

No, tenemos que entrar a un cuartel y decir: “Comandante, preciso que me saque veinticinco tipos, les da licencia por dos años y vamos hacer  una empresita de la construcción”. Y le pido al SUNCA un capataz viejo que me maneje eso, y le voy a dar un 10% más de lo que están ganando, y a partir de hoy son obreros de la construcción.  Tengo que poner a los presos a armar talleres o cosas prefabricadas, o viviendas de madera. Son veinte cosas que tenemos que hacer.  Otros a hacer ladrillos; pero no esperes a tener toda la guita para contratar empresas porque no vas a poder; por la magnitud que tiene, no tenemos la capacidad real.

COLOQUIO OCHO

Agregar un comentario

Deja una respuesta