Home Editorial La pelusa en el ombligo
0

La pelusa en el ombligo

La pelusa en el ombligo
0

Debe ser el confinamiento que me vuelve un viejo vinagre.

Pero miro la actividad política, sindical y empresarial y lo único que

resalta es la preocupación corporativa de cada uno por su situación.

La pelea y la defensa egoísta de sus privilegios a cualquier costo.

Sin entrar en la paranoia de la pandemia, para no irritar a Sarthou,

estamos viviendo un escenario sumamente difícil y muy complicado.

Y ver a funcionarios públicos reclamando por futuras pérdidas de

salarios cuando no han perdido un mango, reconozco que me irrita.

Presenciar debates por las cifras de delitos entre dirigentes políticos

del gobierno y la oposición, me parece una reverenda pelotudez.

Asistir al llanto de poderosísimos empresarios porque les baja su

tasa de retorno, en medio de esta crisis, me genera mucha bronca.

No se trata de pintar de negro la realidad, pero vamos a los bifes:

Hay ahora ochenta y cinco mil orientales en seguro de paro.

Ni queremos imaginar la cantidad de gente que anda en la lona.

¿No se vuelve imprescindible bajar la pelota al piso por un rato?

Hay que llegar a un acuerdo nacional, una especie de armisticio.

Es hora de ponernos de acuerdo en dos o tres urgencias y encarar

de forma conjunta como sociedad para buscar urgentes paliativos.

No puede haber un gurí que se vaya a dormir con la panza vacía.

No se debe permitir que ni un compatriota pase un día con hambre.

Hay que apostar a generar laburo para gente que está en la mala.

Hay urgencias colectivas que importan mucho más que las chacras.

Que sindicatos como el SUNCA o la FOEB logren convenios de

mediano plazo, nos están mostrando un camino posible a seguir.

¿Es imposible deponer durante un año los enfrentamientos?

Marcar el 2021 como un año de esfuerzo colectivo para que la

sociedad uruguaya trabaje para salir de este difícil trance.

Hacer realidad, aunque sea por un tiempo aquella vieja frase de:

A cada uno según su necesidad y de cada uno según su capacidad.

Hay que levantar la mirada y no buscarse la pelusa en el ombligo.

Alfredo García

POR MÁS PERIODISMO, APOYÁ VOCES

Nunca negamos nuestra línea editorial, pero tenemos un dogma: la absoluta amplitud para publicar a todos los que piensan diferente. Mantuvimos la independencia de partidos o gobiernos y nunca respondimos a intereses corporativos de ningún tipo de ideología. Hablemos claro, como siempre: necesitamos ayuda para sobrevivir.

Todas las semanas imprimimos 2500 ejemplares y vamos colgando en nuestra web todas las notas que son de libre acceso sin límite. Decenas de miles, nos leen en forma digital cada semana. No vamos a hacer suscripciones ni restringir nuestros contenidos.

Pensamos que el periodismo igual que la libertad, debe ser libre. Y es por eso que lanzamos una campaña de apoyo financiero y esperamos tu aporte solidario.
Si alguna vez te hicimos pensar con una nota, apoyá a VOCES.
Si muchas veces te enojaste con una opinión, apoyá a VOCES.
Si en alguna ocasión te encantó una entrevista, apoyá a VOCES.
Si encontraste algo novedoso en nuestras páginas, apoyá a VOCES
Si creés que la información confiable y el debate de ideas son fundamentales para tener una democracia plena, contá con VOCES.

Sin ti, no es posible el periodismo independiente; contamos contigo. Conozca aquí las opciones de apoyo.

//pagead2.googlesyndication.com/pagead/js/adsbygoogle.js
Alfredo Garcia Nació en Montevideo el 9 de agosto de 1954. Es Licenciado en Historia por la Universidad de Estocolmo, Suecia; que fue su lugar de residencia entre 1975 y 1983. Hizo un postgrado en Marketing y realizó los cursos del Master de Marketing en la Universidad Católica de Montevideo. Trabajó durante veinte años en la industria farmacéutica en el área privada. Su labor como periodista comenzó en los semanarios Opinar y Opción a principios de los ochenta. Participó en 1984 en el periódico Cinco Días clausurado por la dictadura. Miembro del grupo fundador del diario La Hora, integró luego el staff de los semanarios Las Bases y Mate Amargo. Escribió también en las revistas Mediomundo y Latitud 3035. Es el impulsor y Redactor Responsable del Semanario Voces. Publicó el libro Voces junto con Jorge Lauro en el año 2006 y el libro PEPE Coloquios en el año 2009, ambos editados por Fin de Siglo.