Home ARTES VISUALES Metamorfosis: entre el teriomorfismo y el antropomorfismo por Alejandra Waltes

Metamorfosis: entre el teriomorfismo y el antropomorfismo por Alejandra Waltes

Metamorfosis: entre el teriomorfismo y el antropomorfismo  por Alejandra Waltes
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El dibujante, diseñador gráfico, publicista y docente uruguayo Horacio Guerriero, más conocido por su seudónimo Hogue, expone su “ZOO” hasta el 15 de agosto en el Museo Zorrilla de lunes a viernes de 14 a 19h y los sábados de 11 a 16h. La muestra fue curada por María E. Yuguero.

Horacio Guerriero (Hogue) (Flores, Uruguay, 1953). Vivió su infancia y adolescencia en Flores y llegó a Montevideo a trabajar como bancario. Dibujó desde muy chico y la caricatura de los diarios lo atrapó desde la primera vez. En 1978, cuando tenía 25 años, consiguió que el banco donde trabajaba —en Trinidad, su ciudad— lo trasladara a Montevideo. Inmediatamente, pasó a recorrer redacciones con su carpeta de dibujos a cuestas. Un periodista de Flores le hizo el puente con la gente de El Día. Al mes lo llamaron: preparaban la cobertura del Mundial en Argentina y precisaban gente. En El Día se hizo cargo de las portadas de un nuevo suplemento de cultura e ideas llamado La Semana. Despegado políticamente del resto del diario, que por entonces no hacía una oposición frontal a la dictadura cívico-militar, el suplemento, dirigido por Ricardo Lombardo, apuntaba a la apertura democrática y a la renovación del panorama cultural. Uno de sus personajes más conocidos es Sufrido que salía desde las páginas de ese diario. “Fue histórico por lo que fue y por quienes lo integraban: grandes periodistas y críticos como Enrique Estrázulas, Alicia Migdal, Jorge Albistur, Roger Mirza, Roberto de Espada. Era un lujo. Funcionaba en la biblioteca del diario. Era hasta un refugio físico de la redacción. Era otro mundo: estaba El Día, y los sábados aparecía La Semana. Fue una etapa muy fermental, muy linda”, recuerda Hogue. Cuando ingresa en la Agencia de Publicidad Ferrero & Ricagni inicia su carrera dentro del campo publicitario. Posteriormente lo hará como director de Arte en Grey Publicidad y como director de la Agencia Cuatro Ojos. En el año 1982 concurre al taller del artista Clever Lara y a partir de ese momento comienza a desarrollar una labor artística, fundamentalmente a través del dibujo. En ese mismo año surgió El Dedo, la revista que desafió con humor a la dictadura militar, y Hogue estuvo allí. Cuando los militares la liquidaron, su director, Antonio Dabezies, armó Guambia, y Hogue también acompañó. Más tarde, haría lo suyo en el diario El Observador. En los comienzos de los años 90 participa de un taller de grabado invitado por el maestro Luis Solari. Es invitado dos veces al Festival de Caricatura Internacional de St. Steve en Perpignan, Francia. Ha publicado sus trabajos como ilustrador en Argentina, Brasil, Puerto Rico, España y Estados Unidos. Después Hogue dejó la prensa, y más tarde, en 2008, la publicidad. “Quería darle más espacio a mi trabajo. Antes sentía que ocupaba muchos lugares. Dividía mi 100% entre tres o cuatro actividades y a cada una le daba 20,25 %. Trabajaba de día en la agencia, de noche en el diario y más tarde en casa, para mí. Sentía que no estaba siendo muy feliz, y tampoco estaba ganando demasiado dinero. Me pareció que podía buscar otras formas para sobrevivir. Y me fue bien: doy talleres, hago otras cosas. Me pude concentrar más en lo que quiero, en lo que me gusta hacer. Tengo el privilegio de trabajar de lo que me gusta hacer. Eso contribuye a estar más conforme. Sin agobio de plazos ni otras cosas”.
“Empecé como caricaturista porque fue la forma de trabajar y hacer lo que me gustaba, pero siempre tuve otros intereses. Yo soy un dibujante. Ya en los 80 empecé a dibujar para concursos de plástica. Gané uno de Coca Cola con un estilo que no tenía que ver con la caricatura. Hay una sola persona, que antes firmaba Hogue para la caricatura, y que ahora decidió firmar Hogue para todo. Tomé la decisión de verticalizar más el tema con el nombre. Pero no hay una zona que condicione a la otra, sino una retroalimentación entre la cabeza del dibujante y del caricaturista, que es un analista, y más en mi caso, que no uso textos, entonces lo que hay que potenciar es la imagen. En la otra línea más introspectiva, personal, mía, propia, yo dibujaba cerca del realismo o el surrealismo. Aprendí mucha técnica trabajando en el diario y lo apliqué a mi trabajo personal. No hubo alguien que fue algo y luego dejó de serlo para pasar a ser otra cosa. En todo caso, soy un tipo muy versátil, que ha podido diseñar un aviso de gráfica en publicidad, hacer un dibujo político, cultural, deportivo, y a su vez tener un espacio para la obra propia, que no se compromete más que consigo misma”. Participa en los talleres de pintura del maestro Álvaro Amengual. 2012. Dibujó en vivo en el programa periodístico Código País y realizó las caricaturas para una tira animada semanal en Telemundo 12, realizó ilustraciones para el periódico económico 5 Días de Madrid y su obra artística personal está expuesta en forma permanente en la Somniac art Gallery en Nueva York. Fue presidente del Desachate y en el año 2000 editó su primer libro de caricaturas: Los Elegidos. En diciembre de 2009 Editorial Random House edita Los Elegidos.2. Si bien expone desde el año 1976, la muestra retrospectiva del 2010 en la sala del Subte Municipal bajo el nombre 30+2, puede ser señalada como un mojón, cosa difícil de marcar en el fluir técnico y conceptual de un artista tan prolífico. En el 2017 se inaugura Animales en la Sala Sáez del Ministerio de Transporte y Obras Públicas curada también por Maria E Yuguero. En ese momento Hogue decía: “La mezcla se da en mi obra personal desde hace mucho tiempo. En 2006 hice una exposición en la Alianza Francesa y la curadora, Alicia Haber, descubrió que era una constante. Es también evidente en Mute, mi muestra de 2002, y en Cuestión de piel”. “Animales sigue esa línea, pero incorporé el desnudo, que vengo estudiando con Rogelio Osorio desde hace muchos años”. El teriomorfismo y el antropomorfismo son el hilo que de forma cada vez más marcada, dan unidad a la obra de Hogue. En 2020, el artista uruguayo publicó el libro Cien. Fifty&Fifty y en 2021 le siguió Machomenos, siendo la contracara de eso: de dimensiones de bolsillo, en blanco y negro y sin otra aparente pretensión que hacer reír en donde Hogue vuelve al humor gráfico. En el año 2022 en el Centro Cultural Dr. Pedro Figari de UTU, se inaugura su muestra Bichos al carbón que reúne 22 caricaturas inéditas. Mientras iba preparando la muestra actual ZOO, una serie realizada entre 2020 y 2021. Trabajos potentes, con gran fuerza expresiva en donde el artista muestra toda su sapiencia técnica y profundidad conceptual.

S/T Nro.22 (Horacio Guerriero _2021)

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