“Cada uno de mis cuadros es un campo minado de emociones, un equilibrio de tensiones visuales, visibles o escondidas, normalidad ficticia, alteración, ambigüedad, siempre a un tris del caos. Los límites son permanentemente cambiantes, empujados, traspasados y vueltos a definir.” (Catálogo de la muestra “Iris/La curación de un fantasma”. Museo Nacional de Artes Visuales. 2015) El arte de Patrone resuena en mi interior cómo campanadas y algo se despierta. Me siento retratada en mis diferentes roles como mujer.
Virginia Patrone (Montevideo, Uruguay, 1950). Durante su niñez pasó los ratos libres entre acuarelas y cine, momentos que, según sus testimonios, influyeron directamente en su posterior trayectoria. Pintó y dibujó en forma autodidacta hasta que en 1971 comienza sus estudios en la Facultad de Arquitectura (Universidad de la República). En 1978 ingresa al taller del Artista Plástico Pepe Montes. En 1988 obtuvo una Beca Fulbright en Nueva York a dónde viajó a estudiar tres meses a Nueva York y asistió a clases de grabado de David Finkbeiner. De 1995 a 1997 fue asesora artística de la Dirección del Museo Juan Zorrilla de San Martín. En 1998, participa como expositora invitada en el Coloquio “El arte en el siglo XX” en el Museo Torres García. En el mismo año es invitada a exponer su propuesta en “Plástica/Teatro, diálogo abierto”, organizado por el Departamento de Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo y el Instituto Goethe de Montevideo. En 1999 es invitada a dictar un curso de dibujo para alumnos avanzados en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en Mayo del 2012, presenta “El temor del robot” a estudiantes del mismo centro de estudios y en Octubre del 2015 da una conferencia invitada por el Taller Fundamental de Carlos Seveso. Ambos, junto a Carlos Musso, fundaron el Taller Buenaventura. Patrone es reconocida por impulsar y gestionar junto a otros Artistas Plásticos varios emprendimientos colectivos como por ejemplo “Die Tango‐Idee” (La Idea del Tango), doce muestras en Europa y Estados Unidos de las que participaron Alvaro Amengual, Federico Arnaud, Eduardo Cardozo, Diego Donner, Fermín Hontou, Carlos Musso, Inés Olmedo, Virginia Patrone, José Pelayo, Alvaro Pemper, Fidel Sclavo y Carlos Seveso. Ente los años 1991 y 2003 se desempeña como docente en su taller de Montevideo y desde el 2005 al 2009 en su taller de Madrid. De 2009 hasta la fecha en sus talleres de Barcelona (dónde está radicada) y Montevideo. Ambos talleres, el de Barcelona y el de Montevideo, funcionan en forma presencial y a distancia vía internet, alternadamente. En 2006, 2007, 2008 y 2009 se hace cargo del Studio Art del programa de Oxbridge “La Academia de España”, en Barcelona, España. En 2010 crea el Espacio Infame en Barcelona, junto a Álvaro Pemper en dónde instala su propio taller de pintura y dibujo. En el 2022 publicó “Los fantasmas de Venus” (Poemas y Acuarelas) con el apoyo del Instituto Nacional de Artes Visuales de Uruguay. En 2013 hizo asesoramiento de escenografía para la obra de teatro “Madres al límite”, de Mónica Bottero, dirigida por Omar Varela en el Teatro del Anglo de Montevideo. Ha colaborado como escenógrafa y vestuarista en las obras de Mariana Percovich “Juego de damas crueles”, “Extraviada” y “Cenizas en mi corazón”. Colabora como ilustradora, escenógrafa y vestuarista en obras de Rodrigo Spagnuolo desde 2003. Es invitada como profesora visitante en la SUNY University y en el MOMA. Ha participado en muestras colectivas y expuesto en forma individual en galerías de arte y museos de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Perú, Estados Unidos de América, Japón, Alemania, Austria, Francia, España, Inglaterra y China. Representó a Uruguay en las siguientes bienales: Bienal de Pintura de Cuenca (1991 y 1994); Bienal de Valparaíso (1994); VIENTO SUR, Brasil, (1996). Ha realizado pinturas murales en Montevideo en el año 2000 y en Barcelona dentro del proyecto de la Super Illa en 2016. Sus obras se encuentran en museos y colecciones privadas tanto nacionales como extranjeras cómo por ejemplo la Colección Engelman-Ost, de Montevideo, y en la Pinacoteca del Banco Interamericano de Desarrollo, Washington, USA. Desde 1986 se ha hecho acreedora a decenas de menciones y premios municipales, nacionales e internacionales entre los que se destaca, en 2019, el “Premio Figari” en reconocimiento a su trayectoria. “Sus trabajos, cargados de significados, materializan sus ideales, pensamientos y talento, reivindicando a la mujer como protagonista de la sociedad contemporánea. Tuvo la habilidad de conjugar con éxito sus enseñanzas y experiencias a nivel personal y académico, y volcar todo su talento al arte plástico. (…) Su obra es un ida y vuelta de diferentes temáticas, donde se reflejan sus pensamientos flexibles a través del tiempo. Defiende el derecho de ser y pensar de las mujeres, contando emociones y situaciones mediante el arte plástico. Rompe con la narrativa tradicional de género y logra dialogar con el público a través de pinturas que explican las historias y testimonios de mujeres contemporáneas. Con sus colores y expresionismo, ha retratado y representado ciudades, paisajes, realidades cotidianas y alternativas, el tango, espacios públicos, interiores, sueños, magia y pensamientos.” (Fundación BROU, Marzo 2024). “La mujer, lo femenino, la cuestión de género, visto desde la mujer, desde adentro. La violencia machista, el amor, la locura. La sociedad contemporánea y la sociedad anterior de su país natal, el Montevideo de la Tacita del Plata, del tango y de la arquitectura europea. La reivindicación de la mujer como tema en la pintura desde la mujer, la complejidad, el deseo de entender e intentar hacer visible lo invisible.” (virginiapatrone.art)
Sirena silenciosa (Virginia Patrone- 2025)







