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Éticas y estéticas

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El caso del intendente Moreira y sus repercusiones, ha centrado buena parte de la atención política en los últimos meses. Su expulsión de Alianza Nacional, su renuncia al Partido Nacional, el apoyo de los ediles blancos para evitar su juicio político, su buena votación en octubre, los pronunciamientos a favor y en contra, han marcado la agenda para una clase política que se ve interpelada.

¿Estos sucesos ponen en cuestionamiento la vara ética del Partido Nacional? ¿Hay una doble moral que intenta tapar los pecados propios y profundizar en los ajenos? ¿Estas cosas afectan al sistema político o solo al Partido Nacional? ¿Cuándo la Justicia no encuentra delito se debe sancionar igual a los responsables en casos de esta índole? ¿Es defendible la actitud de Moreira? ¿Es un caso aislado o una práctica tácitamente aceptada? ¿Es conveniente su reelección y para quién? ¿Las reacciones de indignación y sanciones que se impulsaron en su momento fueron solo un maquillaje? 

Cabaret Uruguay

Leo Pintos

Es curioso como algunos géneros teatrales siguen despertando interés, a tal punto de mantenerse en cartel tras casi cuatro meses. El vodevil protagonizado por Carlos Moreira y elenco demuestra que, aún en estos tiempos de corrección política exacerbada, sigue habiendo lugar para la chabacanería, el absurdo, lo burdo y lo grotesco. Y que, a pesar de las malas críticas recibidas, lo cierto es que el público les dio para adelante. Y justo es reconocer que el público ya está acostumbrado a recibir con beneplácito estos espectáculos, en que lo político está por encima de lo jurídico. Con la particularidad de que en esta ocasión también lo ético fue sepultado por todo lo anterior.

La relación existente entre la moral y la ley determina el grado de civilización de la sociedad. Por lo tanto, el Uruguay tiene un problema. Porque para la Justicia no hubo delito a partir de los audios de Carlos Moreira con la Edila María José García. Porque para la Comisión de Ética del Partido Nacional hubo una situación inadmisible pero el mismo partido lo lleva nuevamente de candidato. Porque un buen número de colonienses votó al principal involucrado en la elección nacional y muy probablemente lo volverá a votar para Intendente.  Nos aprestamos a ingresar a un nuevo tiempo, en el que aceptamos sin tapujos que la corrupción ya no es una anomalía en el sistema, sino que la corrupción es el sistema. Porque la palabra que termina definiendo el caso Carlos Moreira no es «corrupción», «acoso» ni «ineficiencia», es «indiferencia». Dicho lo anterior, poco más puedo agregar. Quizá algún día aprenderemos que los políticos se convierten en lo que les aplauden. Por eso es peligroso aplaudir al que se presenta como la persona que a base de mano dura terminará con los problemas de seguridad, o a quien se erige como ejemplo de moral y buenas costumbres, modelo que el resto debemos adoptar. La democracia se construye día a día, y cada acto antidemocrático que dejamos pasar la erosiona. Se equivocó el Frente Amplio al defender a Raúl Sendic, y más grave aún es que no lo haya expulsado. Y le costó muy caro. Sucedió en el Partido Colorado con el caso de Wilson y Francisco Sanabria. Son demasiados y muy graves estos ejemplos, a los que se suma este en el Partido Nacional. Los políticos -en todo el mundo- están jugando con fuego. Las nuevas lógicas de la comunicación son el caldo de cultivo perfecto para el florecimiento de movimientos de “indignados”, y todo tipo de movimientos radicales, y deberían tomar nota, porque todo tiene un límite.

Dijo un tal Albert Einstein que «el mundo no corre peligro por las personas malas, sino por aquellas personas que permiten la maldad».

EL QUE ESTÉ LIBRE DE PECADO QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA

Diego Durand

Los hechos, la verdad y la ética se instalaron en Colonia para medir a las personas (Intendente) y no aún a la (Edil)por sus conductas.

Si bien el hecho refería al Partido Nacional, los opositores Políticos del Frente Amplio usaron tales extremos para fines políticos, que el partido Nacional casi pierde la elección.

Faltaba una semana para la Eleccion Nacional, cuando los hechos referidos se comunicaban por todos los medios de prensa y ponían al Partido Nacional en el foco de la tormenta.

El uso de un favor sexual a cambio de una pasantía es una situación aberrante y configuraba en el escenario político un buen eslogan de venta para convencer a los electores sobre la despreciable opresión de derechos a las mujeres.

Se pretendía instalar que los éticos eran los del Frente Amplio que siempre defendieron y los únicos que lucharon por los derechos de igualdad de género.

El género pareciera no tener color político y ser una manifestación con fuerte arraigo social popular en distintos colectivos mundiales.

Existe un imaginario que si sos de izquierda sos popular y si sos de derecha no sos popular y por ende no defendes derechos de los oprimidos.

¿Quién reparte cuales son las colectividades políticas que defienden derechos? Debemos diferenciar derechos de los que son intereses políticos. Los derechos son de todos.

El estado público de la vida privada de las personas participes de un audio viralizado con premeditación para obtener réditos políticos, configura una canallada política, sin importar el color del partido y más a sabiendas que el fin era destrozar a una persona.

La historia y la justicia con posterioridad y por fuera de los resultados electorales se expidió con la única verdad que puede ser reconocida, en la cual se dispone el archivo de las actuaciones y la investigación a la mujer por simulación (audios 12 veces editados con premeditación).

El informe de la Fiscal concluye que no existe mérito para atribuir la existencia de un favor sexual a cambio de una pasantía, reconociendo que la situación de las pasantías estaba a legalidad en la Gestión Municipal.

La ética no se limita a observar y describir acciones, sino que busca determinar si son buenas o malas, emitir juicio sobre ellas y así ayudar a encauzar la conducta humana.

A lo largo de la historia ha habido diversas maneras de entender la ética y distintas propuestas morales orientadoras de la vida humana.

Ten fe en el derecho, como el mejor instrumento para la convivencia humana; en la justicia, como destino normal del derecho; en la paz, como sustitutivo bondadoso de la justicia; y, sobre todo, ten fe en la libertad sin la cual no hay derecho, ni justicia, ni paz. Lucha. Tu deber es luchar por el derecho: pero el día que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia (Eduardo Couture).

La medición de la ética es realizada por personas que miden valores de otras personas, que en el caso valoran la esfera íntima de una relación amorosa privada, en la especie se midió sustancialmente por redes sociales (sin pruebas y sin proceso legal).

Meterse en la casa o vida privada de un político es meterse en la esfera personal y oprimir la libertad personal del ciudadano en atención a la Constitución de la República.

¿Quiénes miden y como miden? Cuál es la vara de medición de la ética en una relación amorosa ajena a la política, por cuanto quedo demostrado que las pasantías estaban a legalidad.

¿Moralizar un audio por un léxico moralmente rechazable de la vida privada es una cuestión de orden social Público?

¿Las distintas opiniones como directores técnicos de la vida del otro es la posición social aceptable?

Se miden las personas por un audio falso y simulado que se usó para mezclarlo con la actividad política.

Que tan intolerante seré en la medida que no acepte la verdad jurídica y cuestione desde una moralina o sesgo inculcando lo aparentemente correcto.

Continuación de la Investigación (victima que se transforma en victimario)

¿Audio supuesta víctima “… Si me das lo que te pedí hago lo que vos quieras…” eso es acoso?

¿Los que miden la moral, accedieron a todos los audios?

¿Quién estaba obsesionada/o con la relación amorosa?

Quien se presenta como víctima según su propia confesión los audios son del mes de julio de 2019. ¿Cuáles son las razones para adulterarlos y viralizarlos una semana antes de las elecciones?

La ética deberá medir todos los extremos de los partícipes, las personas son todas iguales ante la ley y la condición de género no supera ningún criterio de igualdad distinto al que consagra nuestra Constitución.

La última conversación amorosa entre Moreira y la Edil fue en el año 2018.

Tu verdad tal vez no es mi verdad, pero la verdad de la justicia guiara los pasos de la convivencia social en un Estado de Derecho liberal y democrático. Cada casa es un mundo y cada caso un mundo.

MOREIRA: EL CUADRUPLE DISCURSO

Juan Rodríguez Puppo

El caso del Intendente nacionalista de Colonia dispara 3 dimensiones de polémica. El plano jurídico, el ético y el político.

Intentaremos analizar brevemente esas 3 dimensiones del problema. Pero antes convengamos que trátase de una situación personal y sentimental entre 2 seres humanos que se enfrentan luego de un tiempo de separación que se plasmó en un audio preparado de tal forma que incriminaría al Intendente en un “supuesto” caso de acoso sexual o permuta de favores en la que comprometía a la administración pública otorgando “favor por favor” y menoscabando así su honorabilidad y transparencia en la gestión pública.

LO JURÍDICO- La fiscal de la causa archiva el caso y declara que no hay mérito para la acusación. Se conocen entretelones de dicha falta de mérito en la creencia firme y probada que los audios son editados y no el fruto de una sola conversación fidedigna y real. Aparte de eso se subraya el hecho que se trata de una relación preexistente de pareja entre el Intendente y la edila María José García.

Lo jurídico presenta un 2º capitulo que es el informe de la JUTEP (órgano descentralizado de Presidencia de la República) que dictamina la existencia de una situación de corrupción (en el entendido que tiene este término para la ley de creación de la JUTEP) y aclarando que las conductas impropias recaen sobre los 2 protagonistas de este incidente. (Moreira y García). Una por solicitar extensiones indebidas de una pasantía a sabiendas de una relación preexistente y el otro por ofrecerla insinuando favores sexuales a cambio.

En lo personal entiendo que la fiscal del caso debió ir más lejos en la investigación. Tal vez no lo haya hecho porque no aparecieron en todo este tiempo otras denuncias de víctimas de acoso a cambio de favores. (dicha situación obviamente fortalece posiciones del Intendente).

En cuanto a la JUTEP, el mismo se había autoimpuesto no participar en investigaciones en períodos electorales que pudieran llevar a conclusiones respecto de su objetividad y sentido de oportunidad. Es sabido que este dictamen se da en momento que se abre la lucha electoral municipal y nos queda a unos cuantos un gustito agridulce y hasta de suspicacia que debió ser evitada. En cualquier caso la JUTEP analiza números de pasantías otorgadas y descubre irregularidades en la fundamentación inexistente de algunas extensiones. Su dictamen tiñe de oscuro el proceder del Intendente pero tampoco aporta pruebas que lo incriminen en el porqué de las mismas. El tema en cuestión y motivo del escándalo sigue siendo uno solo y justo con alguien que fue su anterior pareja.

Si el Honorable Directorio del Partido Nacional tuviera que fallar en honor a lo jurídico para dejar sin carrera electoral a Moreira siento que lo investigado hasta el momento deja un “gusto a poco” y más si la Convención Departamental voto favorablemente que el citado Intendente pueda volver a presentarse en Mayo.

Lo ETICO- Se plantea aquí nuevamente una discusión interminable. La moral de una persona ¿es una medida de comportamiento evaluado exclusivamente por cada uno en su mundo y su circunstancia? o ¿hay una moral promedio en la sociedad que impone valores para todos?. Y en este caso el dilema se agrava porque se trata nada más y nada menos que un servidor público como lo es un Intendente.

Tiendo a afiliarme a la combinación de ambas dimensiones de lo moral en el caso de un funcionario público. Y es más…digo que no sólo hay que ser sino además parecerlo.

Es en este marco conceptual que me generan reparos la conducta de ambos. En cualquier caso siempre con las limitaciones que suponen los escasos márgenes de especulación teórica que disponemos y con la salvaguarda que el único elemento probatorio que existe si bien suena muy cuestionable para el Intendente, la justicia ya ha determinado que se tratan de audios “editados” y no 100 por ciento fidedignos. Pero el porcentaje de veracidad que sea me deja legítimas dudas sobre la puridad de procederes del Intendente. Pero ¿puedo yo condenarlo con tan pocas pruebas? ¿Puedo ser yo tan moralista de juzgar algo que va más allá de lo que la Justicia uruguaya no pudo encontrar? Siento que apenas me guio por la intuición y lo que veo no me gusta nada. Pero con eso no da para condenar a un Intendente. Soy hombre de Derecho. Debo darle prioridad al sistema judicial nacional y si hay cuestiones derivadas de la moral apelo a la sensibilidad del propio Intendente. El debió renunciar y no lo hizo. ¿Por qué no lo hizo?

O es un caradura o está lavando su nombre porque acá se intentó mancharlo con una acusación desproporcionada o injusta. La verdad…no lo sé. Me faltan datos

Lo POLITICO- Finalmente lo menos importante pero que no debe escapar a este análisis porque es un insumo que sirve para encuadrar todo este episodio lamentable.

La denuncia original se presenta una semana antes del acto electoral de 2019. Esto es: Supone una intencionalidad marcada de manchar y corroer a un candidato o a una colectividad política. Esto ya “per se” me genera suspicacia y si le agrego la información de audios prefabricados me dan la sensación de una bajeza con premeditación y alevosía. Es cierto que este argumento me lo pueden neutralizar con la situación de bronca y desprecio que tenía la supuesta “victima” de este caso. Pero luego de analizar a “los chiquilines en el patio” veo que la niña en cuestión, es un personaje con más sombras que luces y que no da garantías de pensar que es una inocente pasante engañada. Capaz lo sea…pero no parece. Y si no me creen, consulten el expediente… (Colonia segundo turno. IUE 508-516/2016) y luego me cuentan.

En cualquier caso el Partido tuvo una actitud un tanto diversa en Octubre a la que tiene ahora y uno no sabe si es por convicción o por motivaciones electorales. Cada uno lo juzgara como le parezca.

En fin, en el affaire Moreira-García todavía queda mucha tela por cortar. Acusados y acusadores son sospechosos de tener un doble discurso. Para mí ya es un cuádruple discurso porque nadie puede sostener demasiado una situación de diáfana credibilidad y son muchos los implicados. (Moreira, García, El PN, Jutep, etc.).

Si me tengo que quedar con alguien en quien confiar en todo este caso elijo a la Vicepresidente electa la Dra. Argimón y no sé -ni siquiera- si estoy del todo de acuerdo con su radicalismo en este tema, pero al menos se ha mantenido parada en el mismo lugar conceptual desde octubre hasta la fecha y eso a mí -al menos- me otorga certezas y confianza.

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