Home Música Tiempo mágico por Jorge Alastra
0

Tiempo mágico por Jorge Alastra

Tiempo mágico por Jorge Alastra
0

A fines de la década del 60, los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso habían dado por terminado el histórico proyecto de “Los Shakers” con un álbum que se convertiría en una pieza mítica: “La Conferencia del Toto’s Bar” de 1968. Empezaría entonces una nueva etapa musical, y a mediados de 1969 parten rumbo a los Estados Unidos con el propósito de ampliar sus horizontes. Cierto día recibieron una llamada del bajista Ringo Thielmann, desde Nueva York, comunicándoles que tenían trabajo. Luego de actuar a trío en diferentes locales de jazz y música latina, se contactan con el percusionista brasileño Airto Moreira, quien ya estaba establecido en aquellas tierras y conocía al dedillo el medio neoyorquino. Airto estaba necesitando una banda de buenos músicos para armar su proyecto y el trío cayó en el momento justo. Los músicos uruguayos no solo eran buenos, sino que estaban empapados de música sudamericana, un palo poco conocido por los músicos yanquis. En 1973, con el acompañamiento de Hugo, Osvaldo y Ringo, el brasileño graba y edita un álbum solista paradigmático intitulado “Fingers”. Terminó siendo el disco más exitoso de su carrera, con la curiosidad de que el tema central era una composición del repertorio de la banda uruguaya “Totem”, escrito por Rubén Rada y Eduardo Useta: “Dedos”. Moreira, un poco más adelante, tendría un inconveniente a raíz de un episodio policial protagonizado por su esposa, Flora Purim. La cantante brasileña fue a parar a la cárcel por consumo y tenencia de drogas. Luego de 2 años queda en libertad y vuelve a contactarse con el medio musical. Al poco tiempo consigue un contrato para ella y su marido en un sello independiente. A su vez, Moreira convoca nuevamente a los uruguayos (ya bajo la etiqueta “Opa trío”) para que lo acompañen y les arregla un contrato en otro sello. Ese acuerdo es el que permite a “Opa” grabar su primer álbum en 1976, el legendario “Goldenwings”, con la aparición casi sobrenatural de Hermeto Pascoal, entre los invitados, además del propio Airto. El álbum fue editado en varios países pero con escasa difusión, perdiéndose entre la espesura de la industria musical, aunque fue apreciado por algunos importantes nombres de la escena del jazz estadounidense. Hancock y Corea serían algunos de esos importantes artistas que quedarían sorprendidos por aquella música. Más adelante y ya afincados en Estados Unidos, los Fattoruso convocan a Rubén Rada como cantante, percusionista y compositor para trabajar en la grabación de lo que sería “Magic Time”, su segundo y último álbum. Rada le otorgaría no solo el color y la energía que necesitaban para la música que estaban haciendo, sino que trajo del sur añorado alegría y positivismo. Si bien “Goldenwings” fue maravilloso, MT fue más regional, más étnico. El LP contuvo solo 5 temas (extensos) y el candombe “a lo Opa” sería la vedette absoluta. Esta forma nueva de fusión de candombe con rock y jazz será un paso adelante para nuestra cultura mestiza, y lo que sorprende es que sonando tan “universal” no perdió un ápice de la esencia regional. El sur de Montevideo está presente y uno puede, además de escucharlo, “verlo” y “olerlo”. El lado A del álbum abría con “Mind Projects” (R. Rada/ H. Fattoruso). Es una extraña suite que inicia como una marcha lenta (que remite a una procesión fúnebre) y se convierte drásticamente, en una inesperada balada beatle. Luego desemboca en un neto candombe folclórico, donde Rada demuestra lo que es capaz de hacer con su voz. Luego de un rock explícito, todo termina en un solo de guitarra sobre candombe. “Arise” (H. y O. Fattoruso/ Thielmann/ Rada) es el segundo track que empieza con un solo libre vocal de Purim, muy a la “Hermeto”. Es más que nada una atmósfera musical donde Rada y Hugo cantan una especie de mantra-candombe fusionado, nuevamente, con Beatles. Este lado finaliza con “La cumbia de Andrés” (R. Rada/ H. Fattoruso) que es un explícito afro (lo de “cumbia” es solo una cita poética). Aquí Rada hace bailar a los muertos. El lado B es el “lado Uruguay”. Y es quizá lo mejor que se haya hecho en lo que a música afro-uruguaya se refiere. “Montevideo” (R. Rada/ H. Fattoruso) es el momento musical, sin dudas, más impresionante de toda nuestra discografía. En esta suite de candombe late buena parte de nuestro ser colectivo, lleno de contrasentidos y de incoherencias. La introducción de “Montevideo” se ha convertido en un ícono para gran parte de los músicos y del público. Es un fragmento tan impresionante como puede ser cualquier otro fragmento de la mejor música occidental. Lo comparo con el inicio del allegro con brío de la Quinta Sinfonía o con el inicio del allegro de la “Pequeña serenata nocturna”. “Opa” llega a la cima artística y Rada canta la obra trascendental de su carrera, haciendo alarde de sus cualidades vocales, volviendo un juego lo imposible, improvisando melodías y emocionando. La obra maestra que es MT finaliza con una versión libre de una de las mejores canciones de Rubén Rada (para él y para el propio Hugo Fattoruso es su mejor composición): “Malísimo”. El arreglo de Hugo disloca la estructura de canción, pero esta no pierde la esencia. Es una desconstrucción misteriosa, influenciada por la MPB, pero manteniendo su personalidad. Aquí Hugo hace conversar a los teclados. En sus dedos la música habla, declama, comenta. Ríe y llora. El “Opa trío” colocó en la realidad concreta de 1977 un “tiempo mágico”. Solo hay que dejarse llevar.

POR MÁS PERIODISMO, APOYÁ VOCES

Nunca negamos nuestra línea editorial, pero tenemos un dogma: la absoluta amplitud para publicar a todos los que piensan diferente. Mantuvimos la independencia de partidos o gobiernos y nunca respondimos a intereses corporativos de ningún tipo de ideología. Hablemos claro, como siempre: necesitamos ayuda para sobrevivir.

Todas las semanas imprimimos 2500 ejemplares y vamos colgando en nuestra web todas las notas que son de libre acceso sin límite. Decenas de miles, nos leen en forma digital cada semana. No vamos a hacer suscripciones ni restringir nuestros contenidos.

Pensamos que el periodismo igual que la libertad, debe ser libre. Y es por eso que lanzamos una campaña de apoyo financiero y esperamos tu aporte solidario.
Si alguna vez te hicimos pensar con una nota, apoyá a VOCES.
Si muchas veces te enojaste con una opinión, apoyá a VOCES.
Si en alguna ocasión te encantó una entrevista, apoyá a VOCES.
Si encontraste algo novedoso en nuestras páginas, apoyá a VOCES
Si creés que la información confiable y el debate de ideas son fundamentales para tener una democracia plena, contá con VOCES.

Sin ti, no es posible el periodismo independiente; contamos contigo. Conozca aquí las opciones de apoyo.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js
Semanario Voces Simplemente Voces. Nos interesa el debate de ideas. Ser capaces de generar nuevas líneas de pensamiento para perfeccionar la democracia uruguaya. Somos intransigentes defensores de la libertad de expresión y opinión. No tememos la lucha ideológica, por el contrario nos motiva a aprender más, a estudiar más y a no considerarnos dueños de la verdad.