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Discurso de Luis Lacalle Pou en Kibon

Discurso de Luis Lacalle Pou en Kibon
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El 24 de noviembre por primera vez en la historia del país, cinco partidos políticos entendieron el mensaje de la mayoría de la ciudadanía, el 24 de noviembre, después de años de tradiciones, de historias distintas, de encuentros y de desencuentros, primó la sabiduría, primó la humildad primó ese sentido enorme de que teníamos que escuchar un clamor popular. El 27 de octubre había empezado a soplar el viento de la alternancia en nuestro país.  Una y otra vez quiero decirles que me siento orgulloso de la dirigencia política de mi país, obviamente criticada, y está bien, pero en los momentos difíciles, en la cruz de caminos siempre prima el Uruguay por encima de beneficios personales. Lo construimos juntos.  Siempre prima el Uruguay. Y aquí estamos representantes de cinco partidos políticos, que como todo lo nuevo, no sabíamos cómo se hacía, no había un camino marcado, no había un manual. Estaba todo para entender y empezar a hacer y lo construimos juntos. Quizás para mí era más fácil porque yo estaba en la punta de la fila y por eso hoy quiero agradecer especialmente a los otros cuatro partidos políticos que vamos a gobernar juntos en los próximos tiempos. Con tamaño distinto, con historia distinta pero que decidieron que había que construir un futuro en común. El 24 de noviembre todos sabemos lo que pasó. Había un resultado que no se podía dar vuelta nunca, todos sabíamos, pero ¿saben qué? Loli, mi mujer, insiste mucho con esto, por algo pasan las cosas. Y cual fue la señal que ustedes le dieron al Uruguay y que Uruguay le dio al mundo. Que podíamos estar cuatro días en esta democracia sólida en paz esperando los resultados, no saben el orgullo que me hacen sentir, me inflaron el pecho en el mundo. Eso es lo que tenemos que cuidar. Porque nuestra construcción democrática, en esta vida loca que vivimos, no nos damos cuenta, no está hecha de grandes gestas solamente, no está hecha de grandes acuerdos, está en la vida cotidiana nuestra. La democracia nuestra se construye en el lugar de trabajo donde convive un frentista con alguien de nuestro partido sanamente. La democracia nuestra se construye en las familias que discuten antagónicamente de política y los domingos igual se juntan a almorzar. La democracia nuestra se hace desde abajo, con la imagen más linda, después de esta, la imagen más linda que yo vi en la campaña, a pocos kilómetros de acá, sobre todo jóvenes de todos los partidos políticos, de la oposición y el oficialismo cantando el himno juntos, eso no pasa en otros lugares del mundo. Y lejos de ser esto un reconocimiento de lo que pasó, es una noticia de lo que tiene que venir. Nosotros no entendemos la política desde el odio y desde el miedo, no la entendemos desde el agravio y desde el insulto, y créanme que no me siento que tenga menos coraje que aquellos que insultan y agreden, a mí me gusta el coraje silencioso.  Porque la vida de un dirigente político no es más su vida. Yo con la mía hace veintidós años podía hacer lo que quería, desde el día que me dije que mi vida iba a estar dedicada a la vocación de servicio y a la vida de ustedes, mi vida dejó de ser mi vida y por eso tengo que ser mucho más responsable y la tengo que cuidar más. Y créanme que obviamente me corre sangre por las venas. Obviamente que el domingo masticábamos el freno. Obvio. Ayer de noche cuando tuvimos que suspender, lo primero que dije fue: “quiero estar con mi gente” y vine acá, aunque llueva, quiero estar con ustedes. Ustedes son la razón de mi vida, pero toda esa pasión es la que nos tiene que obligar a la prudencia, a la paciencia.  Somos hombres y mujeres de paz. Eso es lo que buscamos, al fin y al cabo. Somos hombres y mujeres de unión y por eso el mensaje que tenemos que darle a todo el Uruguay, y se lo pido encarecidamente a todos y cada uno de ustedes, sobre todo a los dirigentes políticos. Este proceso que está empezando a partir del 1° de marzo no puede ser cambiar una mitad del país por la otra, tenemos que unir a la sociedad.

Si amigos, este gobierno que viene, tiene que desandar el camino del enfrentamiento, yo sé que no es fácil, pero es necesario. Ya va a quedar aventado apenas comience, aquellas cosas que dijeron que un gobierno de esta coalición podía hacer. Vamos a ser un gobierno que ejerza la autoridad, un gobierno justo y un gobierno con sensibilidad social, porque los más vulnerables, a los más pobres hay que ayudarlos y no hacer gárgaras con la pobreza. Eso ha sido históricamente el Estado nacional, siempre tuvo un claro tinte social, obviamente que, en distintas épocas, pero decir que en nuestro país que si ganan determinadas personas vamos a afectar la vida de los más vulnerables. No es sano para la democracia sembrar inseguridad e incertidumbre a los que menos tienen. Se abre un Uruguay lleno de oportunidades, a mí no me cabe la menor duda.  En toda la campaña, en los lugares más chicos, en Topador, en Aramendía, en Paso del Cerro, en Paso de los Troncos, en Mariscala, en todos los lugares que hemos recorrido, allí vamos a llevar el optimismo. Y poblado chico, mediano o grande siempre nos vimos en la necesidad de hacer un análisis previo y podemos decirle al Uruguay, que hay un Uruguay mejor a la vuelta de la esquina y cada vez que desandábamos es camino nos encontrábamos con el Uruguay del trabajo, del esfuerzo, de gente sana, de gente que se quiere educar, que quiere crecer, que quiere emprender. Y nos encontrábamos con que había que soltarle las amarras a ese Uruguay que emprende. Y en estos tiempos, yo no quiero llover sobre mojado, pero realmente después de tantos años de bonanza no estamos en la situación económica que deberíamos estar. Lo que está claro es que el pueblo ya hizo el esfuerzo, ahora les toca a los gobernantes. Se terminó el esfuerzo del pueblo para sostener malas administraciones. Este momento histórico nos trae desde el exterior algunas situaciones de la cual no tenemos arte y parte. Podemos hacer declaraciones, hablar en espacios internacionales. Lo que si les digo es que nosotros no podemos vivir del mal ajeno. Necesitamos una región fuerte con buenos gobiernos y que se lleven bien entre ellos, no importa el partido, no importa la ideología. Porque si nos guiamos por la ideología en las relaciones exteriores, en realidad no estamos representando a todo el país, y el interés nuestro es el de cada uno y todos los uruguayos. No me importa que pelo tenga, no me importa cuál sea su filosofía o su ideología. Lo que está claro es que en las relaciones exteriores como en tantos otros temas no los vamos a hacer sentir vergüenza.  Está claro lo que vamos a hacer. A los dictadores les vamos a decir dictadores, no le vamos a buscar la vuelta. Tenemos que fortalecer a la región, el mundo nos mira. Estamos en un lugar donde se van a producir la mayor cantidad de alimentos. Por eso en la región y en el Mercosur vamos a tener la mejor de las relaciones con el presidente argentino, con el presidente brasileño, con el presidente paraguayo, para levantar a la región.

Quiero tener un mensaje especial al tema de la seguridad pública. No estoy dispuesto, y estoy seguro que ustedes tampoco, y me duele ese relato que dice que la sociedad en la que vivimos solo tiende a ser más violenta. Me niego a mirar a los ojos a mis hijos y dejarles una sociedad más violenta. Tenemos que asumir el deber de que puedan vivir en una sociedad más pacífica. No es cierto que tengamos que relacionarnos mal, no lo podemos aceptar. Y para eso el gobierno tiene que ser claro en el ejercicio de la autoridad. Tiene que haber un mensaje que llegue a todo el país: se le termina la impunidad a la delincuencia sea del tipo que sea. Me niego a que a 20 minutos de acá el Estado haya dejado abandonados a miles de uruguayos, y que no entren las ambulancias ni entre la policía, eso se tiene que terminar en nuestro país. Tendremos un ministerio del Interior, tendremos la Jefatura de Policía, pero este presidente de la República va a estar al mando de la seguridad pública en los próximos cinco años.

Tenemos un enorme desafío en la igualdad de oportunidades. Todos sabemos que en el mundo moderno donde el conocimiento se duplica cada poco tiempo la educación se hace cada vez más necesaria. Un país que se jactó históricamente de tener una fuerte educación pública, allí tenemos que volver para ser justos, para distribuir bien los recursos. Para generar oportunidades para cualquier hijo de uruguayo, que pueda progresar, que pueda crecer con independencia y con libertad.

Quiero tener un mensaje al país del trabajo, al que nos ha hecho grande, al que nos ha hecho próspero. Al país que produce y que emprende. Y si hay algo que dijo en esta elección el interior profundo fue: necesitamos cambiar, necesitamos que respeten nuestro esfuerzo, nuestro trabajo, y que el Estado no sea un peso. La descentralización demográfica se va a hacer. Si hay laburo en el Interior, si hay educación de calidad, si hay confort, y eso es gran parte de nuestra tarea. Quiero decirles que el festejo es muy corto, por lo menos en lo personal, y el esfuerzo va a ser muy grande. Quiero pedirles una licencia, y pedirles a mis hijos que no quieren, yo si quiero, que suban para que me acompañen. Es para que más o menos en la edad que tienen entiendan las ausencias, que en 22 años fueron muchas y que en estos cinco años seguramente sean más. Para que entiendan las ausencias y para las que vienen que nos van a tener ocupados en la que nosotros hace muchos años decidimos que nuestra familia, que no es la familia sanguínea, que es la familia de los afectos, de todos y cada uno de ustedes.

Quiero decirles para terminar que les dejo esa tarea, la tarea de unidad nacional, no hay un país que salga adelante solo con una mitad, tenemos el enorme desafío, todos aplaudamos al ciudadano frentista que nos vino a acompañar. Esta es la foto de la prensa internacional mañana, ¿saben? Nosotros nos quedamos sin foto. Y está bien que sea esta la foto. No vamos a tener más sorpresas, ya tuvimos la oportunidad de festejar, de agradecerles de corazón a todos y cada uno de ustedes.

Quiero decirles que este gobierno que va a empezar el primero de marzo no esperó los resultados de la Corte porque entiende las urgencias que tienen ustedes. No vamos a descansar hasta tener el equipo armado, a tener los proyectos en orden. Van a tener un gobierno que hable mucho con ustedes, que no oculte nada, que les cuente hacia dónde vamos, que les genere certidumbres. Al fin y al cabo, el presidente de la Republica es ni más ni menos que el empleado más importante de todos ustedes.

No sé si puedo trasladar lo que siento. En realidad, son tantas cosas las que siento, lo que me acordé, los amigos que ya no están, de tanta gente querida.  Les quiero decir algo que es lo que quiero para cada uno de los uruguayos, me han hecho un hombre feliz, soy un hombre feliz por poderme dedicar a la tarea más importante, que es cuidar y proteger a mi país. Espero estar a la altura de las circunstancias, espero estar bien asesorado, bien acompañado, espero ser un presidente que sepa admitir la crítica, ser un presidente que ande entre la gente los próximos cinco años, que es lo que me gusta, espero, como se hace en nuestro país, dentro de cinco años volver a ser un ciudadano más, y encontrarme con ustedes en cada rincón del país, y poder mirarlos a los ojos, seguramente más viejo, más cansado, pero con la profunda satisfacción de tener un país más próspero, más justo y más pacífico.  ​Muchas gracias.

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