Militó, con entusiasmo, en la Unión Cívica Radical. Sus raíces de Avellaneda seguramente tonificaron de radicalismo sus primeras acciones y definiciones políticas. Actor formidable que logró aplausos,reconocimientos y distinciones en el mundo de habla hispana. De lo mejor. Esas euforias “de tablas”, estables por décadas, fueron acompañadas débilmente por un 5 por ciento de los votos en elecciones a Gobernador en la Provincia de Buenos Aires en el 2.007. Dos años antes su lista obtuvo el 8,07 por ciento y Brandoni no accedió a banca en elecciones legislativas.
En los teatros y cines “atronaban” los aplausos al final de sus magníficas interpretaciones. Rigurosas y sensibles. Los premios se mezclaban con sus posiciones radicales y antiperonistas. El público seguía aplaudiendo con pasión a tamaño artista y simultáneamente la Asociación Argentina de Actores señalaba que Brandoni “desprecia a la democracia”. Festejando su renuncia a dicha agrupación con fuerte presencia político-partidaria.
Hace seis o siete años criticó duramente a Ricardo Alfonsín por aceptar ser Embajador argentino en España. Para el actor fue penosa esa decisión que agravaba la tensión interna Radical.
A su vez su paso por Juntos por el Cambio lo llevó a ser parlamentario, no relevante, en el Parlasur 2.023. Su camino comprometido en la política no afectó los aplausos y reconocimientos populares. Los premios Martín Fierro, Tato, Estrella del Mar (célebre actuación sobre la vida de Arturo Illia), Platino y a la trayectoria nunca le otorgaron certezas en el ámbito político -electoral.
Junto al inolvidable Alterio fueron amenazados de muerte y recién en el 2.013 lograron algo de tranquilidad. Le debo la vida a un general enfatizó públicamente en el 2.010. Simultáneamente, cuando se bajaba el telón, los aplausos y ovaciones obligaban a que Brandoni y compañeros salieran una y otra vez a saludar a emocionados espectadores. Aplaudían al actor riguroso y cargado de talento haciendo abstracción de definiciones políticas. Ningún punto de contacto entre los votos recibidos y el paroxismo que generaba su carisma actoral.
En el plano de humildad que asumimos los limitados escribas. Ese es mi caso. Celebramos el compromiso ciudadano de Brandoni. Dejando el cuero por sus ideales, valores y sueños. Sin medir costos. Sin pedir nada.
Sus charlas militantes de clubes y notas periodísticas enaltecieron su compromiso con su tiempo y con sus pares.
Intentó construir ciudadanía sin buscar aplausos.







