Desde el 22 de julio en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís se presenta Voz y voto: “una obra de improvisación donde el público adolescente podrá participar activamente, opinando y decidiendo los temas a tratar”.
Alejandra Artigalás y Luciana Lagisquet, directoras de Voz y voto y de la compañía Teapot que produce la obra, contaron a Voces algunas características del espectáculo y de su compañía.
Teapot nació con la intención de producir adaptaciones de Shakespeare con fines didácticos para adolescentes. “Hasta que en 2017 con The Shrew, que fue el primer texto que escribió Lula (Luciana Lagisquet), encontramos nuestra voz”, cuenta Alejandra Artigalás. “Ahí dijimos ‘podemos trabajar el texto desde acá, desde plantear nuestra opinión y escribir para les adolescentes’”. Pero The Shrew estaba escrita en inglés, y Teapot entendió que necesitaba expandir su público. “Porque es muy fuerte la obra y es mucho lo que se trabaja detrás de cada espectáculo, y de pronto necesitamos expandir nuestro público porque creíamos en lo que decíamos más allá de la herramienta didáctica para el inglés”. Ahí surge Furiosa (estrenada en 2019), que lleva The Shrew al castellano, con su dinámica de problematizar el significado de un texto de Shakespeare en la actualidad y de los roles de poder y de género en el contexto de una compañía teatral. “Y ahí nos dimos cuenta del poder que tenía el trabajo específico con adolescencias -agrega Artigalás-, y de alguna manera Voz y voto (estrenada en 2023) tiene que ver con acercarnos a elles y preguntar qué quieren, qué les importa, qué piensan. Ahí aparece el uso de la improvisación como herramienta y excusa para poner en escena lo que elles quieren ver representado”. “Queríamos hacer algo donde elles puedan realmente hablar- agrega Lagisquet-, corrernos del adultocentrismo o del rol de docentes de aula, sin dejar de pensar en lo didáctico. Pero el arte tiene que tener otra forma de conectar. Y también para que sea una herramienta que sí le permita a les docentes después un trabajo sobre lo que aparece en la obra”.
¿Cómo se encuadran los temas que les interesa trabajar en un espectáculo con la improvisación como herramienta?
Lagisquet: Hay una parte escrita que aunque la vamos reelaborando siempre conforma una estructura. En el principio se les da la bienvenida, se les explica de qué vamos a hablar, cómo van a participar. Algo que en improvisación se llama armar el mundo, que tiene que ver con ir generando una mente común. Hay otros formatos de improvisación, pero en este caso es eso. Después tenemos que elegir un tema, y elegimos entre todes. Y después tenemos que hacer las preguntas ¿Por qué el barrio? ¿por qué el acoso? Y eso le va dando a quienes improvisan (Manuel Botana y Alejandra García) materiales, personajes, situaciones. Ya antes, a la entrada, tienen que poner en sus celulares acciones que les parezcan representativas de adolescentes. Y de esas acciones toman los improvisadores. Acciones como salir a estudiar, ir a la playa, maquillarse.
Artigalás: Y de pronto en una escena se empiezan a maquillar y ahí largan el diálogo. Hay mucho también de la improvisación de Ale y Manu, que son unos genios. Se conocen mucho, manejan mucho la mente grupal y la creación sobre lo que está pasando.
L: Las primeras tres escenas son personales, de vínculos. En la segunda parte hay que convertir eso en acciones colectivas. Ahí se le vuelve a preguntar qué se puede hacer. Si pensamos que algo es injusto cómo se podría hacer para solucionar tal cosa. Así que en esa segunda parte hay escenas donde se ponen en práctica posibles cambios. Y después hay una escena final más de juego, donde eligen qué personaje o qué historia quieren ver dentro de las que vieron.
A: Tenemos un formato que nos ayuda a ir llevando los temas para poder profundizarlos y abordarlos desde una perspectiva que tenemos discutida, contemplando a la adolescencia y al contexto educativo. Eso es lo que controlamos, pero después puede ir hacia muchos lugares. Porque es increíble el momento en donde agarran el micrófono y empiezan a hablar. Es la mejor parte de la obra, cuando empiezan a contar lo que les pasa, lo que piensan de su institución, que no les entienden en esto y en aquello. Y están los compañeros de clase mirando, como que se empieza a generar eso. Y tenemos tremendos desafíos frente a la representación. Porque no puedo representar todo, así que hay que buscar maneras.
L: Hoy discutíamos ¿Puedo actuar de un personaje sordo? En un encuentro anterior pensamos en la comunidad afro. No corresponde representar a una persona afro ¿Y cómo hacés? Ahora Ale y Manu propusieron hacer apartes y decir: “bueno, yo no sé como representar una persona afro porque no lo soy, no son las vivencias que tengo. La opción que tengo es decir que tengo una amiga afro. Y entonces vamos a votar qué prefieren, que yo haga una persona afro o que aparezca un personaje que no vemos que es una persona afro y llegamos a un acuerdo”. Y ahí se da una discusión y resolvemos en colectivo. Porque toda esta obra también partió de buscar cómo hacer para que les adolescentes se sientan representades y hablar de cosas que les interesan.
¿Siempre la han hecho en salas teatrales?
A: Si, la Balzo y la Zavala. Pero también hicimos dos funciones en liceos de Canelones. Y ahora tenemos Fortalecimiento y vamos a hacer gira por los barrios en el segundo semestre.
En la función del 22 de julio va a haber intérpretes de Lengua de Señas ¿Cómo es ese trabajo?
A: A nosotras nos encantaría que todas las funciones fueran con intérpretes pero es muy difícil de pagarlo, vamos a tener una sola función por esa razón. Hicimos la gestión para que el público sordo vaya ese día y tenemos mucha ilusión. En las temporadas anteriores también lo hicimos, pero no lográbamos llegar al público. Creo que esta va a ser la primera vez que vamos a tener un público específico de más de veinte adolescentes.
¿Los intérpretes ensayan la obra con ustedes?
A: Sí, el colectivo se llama Interpretarte y han trabajado con murgas y con cosas vinculadas al arte escénico, y son increíbles. Una interpreta a Manu, otra a Ale, y una tercera está en la platea por su alguien quiere participar. Y es la impronta de nuestro grupo, pasamos del inglés al español, ahora a la lengua de señas y así vamos expandiendo la manera de hablarle a más gente. Nuestra obra es específica para adolescentes, pero hay todo tipo de adolescentes, y está bueno que puedan venir. Si sos un adolescente sordo capaz que nadie te habló de esta manera.
Voz y voto, con dramaturgia y dirección de Alejandra Artigalás y Luciana Lagisquet y con las actuaciones de Manuel Botana y Alejandra García. Fotografías de Caro Acosta. Funciones: 22, 23, 29 y 30 de julio a las 10:00 y a las 14:30. Sala Zavala Muniz del Teatro Solís.






