“Provincia futbolera de Paraguay”  por Máximo Goñi

La institucionalidad del fútbol uruguayo ha sido erosionada, intencionalmente, hace 9 años aproximadamente. Y nos apoyaremos en testimonios vinculados a episodios vinculados a la AUF y  la Mutual de Jugadores. Ya que de aquellas tempestades irrumpieron lodos que aún marcan desatinos y destinos. A saber: El 9 de noviembre del 2017 el Dr. Julio María Sanguinetti le solicitó públicamente al movimiento Más Unidos que Nunca ,que buscaba el cese de Enrique Saravia, que tomarán en cuenta algunos aspectos. ” Sigan la institucionalidad lo otro es prácticamente un golpe de estado. No sé puede tirar una directiva porque se les ocurrió. Es gravísimo en lo institucional. Hay un estatuto a cumplir y si tienen postulaciones, ganar las elecciones y a partir de allí propiciar los cambios. Las cosas hay que hacerlas dentro de las leyes”.

Está sugerencia no prosperó. Estaba en desarrollo la intervención ilegítima de la Asociación Uruguaya de fútbol. Cuyo interventor en ejercicio durante un tiempo fue el Dr. Pedro Bordaberry. No faltaron (tampoco sobraron) valiosos testimonios de figuras trascendentes de la dirigencia clubista como el histórico Presidente de Defensor-Sporting Don Eduardo Arzuaga. Algunas frases contundentes: ” Asimilo la intervención del fútbol a un golpe de estado. Hay tres puntos de contacto. Con el golpe de estado se deja de lado la Constitución (Estatuto). Con el golpe de estado desaparece el Ejecutivo y desaparecen los neutrales legítimamente votados y electos por los clubes.

Y en tercer lugar, con la intervención, se disuelve la Asamblea de Clubes es decir a los legítimos dueños de la AUF.”

Agregó que desconfiaba del actual Presidente de la Conmebol por sus vínculos con los dirigentes presos y que los jugadores y jueces erraban el camino y que los resultados no serían buenos.

“Acá existió una mano negra”. En esas horas de angustia para la normalidad e institucionalidad surgieron reflexiones de hombres probos y respetables. El Dr. José Luis Corbo, que renunció al Tribunal de Honor de la AUF sentenció: “se ha violado lo institucional”. El exvicepresidente de FIFA Don Eduardo Roca Couture señaló:  “Lo dije antes de estos episodios y ahora tengo más motivos para afirmar que no acepto de ninguna manera ser interventor de la Asociación”.

Personalmente, y después de horas de intercambios enriquecedores con el Dr. Daniel Pastorini, nos quedó la convicción que se tomó el peor camino cuyo objetivo esencial era retirar- definitivamente- al Sr. Francisco Casal del “mundo fútbol uruguayo”.

Nunca repararon, ante tamaña obsesión, los daños irreparables para una convivencia saludable. El camino no ha sido la recompensa sino todo lo contrario. Es cierto que el fútbol tenía severos problemas, pero sus autoridades se encontraban activas, campeonatos en desarrollo, tribunales actuando con normalidad, etc. Después de la intervención nos encontramos mucho peor en relacionamientos básicos. Se ha perdido totalmente en la credibilidad de todos. Por ello autoridades públicas cuidan, al extremo y con prudencia infinita, sus relaciones con algo privado pero que engloba el humor público y sus derivaciones. En los estrictamente dirigencial y derivados, salvo mejor opinión, somos una “Provincia futbolera de Paraguay”. 

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