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El costo y el precio de los “cincuentones” Adolfo Bertoni

El costo y el precio de los “cincuentones” Adolfo Bertoni
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Cumpliendo el anuncio de Tabaré Vázquez, se discute en la Cámara de Diputados un proyecto articulado que busca resolver éste problema jubilatorio. Hay que valorar positivamente el hecho de que el Poder Ejecutivo haya tomado la iniciativa, pero hay que señalar algunos aspectos que deberían cambiarse.

Se debe estar de acuerdo en que el universo del colectivo a considerar sean los mayores de 50 años al 1o de abril del año 2016 que fueron obligados a afiliarse a una AFAP, y que por haber tenido entre 30 y 40 años al 1/4/96 deben sufrir el Régimen Mixto (BPS + AFAP), por el que ya cobran o cobrarán jubilaciones claramente menores a las que cobrarían si se hubieran podido quedar en el Régimen de Transición (sólo BPS). Es bueno también que sea el BPS quien realice el asesoramiento previo a tomar la opción.

LO QUE DEBE MEJORARSE – La Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social 1, ha resuelto proponer modificaciones que en general comparto. 1) Se entiende que –mirado desde la perspectiva y necesidades de los trabajadores que van a jubilarseel mejor momento para realizar la opción entre uno u otro régimen es únicamente al final (porque recién ahí se tendrán los resultados exactos y seguros: antes de esa fecha hay que manejarse con proyecciones simuladas que siempre terminan con una diferencia con la jubilación definitiva, por pequeña que sea). Pero la libertad de opción también debe existir para quienes deseen desafiliarse de la AFAP ahora (para una generación que hasta ahora estuvo obligada, nada mejor que devolverle la opción y de hacerlo cuando quiera) 2) El mismo derecho a optar deben tenerlo aquellos que –estando en la misma situación– ya se jubilaron, muchas veces por cumplir actividades bonificadas (sobre todo docentes) o por enfermedad 2. 3) Deberá reconocerse la totalidad de los aportes anteriores al 1/4/96, aspecto éste justo y no confiscatorio. 4) Finalmente, y teniendo en cuenta que en el proyecto se establece que los fondos de los trabajadores que realicen la opción deben ser devueltos y obviamente administrados, la ATSS entiende que no es necesario un Fideicomiso y que la mejor solución es que la administración la haga el propio BPS.

 DEGENERACIONES – De manera en cierto modo inesperada –sobre todo si se tiene en cuenta que quien parece ser el promotor principal de la iniciativa es nada menos que el Presidente de la República con la cercanía del Ministro Murro– en los últimos 20 días parecería haber una ofensiva por lo menos engañosa para cuestionar el proyecto y poner en duda la conveniencia de su aprobación, al punto que el propio Ministerio de Economía y Finanzas ¡pidió dos semanas para hacer los números sobre “el costo” de la solución del problema! 3 Por su parte, los diarios El País y El Observador se pusieron a jugar a la rebatiña tirando cifras que, por la forma en que se han presentado, resultan alarmantes. Si uno lee “solución a los cincuentones tiene un costo de 4 mil millones de dólares” 4, lo más probable es que se quede con la idea de que esa cantidad de plata deberá ser gastada enseguida que se apruebe la ley… Si luego lee que la “solución a cincuentones tendrá un costo equivalente al 4,3% del PBI” aquella idea de “desastre económico para el país”… queda reforzada.

Sin embargo, todo se trata de una estafa ideológica –en primer lugar– y de un manejo sesgado y mal intencionado de los números a la hora de titular páginas o notas de los medios referidos (con relación a esto último véase el recuadro adjunto a esta nota). Por un lado, es obvio que tiene que haber un “costo” porque se trata de reparar un daño económico: si no se repara, ese “costo” que se calcula saldrá del bolsillo de los “cincuentones” que nunca lo verán al cobrar sus jubilaciones. Si no se repara: ¿con cuánto dinero de los “cincuentones” se quedará el país? ¿Qué mal hicieron para que tengan que pagar ese “precio”?

Por otro lado es una estafa aplicar sobre un régimen jubilatorio específico, los efectos de otro régimen absolutamente distinto. Técnicamente el Régimen de Transición del BPS es de reparto y solidaridad intergeneracional: se “reparte” entre los jubilados el dinero que aportan las trabajadoras y los trabajadores activos, más los impuestos afectados por ley, y la Asistencia Financiera del Estado si fuera necesaria. En ese régimen de reparto cada trabajador no se paga su propia jubilación (de una manera individualista, sin solidaridad) sino que aporta para pagar la jubilación de la generación anterior. Contrariamente, en un pilar de ahorro y capitalización individual como el que administran las AFAP –guste o no guste– cada trabajador aporta real y técnicamente para sí mismo, para su propia jubilación, y en ésa lógica cada jubilación debe estar auto financiada.

Por lo tanto en esa dualidad no se pueden proyectar “pérdidas” de un régimen que hasta ahora ha tenido un pilar de ahorro individual, hacia otro régimen en el que dejará de existir ese pilar pasando a desempeñarse con los principios y reglas de un régimen de reparto. Mezclar una cosa con otra es –también desde el punto de vista intelectual– un acto de mala fe.

 

LAS MISMAS REGLAS – Para ser más precisos: si no se cambia la ley los “cincuentones” (ya habemos sesentones) estamos obligados a jubilarnos por el régimen mixto… y a soportar que nos tiren por la cabeza las cifras del “déficit” que provocarían nuestras jubilaciones si volvemos al Régimen de Transición del BPS. Por ese régimen, hay quienes se han jubilado o habrán de jubilarse igual –aquellos que eran mayores de 40 años al 1/4/96– 5. Entre otras personas conocidas, por ese régimen de reparto se jubilarán entonces el Presidente Tabaré Vázquez, el ex Presidente Mujica, el Ministro Astori y probablemente todos los Ministros. ¿Quién se atreve a calcular si con lo que ellos aportaron al BPS se habrá de pagar todo lo que cobren como jubilados? ¿Quién les calcula el “déficit” que pueden provocarle al país? ¿Por qué está mal que los “cincuentones” queramos jubilarnos por el mismo régimen que el Presidente Tabaré Vázquez, el ex Presidente Mujica y el Ministro Danilo Astori?

 

Notas:

1-ATSS, cuya comisión de “Perjudicados por las AFAP” integro aun cuando estoy jubilado.

2-Por esa razón me vi obligado a jubilarme. Aunque en mi caso personal es muy probable que la diferencia de monto sea pequeña –por mi carrera laboral y porque por enfermedad no corre la capitalización y la AFAP y el BSE toman un porcentaje del sueldo promedio– no se justifica en ningún caso la exclusión de los ya jubilados.

3-Cuesta entenderlo porque implica: a) que un Ministro “serio” como Astori haya aprobado el Proyecto en el Consejo de Ministros pero ¡¿sin tener idea de cuánto costaba?! b) que se desconoce absolutamente las proyecciones del BPS (principal organismo gestor de la seguridad social uruguaya, cuya Asesoría Económica y Actuarial posee un amplio prestigio nacional e internacional).

4-Cifra manejada por el Contador Ariel Davrieux: más allá del respeto intelectual que se le pueda tener, hay que recordar que fue uno de los principales ideólogos del sistema vigente que causó el daño que ahora se debe reparar, y que provocó un prolongado déficit a las arcas del BPS por la pérdida de los recursos transferidos a las AFAP y por la brutal rebaja de los aportes patronales a la mitad (en el más formidable “subsidio” de los trabajadores y el pueblo a las empresas del país).

5-O incluso, según su edad¸ algunos podrían hacerlo por el régimen anterior al 95, también de reparto y solidaridad intergeneracional.

Semanario Voces

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