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Restuccia por Restuccia

Restuccia por Restuccia
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“Las relaciones de la cultura con el poder son siempre conflictivas, porque en general la cultura, si es verdadera, es contestataria del statu quo”

El domingo 28 de junio Alberto Restuccia abandonó definitivamente las tablas. Pocos días antes había publicado en su muro de facebook: “NO quiero Más Nada”. Ya hacía días que una foto suya, con aspecto demacrado e internado en un hospital, se había subido a esa misma red social. La muerte cierra un ciclo vital que en este caso abre espacio a centenares o miles de evocaciones y recuerdos, aplausos y deseos de “buen viaje”. Evocaciones y recuerdos que en ningún caso logran que olvidemos la miseria en que mueren muchos artistas en nuestro país.

En une entrevista concedida a Voces en abril de 2017 Restuccia afirmaba “En este momento preferiría no actuar y terminar de escribir las obras que me faltan. Pero tengo que salir a la palestra, porque no llego a fin de mes.” (Voces Nº 557). Pocos meses después, vía facebook, Restuccia alertaba: “A los 75 años estoy en la indigencia. Necesito una ayudita”. Si bien el estado se mantuvo ausente, es bueno recordar a un colectivo de artistas que, a instancias del poeta y performer José Arenas organizaron una actividad para colaborar el 4 de agosto de ese año en Tractatus. También La cretina, espacio cultural de poco más de un año de vida, le abrió las puertas a Restuccia en 2019 para que dirigiera alguna de sus obras estrenadas años antes.

Compartimos, a modo de despedida, algunas frases de esta leyenda del teatro uruguayo que también fue militante político y sindical.

Anarcomunista

“Entré en 1963 en la ANP (Administración Nacional de Puertos). Trabajaba en el archivo, entre expedientes, sin ventanas a la calle, en un ambiente realmente opresivo. Fui como dirigente sindical al primer congreso de la CNT, por el Partido Comunista. Después el diario El Popular, que era comunista, cuando vino el golpe, dijo que los comunicados 4 y 7 eran progresistas, y yo dije que no, y tuve razón, porque esos mismos tipos son los que dieron el golpe.(…) Después, cuando yo me desafilié, me acerqué a los anarcos. Ahí un periodista acuñó la palabra “anarcomunista””.

Eco contemporáneo

“1970, el programa se llamaba Eco contemporáneo, yo lo hacía con mi hermano Luis, que ahora es el ingeniero de sonido de la Sala Zitarrosa. Pasábamos a toda esa gente como Frank Zappa, leíamos textos de Artaud, pasábamos a Eduardo Mateo, a Daniel Viglietti, a Alfredo Zitarrosa. Siempre hice radio, me parece un medio fabuloso (…) Acá tengo una carta de Jaime Roos, que es amigo mío y que siempre iba a ver el programa en vivo (saca la carta, amarillenta, de un sobre y lee algunos fragmentos). Está mecanografiada por él. Dice que cuando llega la hora del programa apaga la luz de su casa y cierra los ojos y que para él es como una película. Se tomó el trabajo de escribirlo en una carta y mandármela.”

Humor versus censura

“una vez en Mercedes bajé del ómnibus de la Onda y dos tiras me dicen: “Usted está detenido”. Me estuvieron interrogando hasta quince minutos antes de empezar el espectáculo (Esto es cultura, animal). Salí para hacer la obra y los tipos se sentaron en primera fila. Resulta que el intendente —en la dictadura los intendentes eran todos militares— quería saber el título y a quién aludía la palabra animal. Les dije que no les podía decir por qué, que ellos tenían que ver el espectáculo. Entonces los tiras se sentaron en primera fila con los brazos cruzados, en una actitud no verbal que indicaba que los tipos ya se estaban defendiendo, y no se reían, estaban absolutamente serios, en un espectáculo de humor. Lentamente los tipos empezaron a aflojar las manos, y empezaron a hacer buches para no reírse. Terminaron riéndose a carcajadas. ”

Incilio

“Hicimos la resistencia cultural desde acá, lo que para mí es más jodido que el exilio. El Galpón se fue al exilio, y estaban bien en México. En el incilio, acá, yo comía galleta dura y té sin azúcar. No podía dar clases, que era mi medio de vida. No podía hacer docencia de teatro.”

Ética y estética

“Lo fundamental era formar personas para la vida, que además pudieran ser actores o actrices. Es lo que dijo Lenin: ‘la ética es la estética del futuro’. Formar personas para la vida, primero, y además, como aditivo, actores. El tema de la libertad era fundamental, el no atarse, no estar rígido. Lo peor que puede pasar es que te etiqueten, porque ahí te encierran”

Cultura y poder

“Las relaciones de la cultura con el poder son siempre conflictivas, porque en general la cultura, si es verdadera, es contestataria del statu quo”

El bebe CerminaraaLBERTO rESTUCCIA

“Gran actor y mejor persona, como dirían los políticos y los cronistas deportivos. Lo amé y admiré, y él a mí, doy fe. Apenas salga de aquí, de este mundo, pienso darme una vuelta por el infierno para juntarme con el Bebe y tomarnos esos whiskicitos que nos debemos.” SalúAlberto Restuccia 

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Leonardo Flamia Periodista, ejerce la crítica teatral en el semanario Voces y la docencia en educación media. Cursa Economía y Filosofía en la UDELAR y Matemáticas en el IPA. Ha realizado cursos y talleres de crítica cinematográfica y teatral con Manuel Martínez Carril, Miguel Lagorio, Guillermo Zapiola, Javier Porta Fouz y Jorge Dubatti. También ha participado en seminarios y conferencias sobre teatro, música y artes visuales coordinados por gente como Hans-Thies Lehmann, Coriún Aharonián, Gabriel Peluffo, Luis Ferreira y Lucía Pittaluga. Entre 1998 y 2005 forma parte del colectivo que gestiona la radio comunitaria Alternativa FM y es colaborador del suplemento Puro Rock del diario La República y de la revista Bonus Track. Entre 2006 y 2010 se desempeña como editor de la revista Guía del Ocio. Desde el 2010 hasta la actualidad es colaborador del semanario Voces. En 2016 y 2017 ha dado participado dando charlas sobre crítica teatral y dramaturgia uruguaya contemporánea en la Especialización en Historia del Arte y Patrimonio realizado en el Instituto Universitario CLAEH.